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Crítica · Estreno: 18/08/2021

Free Guy, crítica: Ryan Reynolds deja de ser un extra y le sienta mejor de lo que esperábamos

Películas estadounidensesComediasPelículas de aventurasPelículas de ciencia ficción

¿Y si fueras ese extra que cada mañana pide el mismo café mientras a tu alrededor todo el mundo es protagonista? Free Guy construye sobre esa pregunta una comedia ruidosa, colorida y sorprendentemente entrañable. No es una revolución, pero sí de esas películas que te levantan del sofá con una sonrisa de oreja a oreja.

7,3/10
Nota
Una película palomitera ágil, simpática y divertida que ofrece bastante más que un simple chiste sobre videojuegos, aunque a veces se le vaya la mano con sus propias payasadas.
Historia
7
Interpretación
8
Dirección
7
Apartado visual
8
Música y sonido
7
Emoción
7

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

Estreno en España18/08/2021
DirecciónShawn Levy
RepartoRyan Reynolds, Jodie Comer, Lil Rel Howery, Joe Keery, Utkarsh Ambudkar, Taika Waititi
GéneroComedias, Películas de aventuras, Películas de ciencia ficción
Duración115 min
Calificación12
PaísPelículas estadounidenses

¿De qué va Free Guy? Un extra que descubre que es un extra

Guy es un tipo normal que lleva una vida normal. O eso cree él, hasta que se da cuenta de que en realidad es un personaje de fondo dentro de un videojuego de mundo abierto. Uno de esos a los que los jugadores ni miran, que solo está ahí para que el mundo no parezca vacío. Lejos de hundirle, el descubrimiento le espabila: decide tomar las riendas y convertirse en el protagonista de su propia historia.

El objetivo de Guy acaba siendo aprender a moverse por ese terreno sin reglas y salvar el mundo a su manera antes de que sea demasiado tarde. Mejor no saber mucho más de antemano, porque uno de los grandes placeres de la película es ver cómo la premisa se va desplegando poco a poco. La idea de partida es divertida y, a la vez, un pelín existencial: ¿quién no se ha sentido alguna vez secundario en su propia vida?

Ryan Reynolds, el Guy que nunca deja de sonreír

Ryan Reynolds da en este papel justo lo que su público le pide, pero con otra orquestación. En lugar del humor descarado y cínico de Deadpool, aquí tenemos a un personaje ingenuo, luminoso, con un optimismo casi infantil, y le queda sorprendentemente bien. Guy no va de listo: se maravilla ante el mundo, y Reynolds interpreta ese asombro con credibilidad y de corazón.

Eso sí, el ritmo tan suyo, los chistes rápidos y los gestos marca de la casa siguen ahí. Quien ya era alérgico a él no se va a convertir con esta película. Pero quien lo disfruta probablemente esté ante uno de los papeles más entrañables de su carrera.

Jodie Comer y unos secundarios que se roban el espectáculo

Para mí, la gran sorpresa de la película es Jodie Comer, que como Millie Rusk y a la vez Molotovgirl tiene un doble trabajo. Debe dar vida a una heroína de acción desenfadada dentro del juego y a una persona de carne y hueso, y convence en ambas facetas. Es ella quien mantiene el corazón de la película con los pies en el suelo cuando Reynolds amenaza con salir volando.

El reparto secundario también es potente:

Este grupo aporta buena parte de la energía de la película, y no es habitual que un blockbuster tenga tantos personajes pequeños y memorables.

La dirección de Shawn Levy: entretenimiento profesional y poco riesgo

Shawn Levy es de esos directores que saben exactamente cómo hacer cine familiar para el gran público. Después de las películas de Noche en el museo, aquí vuelve con ese estilo dinámico, colorido y apto para todos que no tiene mucho filo, pero con el que rara vez te aburres.

Los 115 minutos de metraje están bien repartidos y el ritmo es firme casi siempre. El mundo del videojuego es visualmente desbordante, lleno de explosiones, personajes extraños y bromas típicas del mundillo gamer que los jugadores pillarán al instante, aunque los que no juegan también las entienden. Levy no pretende hacer cine de autor, y aquí eso es más bien una virtud: la película sabe lo que quiere ser.

¿Dónde cojea? Cuando el anuncio pesa más que el cuento

Free Guy no es perfecta. El humor a veces se pasa de vueltas, y en un par de momentos da la sensación de que la película se aplaude a sí misma por lo ingeniosa que es en vez de hacer avanzar la historia. La trama del mundo real interesa menos que las aventuras dentro del juego, y esos saltos frenan a veces el impulso.

También hay una buena dosis de autopromoción de gran estudio y guiños a la cultura pop que o te encantan o te hacen poner los ojos en blanco. Yo me quedé a medio camino: algunos chistes dieron en el clavo y otros me parecieron baratos. Lo mejor de la película, ese tono ingenuo y amable, a veces se pierde un poco detrás de todo eso.

Aun así, yendo a lo esencial, el mensaje es sencillo y funciona: no tienes por qué aceptar ser solo un personaje de fondo. Suena cursi, pero Reynolds y Comer lo venden con tanta sinceridad que me lo creo.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: El show de Truman (1998), ¡Rompe Ralph! (2012), Ready Player One (2018), Jumanji: Bienvenidos a la jungla (2017), La LEGO película (2014)

Preguntas frecuentes

¿De qué va Free Guy?

Guy descubre que en realidad es un personaje de fondo en un videojuego de mundo abierto, así que decide convertirse en el protagonista de su propia historia y salvar el mundo a su manera.

¿Cuándo se estrenó Free Guy en España?

La película llegó a los cines españoles el 18 de agosto de 2021.

¿Cuánto dura Free Guy?

La película dura 115 minutos.

¿Quién dirige Free Guy?

La dirige Shawn Levy.

¿Quién sale en Free Guy?

Ryan Reynolds protagoniza la película como Guy, junto a Jodie Comer, Lil Rel Howery, Joe Keery, Utkarsh Ambudkar, Taika Waititi y Channing Tatum.

¿Te atreves a salir del fondo de la pantalla una noche con Guy?

Free Guy no es una película sobre la que vayas a discutir durante años con tus amigos, pero sí de las que vuelves a ver con gusto un domingo lluvioso por la tarde. Es simpática, divertida, espectacular y tiene un corazón sencillo pero que funciona. Pocas veces Ryan Reynolds ha resultado tan entrañable, y Jodie Comer demuestra que también se mueve como pez en el agua en una gran producción de Hollywood. Si te apetece una película ligera y de buen rollo, merece de sobra sus 115 minutos. Para mí, un 7,5 holgado, con cierta tendencia a redondear hacia arriba.

Nota: 7,3/10 · Historia 7 · Interpretación 8 · Dirección 7 · Apartado visual 8 · Música y sonido 7 · Emoción 7