Noche de paz, crítica: el Papá Noel de David Harbour no trae regalos, trae un martillo
Hay películas navideñas para ver con toda la familia en el sofá, y luego está Noche de paz, que mejor no. Tommy Wirkola ha cogido a Papá Noel, le ha regalado un día horrible, una banda de mercenarios y la cara de David Harbour, y ha dejado que la Nochebuena se tiña de rojo sangre. El resultado no es fino ni especialmente inteligente, pero es una diversión de las buenas.
Una comedia de acción navideña descarada, sangrienta y de carcajada, que da exactamente lo que promete su título original, ni más ni menos.
Ficha de la película
| Original | Violent Night |
|---|---|
| Estreno en España | 02/12/2022 |
| Dirección | Tommy Wirkola |
| Reparto | David Harbour, John Leguizamo, Beverly D'Angelo, Alex Hassell, Alexis Louder, Edi Patterson |
| Género | Películas de acción, Comedias |
| Duración | 112 min |
| Calificación | 16 |
| País | Películas canadienses, Películas estadounidenses |
¿De qué va? Ladrones bajo el árbol
El planteamiento es sencillo, y ahí está su fuerza. En Nochebuena, un grupo de mercenarios asalta la mansión de una familia adinerada y toma a todos como rehenes. Parece un plan bien atado: profesionales, armas y millonarios muertos de miedo. Solo hay un detalle para el que no estaban preparados: Papá Noel está justo allí.
Y este Papá Noel no es el abuelete sonrosado que mordisquea galletas en los anuncios. La película promete, casi como eslogan, demostrar que detrás de ese nombre no se esconde ningún santo. No hace falta saber mucho más del argumento, y sinceramente la película tampoco aspira a complicarse. Aquí la gracia no está en los giros, sino en el cómo, y en cuántos adornos navideños acaban convertidos en armas por el camino.
La idea, claro, no sale de la nada. Quien haya visto La jungla de cristal reconocerá el esqueleto al instante: un espacio cerrado, rehenes y un héroe solitario y magullado que va eliminando a los malos uno a uno. La diferencia es que aquí el héroe solitario lleva barba, abrigo rojo y una lista de quién se ha portado mal este año.
David Harbour, el Papá Noel cascarrabias perfecto
Si hay una sola razón para ver Noche de paz, se llama David Harbour. Después del sheriff Hopper de Stranger Things ya sabíamos que le sientan de maravilla los personajes cansados y gruñones pero blanditos por dentro, y aquí lleva esa figura hasta el extremo. Su Papá Noel está quemado, es cínico y se nota que su trabajo ya no le ilusiona nada. Pero cuando la situación lo exige, descubrimos que maneja el martillo con la misma soltura que el saco de regalos.
El gran mérito de Harbour es que se toma en serio el disparate. No guiña el ojo a cámara cada dos por tres ni interpreta una parodia. En las escenas físicas resulta creíblemente pesado y peligroso, y en los momentos más tranquilos tiene algo sorprendentemente humano. Por eso funciona la película: si él no se creyera su personaje, nosotros tampoco.
Los demás: Scrooge, la abuela y la niña
John Leguizamo da vida al jefe de los mercenarios, que lleva el elocuente nombre de Scrooge. Leguizamo sabe cómo hacer que un villano resulte amenazante y un poco ridículo a la vez, y aquí se lo pasa en grande sobreactuando lo justo. No es un malo con muchas capas, pero tampoco lo necesita: su función es que deseemos con todas nuestras fuerzas que Papá Noel lo atrape.
Al frente de la familia rica está la Gertrude de Beverly D'Angelo, y ya el reparto esconde un guiño simpático: D'Angelo sonará a muchos por ¡Socorro! Ya es Navidad, así que el caos navideño no es terreno nuevo para ella. La numerosa parentela la completan Alex Hassell (Jason), Alexis Louder (Linda), Edi Patterson (Alva) y Cam Gigandet (Morgan Steel), que funcionan sobre todo como blanco de la sátira: una familia acomodada por la que no necesariamente sufres cuando las cosas se tuercen.
