Always Lalisa, crítica: una estrella mundial que por fin habla con su propio nombre
Hay estrellas que conocemos por miles de fotos y de las que, en el fondo, no sabemos nada. Lalisa Manoban es exactamente una de ellas. Always Lalisa deja claro desde el título que quiere asomarse detrás de la Lisa de los escenarios y llegar hasta Lalisa. Si lo consigue o no dará para debate, pero los fans no se levantarán de la butaca decepcionados.
Un retrato de estrella entrañable, brillante y con buen ritmo, que promete más sinceridad de la que acaba enseñando, pero en el que el carisma de Lalisa lo sostiene casi todo.
Always Lalisa: tráiler
Ficha de la película
| Dirección | Sue Kim |
|---|---|
| Reparto | Lalisa Manoban |
| Duración | 98 min |
| País | Películas estadounidenses |
¿Lisa o Lalisa? Un título que lo dice todo
Empecemos por lo esencial: el título. Always Lalisa no juega con los dos nombres por casualidad. Lisa es la marca que el mundo conoce, una de las grandes caras del K-pop, la estrella de los escenarios, las campañas publicitarias y los millones de seguidores. Lalisa, en cambio, es el nombre completo, la persona que está detrás de todo eso. La película trabaja sobre esa dualidad y ya en los primeros minutos se intuye que ese contraste será su eje.
Aquí no vas a encontrar spoilers, primero porque no es lo importante y segundo porque en este tipo de películas lo que cuenta no son los giros, sino el tono y la cercanía. La pregunta no es qué pasa, sino si nos creemos lo que vemos. Yo me lo creí casi todo, aunque hubo algún momento en el que se notaba demasiado el olor a imagen cuidadosamente maquillada.
Un solo nombre en el reparto, y no es casualidad
En el reparto figura un único nombre: Lalisa Manoban. Ya eso es una apuesta arriesgada, porque son 98 minutos que tiene que sacar adelante una sola persona. Por suerte, Lalisa es de esas artistas a las que es imposible dejar de mirar. La cámara la adora y ella lo sabe perfectamente. Su presencia escénica, sus gestos y sus miradas delatan una profesionalidad pulida a base de años de trabajo duro.
Pero ahí también está una de las trampas de la película. Cuando alguien domina tanto la cámara, cuesta saber dónde termina la actuación y dónde empieza la persona. En sus mejores momentos, Lalisa nos deja ver el cansancio, las dudas, su lado más cotidiano, y esas escenas son con diferencia las más potentes. Cuando vuelve a ponerse en modo estrella, la película también se enfría un grado.
La mano de Sue Kim: elegancia, pero con prudencia
La directora Sue Kim demuestra que entiende muy bien con quién está trabajando. Visualmente la película es elegante, el montaje tiene nervio y los 98 minutos de duración son todo un acierto: no se alarga ni pretende ser una epopeya de tres horas, como pasa tan a menudo con estos retratos de estrellas. Para una sesión de tarde o una noche en casa, la duración es perfecta.
Lo que eché de menos fue un poco más de valentía. Las producciones estadounidenses de este tipo caen con frecuencia en el error de proteger tanto la imagen de su protagonista que se pierde la fricción, el conflicto, esos momentos incómodos que hacen que un retrato se quede contigo. En ese sentido, Always Lalisa juega sobre seguro. Es bonita, agradable, a ratos emotiva, pero rara vez sorprende.
Lo que de verdad funciona
- El carisma de Lalisa. Sin exagerar: ella es el mayor efecto especial de la película.
- El ritmo. Los 98 minutos van al grano, la película no se atasca y no da tiempo a aburrirse.
- El sonido y los momentos musicales. En una película sobre una artista así es fundamental, y aquí cumple: el sonido es contundente y en una sala de cine luce especialmente.
- Las escenas más tranquilas. Cuando la película baja el ritmo y deja que Lalisa sea simplemente una persona, aparece la verdadera magia.
Esos momentos bastan para que los fans vuelvan a ella una y otra vez, y para que alguien ajeno entienda por qué millones de personas la adoran.
Donde flojea
El punto más débil es la estructura narrativa. Como la película se apoya en una sola persona y no quiere escarbar demasiado, en su tramo central se repite de forma evidente. Vuelven los mismos registros emocionales, el mismo brillo, la misma atmósfera bonita pero algo aséptica. A quien no sea fan, esa parte se le puede escurrir sin dejar huella.
La otra cuestión es el público. Se nota que la película está pensada sobre todo para quienes ya conocen y quieren a Lisa. El espectador totalmente ajeno tiene pocos asideros, y no es necesariamente un problema, pero conviene saber a qué se va. No es un retrato crítico ni revelador, sino un regalo cariñoso que muestra a la estrella con su mejor luz.
Aun así, dentro del terreno de las películas sobre estrellas, esta está entre las mejores. No llega al nivel de esos documentales musicales y retratos que se atrevieron de verdad a mostrarse vulnerables, pero supera con creces a los simples anuncios alargados.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Imprescindible para fans de Lisa y del K-pop, y una buena opción para quien disfrute de los retratos musicales de estrellas y tenga curiosidad por saber quién hay detrás del brillo.
- Mejor sáltala si: Quien espere un documental duro y revelador, o a quien la cultura pop y el mundo de las celebridades le dejen indiferente, probablemente se aburrirá.
Si te gusta, mira también: Blackpink: Light Up the Sky (2020), Miss Americana (2020), Gaga: Five Foot Two (2017), Taylor Swift: The Eras Tour (2023)
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura Always Lalisa?
La película dura 98 minutos.
¿Quién dirige Always Lalisa?
La dirección corre a cargo de Sue Kim.
¿Quién aparece en Always Lalisa?
La protagonista absoluta es Lalisa Manoban.
¿De qué país es la película?
Always Lalisa es una producción estadounidense.
¿Merece la pena pasar 98 minutos con Lalisa?
Si eres fan, ni se pregunta: sí, y probablemente más de una vez. Si solo tienes curiosidad por descubrir el secreto de una de las estrellas del pop más conocidas del planeta, también merece una oportunidad, porque la presencia de Lalisa es realmente especial y su ajustada duración evita que la película se estire de más. Eso sí, no esperes un retrato profundo y sin filtros. Always Lalisa es un homenaje luminoso y lleno de cariño que a veces entreabre la puerta a la verdadera Lalisa, pero nunca la abre del todo. Para mí es un siete sólido pensado para los fans, que en sus mejores momentos roza el ocho.
