Relajadas y muy peligrosas, crítica: Palm Springs, spa de lujo y una amiga huracán a la que nadie invitó
Todos tenemos esa amiga cuyo nombre basta para que el grupo de WhatsApp se quede en silencio. Relajadas y muy peligrosas construye una comedia entera a partir de esa sensación, y el trío formado por Anna Faris, Isla Fisher y Leslie Mann la sostiene sorprendentemente bien durante mucho rato. No es una revolución ni pretende serlo: son 97 minutos de desmadre ruidoso para adultos que dan exactamente lo que prometen.
Receta conocida, reparto estupendo y muchas carcajadas: no te acompañará durante años, pero para una noche de chicas es una elección perfecta.
Ficha de la película
| Original | Spa Weekend |
|---|---|
| Estreno en España | 08/01/2027 |
| Dirección | Jon Lucas, Scott Moore |
| Reparto | Anna Faris, Isla Fisher, Leslie Mann, Adam Demos, Michelle Buteau, Damian Walshe-Howling |
| Género | Comedias |
| Duración | 97 min |
| País | Películas estadounidenses |
¿De qué va? Iba a ser un descanso y apareció Mel
El planteamiento es tan sencillo que casi resulta entrañable. Tres amigas por fin se deciden a hacer lo que llevan años deseando: un fin de semana de mimos en Palm Springs, en un spa de ensueño. Masajes, piscina, silencio y, quizá, una copa de vino al atardecer. Pero el plan tiene un punto débil, y se llama Mel.
Mel es la amiga huracán. Ese tipo de persona que no entra en una habitación, sino que irrumpe en ella, y a partir de ese momento cada tratamiento, cada actividad y cada minuto de descanso cuidadosamente planificado se convierte en un caos. Esa es la premisa, y no merece la pena saber mucho más de antemano, porque la gracia de la película está precisamente en ver cómo la promesa de tranquilidad se desmorona escena a escena.
Si alguna vez has ido de escapada en grupo y una sola persona ha reventado todo el programa, esta película te parecerá medio documental. Y esa es su mayor virtud: la situación es tan reconocible que buena parte de las risas nacen del propio reconocimiento.
Los guionistas de Resacón en Las Vegas, ahora liándola en el spa
Jon Lucas y Scott Moore no son nombres desconocidos para los aficionados a la comedia. Escribieron el guion de Resacón en Las Vegas y dirigieron Malas madres, así que saben perfectamente cómo sacar a un grupo de adultos de su rutina y dejar que se desate el infierno.
Relajadas y muy peligrosas sale claramente del mismo molde. Tiene ese ritmo tan propio de Lucas y Moore: un punto de partida más o menos normal y, después, una escalada cada vez más disparatada en la que cada nuevo enredo golpea un poco más fuerte que el anterior. Y no, no es una película para la sesión familiar del domingo por la tarde: el humor se lanza sin complejos a las palabrotas y a los gags físicos.
Aquí llega, eso sí, mi primera pega. La pareja se mueve con tanta seguridad en este género que a veces juega demasiado sobre seguro. La película rara vez sorprende de verdad; más bien hace con mucho oficio lo que se espera de ellos. Si te gustó Malas madres, aquí estarás como en casa. Si esperabas algo nuevo, puede que te decepcione un poco.
Faris, Fisher y Mann: el reparto de comedia con el que siempre soñamos
Seamos sinceros: lo mejor de la película es su reparto. Anna Faris lleva desde Scary Movie demostrando que no le asusta meterse en las situaciones más absurdas. Isla Fisher es, desde De boda en boda, la especialista en personajes imprevisibles y llenos de energía. Y Leslie Mann domina desde Lío embarazoso esa mezcla tan particular de alguien que resulta irritante y adorable a la vez.
Juntas generan una química que no se puede escribir, solo encontrar en un casting. Se nota que las tres conocen las reglas del género y saben cuándo apretar en un chiste y cuándo dejar que trabaje el silencio. Los mejores momentos no suelen ser las grandes catástrofes espectaculares, sino esas pequeñas reacciones en las que una cara deja claro que algo acaba de torcerse muchísimo.
En los papeles secundarios, Michelle Buteau, Adam Demos, Damian Walshe-Howling, Stephen Hunter y Yasmin Kassim completan la paleta. Buteau está especialmente a gusto en este ambiente: su humor desenfadado y mordaz encaja de maravilla con el mundo pasado de vueltas del spa.
