Rolling Loud: La película, crítica previa: Owen Wilson y un chaval de 13 años en pleno infierno del hip hop
Hay decisiones de padre que nadie cuenta con orgullo en la comida familiar del domingo. Rolling Loud: La película convierte una de ellas en una comedia de hora y media: Owen Wilson, en el papel de un padre sobreprotector, se lleva a su hijo de 13 años al mayor festival de hip hop del planeta. Hemos echado un vistazo a lo que tiene a favor y a lo que podría jugarle en contra.
Promete ser una comedia padre e hijo simpática y caótica, sostenida por el encanto de Owen Wilson y el ambiente festivalero, aunque lo previsible del género es un riesgo muy real.
Ficha de la película
| Original | Rolling Loud: The Movie |
|---|---|
| Dirección | Jeremy Garelick |
| Reparto | Owen Wilson, Jolene Blalock, Christian Convery, Matt Rife, Travis Scott, Olivia Luccardi |
| Género | Comedias románticas |
| Duración | 95 min |
| País | Películas estadounidenses |
¿De qué va? Un padre, un crío y todo Miami retumbando de graves
El planteamiento es sencillo, y precisamente por eso puede funcionar: un padre sobreprotector toma la peor decisión de su vida como progenitor y cuela a escondidas a su hijo de 13 años en el Rolling Loud de Miami, el mayor festival de hip hop del mundo. Cualquiera que haya pisado un macrofestival sabe por qué esto suena a receta para el desastre: multitudes, volumen a tope y un ambiente que no está pensado precisamente para un chaval de primero de la ESO.
Según la sinopsis, entre el gentío, unos guardias de seguridad implacables y unos voluntarios bastante peculiares, la aventura se desmadra enseguida. No voy a inventarme qué líos concretos se montan, pero la fórmula nos suena: poco tiempo, un recinto cerrado que parece no tener fin y dos personas que, antes de que acabe el día, tendrán que volver a encontrarse. Además, la película está inspirada en hechos reales, algo que siempre le da un punto extra a una premisa tan loca. Aunque solo sea porque uno empieza a preguntarse qué parte fue de verdad tan disparatada.
Owen Wilson, el padre despistado perfecto
Cuesta imaginar a alguien mejor que Owen Wilson para interpretar a un padre con buenas intenciones que no deja de ir en la dirección equivocada. Desde De boda en boda y sus películas con Wes Anderson sabemos que es de esos actores capaces de sacarle más jugo a una escena con un simple «wow» de sorpresa que otros con un monólogo entero. Ese encanto relajado y algo disperso es justo lo que hace falta para que una decisión en teoría irresponsable nos caiga bien.
A su lado está Christian Convery, al que muchos conocerán por la serie Sweet Tooth y que ya ha demostrado que como actor joven sabe hacer bastante más que poner cara de buen chico. Este tipo de películas se sostienen o se hunden con su protagonista joven: si el personaje adolescente es un mero accesorio, todo se queda vacío; si tiene personalidad propia, la relación entre padre e hijo puede llegar a tocar la fibra.
En el reparto figuran también Jolene Blalock, a la que los fans de Star Trek: Enterprise recordarán como T'Pol, el cómico de stand up Matt Rife, Olivia Luccardi y, el que probablemente sea el mayor reclamo para el público objetivo, Travis Scott. Quién interpreta a quién y cuánto peso tiene cada uno es algo que por ahora no sabemos, así que tampoco voy a hacer apuestas.
Jeremy Garelick y la comedia de aventuras
Detrás de las cámaras está Jeremy Garelick, un director que se mueve con soltura en la comedia ligera para adultos. Aquí no se trata de grandes visiones de autor, sino de ritmo: cuánto funcionan los chistes, hasta qué punto se aprovecha el caos del lugar y cuándo se frena lo justo para dejar espacio a los momentos emotivos.
Los 95 minutos de duración juegan claramente a su favor. Una comedia de aventuras en un festival no necesita dos horas y media, ni mucho menos. Si es ágil y no se desinfla en el segundo acto, es la típica película a la que uno se apunta encantado un viernes por la noche con los amigos.
¿Qué puede hacerla realmente buena?
- El escenario: el ambiente de un festival de hip hop real y legendario es por sí solo una mina de oro cinematográfica. Luces, multitudes, decibelios y un sinfín de oportunidades para el humor visual.
- La música: si la película saca partido de verdad al nombre de Rolling Loud y al universo hip hop, la banda sonora puede ser su gran baza. La presencia de Travis Scott, al menos, apunta en esa dirección.
- Owen Wilson: su carisma es capaz de levantar incluso un guion del montón.
- La premisa: el padre sobreprotector que hace justo lo contrario de proteger es un conflicto bonito e irónico, con un buen núcleo emocional.
¿Dónde puede patinar?
Seamos sinceros: el género de «una noche caótica que se va de las manos» está lleno de títulos mediocres. El mayor riesgo es que la película se conforme con la plantilla de siempre: una situación incómoda, luego otra, un poco de lagrimita al final y todos a casa. Si los voluntarios excéntricos y los guardias implacables se quedan en simples generadores de chistes planos, el humor puede agotarse pronto.
También hay una tensión curiosa en el tono: el protagonista es un niño de 13 años, pero todo apunta a una comedia pensada para adultos que no se corta con el humor. Eso puede ser una buena noticia, pero también un riesgo, porque los chistes atrevidos pueden deslizarse fácilmente hacia el exceso gratuito. Y queda una última pregunta: si el mundo del hip hop recibirá un retrato auténtico o se quedará en simple decorado para la crisis de un padre.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para fans de Owen Wilson, amantes del hip hop y del ambiente de festival, y cualquiera que busque una comedia padre e hijo desenfadada y con humor adulto para un viernes por la noche.
- Mejor sáltala si: Quien espere una historia sofisticada y llena de sorpresas, o no soporte el humor chillón y algo grosero, probablemente saldrá decepcionado.
Si te gusta, mira también: De boda en boda (2005), Resacón en Las Vegas (2009), Good Boys (2019), Supersalidos (2007)
Preguntas frecuentes
¿De qué trata Rolling Loud: La película?
Un padre sobreprotector cuela a escondidas a su hijo de 13 años en el festival de hip hop Rolling Loud de Miami, donde arranca una aventura caótica.
¿Está basada en hechos reales?
Sí, la historia está inspirada en un caso real.
¿Cuánto dura la película?
Tiene una duración de 95 minutos.
¿Quién sale en la película?
Owen Wilson, Jolene Blalock, Christian Convery, Matt Rife, Travis Scott y Olivia Luccardi. La dirige Jeremy Garelick.
¿Es una película para ver con niños?
No parece la mejor opción: aunque el protagonista sea un chaval de 13 años, todo indica que es una comedia con humor adulto.
¿Merece la pena sacarse el abono para este festival?
De entrada, diría que sí, aunque sin grandes expectativas. Sobre el papel, Rolling Loud: La película pinta como una comedia padre e hijo simpática, ruidosa y entretenida, con Owen Wilson como su mejor carta y el ambiente festivalero como su decorado más colorido. Si los chistes funcionan, la música suena fuerte y entre tontería y tontería hay hueco para un par de momentos sinceros, será una tarde de cine agradable. Y si no, al menos solo dura 95 minutos. Mi nota prevista: un seis largo, un siete en un buen día.