El ancla emocional de la película, sin embargo, es Trudy, interpretada por la pequeña Leah Brady. Su presencia aporta ese corazón navideño sin el cual Noche de paz sería solo un largo baño de sangre. El choque entre la fe de una niña y un Papá Noel desencantado da lugar a la línea más sorprendente y medio en serio de la película.
Tommy Wirkola y la masacre con cariño
No es casualidad que el noruego Tommy Wirkola se quedara con este proyecto. Después de los zombis nazis de Dead Snow y de Hansel y Gretel: Cazadores de brujas, sabemos de sobra cuál es su género favorito: el matrimonio entre sangre y risas. Wirkola no teme que una escena resulte exagerada o de mal gusto; al contrario, busca a propósito ese punto en el que el espectador hace una mueca y se ríe al mismo tiempo.
Las escenas de acción de Noche de paz son creativas y, lo más importante, juguetonas. Los elementos navideños no son simple decorado sino herramientas, y Wirkola disfruta visiblemente dándole la vuelta a cada motivo festivo conocido. No es cine de autor ni pretende serlo, pero tiene sentido del ritmo, y buena parte de sus 112 minutos van a toda velocidad.
La violencia no es un adorno. La película va en serio con la parte sangrienta, con mutilaciones y chistes brutales, y quien espere una aventura navideña suavecita se va a llevar una buena sorpresa.
¿Dónde derrapa el trineo?
Como casi todos los juegos de género de este tipo, Noche de paz flojea justo cuando quiere ponerse seria. La historia de fondo de Papá Noel y el drama interno de la familia son más funcionales que memorables, y la sátira de los parientes ricos tampoco tiene mucho filo: resultan algo caricaturescos y rara vez sorprenden.
En el tramo central hay cierto bajón, cuando la película repite el mismo chiste varias veces, y la banda de villanos es bastante plana: más allá de Leguizamo, pocas caras se quedan en la memoria. La música y el sonido cumplen sin más, y el uso irónico de los clásicos navideños tiene gracia, aunque no revoluciona nada.
Eso sí, son defectos que su público perdonará sin pestañear. Noche de paz no aspira a colarse entre los clásicos navideños, sino a ser el plato fuerte de una noche de diciembre con amigos y cervezas. Y en eso cumple con creces.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes consideran La jungla de cristal la mejor película navideña de la historia y disfrutan del humor negro bien regado de acción sangrienta. Imprescindible para los fans de David Harbour.
- Mejor sáltala si: Para niños, en ningún caso, ni para quienes celebran la Navidad con películas tiernas y entrañables. Si te molestan la sangre y los chistes brutales, mejor pasa de largo.
Si te gusta, mira también: La jungla de cristal (1988), Bad Santa (2003), Dead Snow (2009), The Ice Harvest (2005), Nadie (2021)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrenó Noche de paz en España?
Noche de paz llegó a los cines españoles el 2 de diciembre de 2022.
¿De qué trata Noche de paz?
En Nochebuena, un grupo de mercenarios asalta la casa de una familia rica y toma a todos como rehenes, pero no cuentan con que Papá Noel también está allí, y su forma de intervenir no tiene nada de santa.
¿Cuánto dura Noche de paz?
La película dura 112 minutos.
¿Se puede ver Noche de paz con niños?
No. Es una película pensada para adultos, con mucha violencia brutal y sangrienta.
¿Quién interpreta a Papá Noel en Noche de paz?
Papá Noel está interpretado por David Harbour, y John Leguizamo da vida a Scrooge, el líder de los mercenarios.
¿Quién dirige Noche de paz?
La dirige el noruego Tommy Wirkola. Es una producción canadiense y estadounidense cuyo título original es Violent Night.
¿Merece Noche de paz un hueco en tu lista navideña?
Si a tu maratón de cine de diciembre le falta un poco de sangre, un poco de descaro y un David Harbour que maneja el martillo como si llevara toda la vida preparándose para ello, la respuesta es sí, y con ganas. Noche de paz no es lista ni profunda, ni pretende serlo, pero abraza su propia locura sin complejos, y eso hoy vale más que muchas películas navideñas tibias y prudentes. Para adultos, con amigos y una copa de vino caliente en la mano: cuesta encontrar una travesura navideña mejor. Eso sí, manda antes a los niños a la cama.