Lo que funciona: la coreografía del caos
Con una película así es fácil pensar que basta con juntar a unas cuantas personas graciosas y esperar a que pase algo. No basta. Una buena comedia de caos necesita un timing preciso, y Relajadas y muy peligrosas lo tiene en una medida sorprendente.
- Un escenario genial: un spa es, por definición, el templo del silencio, el orden y la calma. Cualquier desbarajuste golpea por partida doble, porque el propio decorado hace de contrapunto a lo que ocurre.
- El ritmo: 97 minutos es la duración ideal para una comedia. No da tiempo a aburrirse y la película no se alarga más allá del punto en que se agotarían los chistes.
- La amistad como base: detrás de las risas hay una verdad muy reconocible sobre cuánta paciencia y cuánto cariño hacen falta para aguantar a quienes, por otro lado, adoramos.
Y el universo soleado y en tonos pastel de Palm Springs es como una postal sobre la que alguien ha derramado café sin querer. Es agradable de ver, y justo esa agradabilidad es lo que hace gracia cuando todo salta por los aires.
Donde flojea: el recetario de siempre
No voy a fingir que Relajadas y muy peligrosas sea impecable. Su mayor debilidad es que el esqueleto de la historia ya lo hemos visto decenas de veces. La escapada de amigas en la que todo sale mal es casi un subgénero propio desde La boda de mi mejor amiga, y esta película no aporta gran cosa a la receta.
La historia es más un marco que una narración de verdad: sirve para arrastrar a los personajes al mayor número posible de situaciones cómicas. Eso funciona de maravilla durante un buen rato, pero quien espere una dramaturgia sólida y sorprendente no la va a encontrar aquí. La dirección también es más práctica que creativa: la cámara está al servicio de los chistes, pero apenas tiene estilo propio.
Lo estridente del humor tampoco será para todo el mundo. Hay momentos en los que la película casi te grita que ahora toca reír, y el espectador de gustos más finos acabará mirando al techo. Por suerte, incluso entonces las actrices salvan muchísimo.
¿Para quién es realmente esta película?
Relajadas y muy peligrosas sabe perfectamente lo que es: una película adulta y desenfadada para ver en grupo, de esas que te hacen salir del cine riéndote mientras decides quién es la Mel de tu pandilla. No está hecha para la temporada de premios, ni los círculos cinéfilos le dedicarán largos análisis. Pero ¿ir a verla con tus amigas después de una semana agotadora, con una copa de vino de por medio? Para eso está hecha a medida.
Además, tiene algo muy simpático que tres cómicas con tanta personalidad compartan por fin una película como protagonistas, en lugar de tener que interpretar una subtrama al lado de un protagonista masculino. La película es suya, y se nota.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes disfrutaron de Malas madres o La boda de mi mejor amiga y les apetece una comedia ligera, ruidosa y con humor adulto, a poder ser en compañía de sus amigas.
- Mejor sáltala si: Para quienes buscan una historia original y sorprendente o no soportan el humor deslenguado y pasado de rosca. Tampoco es una película para ver con niños.
Si te gusta, mira también: La boda de mi mejor amiga (2011), Malas madres (2016), Resacón en Las Vegas (2009), De boda en boda (2005)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrena Relajadas y muy peligrosas en España?
La película llega a los cines españoles el 8 de enero de 2027.
¿De qué trata Relajadas y muy peligrosas?
Tres amigas se van a descansar a un spa de Palm Springs, pero aparece Mel, la amiga huracán, y a partir de ahí cada tratamiento y cada actividad acaban en caos.
¿Cuánto dura Relajadas y muy peligrosas?
La película dura 97 minutos.
¿Quién dirige Relajadas y muy peligrosas?
Jon Lucas y Scott Moore, que antes dirigieron Malas madres y escribieron el guion de Resacón en Las Vegas.
¿Quién sale en Relajadas y muy peligrosas?
Anna Faris, Isla Fisher, Leslie Mann, Adam Demos, Michelle Buteau, Damian Walshe-Howling, Stephen Hunter y Yasmin Kassim.
¿Merece la pena reservarle una noche de chicas?
Sí, si sabes a lo que vas. Relajadas y muy peligrosas no va a salvar el género de la comedia: su historia es previsible y su dirección es más segura que atrevida. A cambio, tienes a tres cómicas excelentes en su salsa, un escenario muy bien elegido y un montón de momentos en los que soltarás una carcajada en plena sala. Llévate a tus amigas y, al salir, debatid quién es la Mel del grupo. Te garantizo que esa discusión será más divertida de lo que imaginas.
