Vengadores: Secret Wars, crítica anticipada: los hermanos Russo vuelven y no piensan en pequeño
Hay películas que se esperan y hay películas que espera un universo cinematográfico entero. Vengadores: Secret Wars llega a los cines españoles el 17 de diciembre de 2027, y aunque solo cumpla la mitad de lo que prometen su título y su reparto, puede convertirse en uno de los grandes acontecimientos cinematográficos de la década. Anthony y Joe Russo vuelven a la silla de dirección, y el reparto parece sacado directamente de la lista de deseos de cualquier fan.
Sobre el papel está todo listo para un final enorme. La única duda es si los hermanos Russo podrán repetir el milagro una vez más o si esta vez acabarán aplastados por el peso de su propia leyenda.
Ficha de la película
| Original | Avengers: Secret Wars |
|---|---|
| Estreno en España | 17/12/2027 |
| Dirección | Anthony Russo, Joe Russo |
| Reparto | Robert Downey Jr., Pedro Pascal, Vanessa Kirby, Ebon Moss-Bachrach, Wyatt Russell, Joseph Quinn |
| Género | Películas de ciencia ficción, Películas fantásticas |
| País | Películas estadounidenses |
¿Qué sabemos ahora y qué no?
Empecemos por la parte honesta: de Vengadores: Secret Wars sabemos con certeza lo que cuentan los datos oficiales. Es una película estadounidense de ciencia ficción y fantasía, se estrena en España el 17 de diciembre de 2027, la dirigen Anthony Russo y Joe Russo, y en el reparto figuran Robert Downey Jr., Pedro Pascal, Vanessa Kirby, Ebon Moss-Bachrach, Wyatt Russell y Joseph Quinn.
No hay información confirmada sobre el argumento, los personajes ni la duración, así que en este texto no voy a fingir que sé quién se enfrenta a quién ni quién sigue en pie al final. Internet está lleno de teorías, muchas de ellas muy divertidas, pero en una crítica anticipada no quiero puntuar especulaciones. Puntúo lo que tenemos entre manos: los creadores, los actores, el género y el impulso con el que llega esta película.
Y, siendo sinceros, ese impulso dice mucho. El título de una película de los Vengadores ya es una promesa. Uno que incluye la palabra guerra es casi una amenaza, en el mejor sentido.
Los hermanos Russo: ¿garantía o presión?
Si alguien sabe meter una docena de protagonistas en una película sin que ninguno se sienta secundario, son Anthony y Joe Russo. Vengadores: Infinity War y Vengadores: Endgame no fueron solo éxitos de taquilla, sino experiencias colectivas de las que la gente sigue hablando años después como de un concierto o de una final. Aquel momento en que la sala estalló no era marketing, era alegría compartida de verdad.
La gran virtud de los hermanos siempre ha sido colocar algo humano en juego detrás del espectáculo descomunal. Desde Capitán América: El soldado de invierno sabemos que son capaces de tratar el cine de superhéroes como thriller, como drama bélico y como tragedia familiar. Esa versatilidad hace falta ahora, porque en otro gran enfrentamiento ya no basta con muchos héroes y muchas explosiones. Eso ya lo hemos visto. El público quiere más.
Y aquí aparece el riesgo. Los Russo compiten contra su propio listón. Si Secret Wars es solo muy buena, muchos lo vivirán igualmente como una decepción. No es justo, pero así funciona la memoria de los fans. Aun así, confío en ellos más de lo que me preocupo: pocas parejas de directores manejan una maquinaria de este tamaño con tanta seguridad.
El regreso de Robert Downey Jr. y el resto del equipo
Ver el nombre de Robert Downey Jr. en los créditos tiene sobre un fan de Marvel el efecto de una descarga eléctrica. Fue Iron Man, fue la cara sobre la que se levantó todo un universo cinematográfico, y su despedida supuso en su momento un auténtico clímax emocional. Los datos oficiales no aclaran en qué papel regresa ahora, así que no lo voy a escribir. Lo que sí puedo afirmar es que su carisma es capaz de sacar adelante una escena floja y de convertir una buena en memorable.
Pedro Pascal es uno de los actores más solicitados de los últimos años, y con motivo. Después de The Last of Us y The Mandalorian nadie duda de que puede parecer duro y vulnerable a la vez. Junto a Vanessa Kirby, Ebon Moss-Bachrach y Joseph Quinn, lo vemos como un equipo desde Los 4 Fantásticos: Primeros pasos, y ese tipo de integración en una historia mayor es justo lo que cabe esperar de un final así.
Wyatt Russell tampoco es una elección casual: en las series y películas de Marvel ha demostrado que sabe hacer interesantes a personajes moralmente turbios y difíciles de querer. En un reparto coral de este calibre, un actor así vale oro, porque aporta la fricción que impide que una película de grupo se quede en simple desfile.
¿Qué puede hacer que salga muy bien?
Si tuviera que resumir los motivos para el entusiasmo, la lista sería esta:
- Directores con experiencia demostrada. Los Russo ya han logrado dos veces lo que todo el mundo consideraba imposible.
- El reparto. Downey Jr. y Pedro Pascal en la misma película ya justificarían la entrada.
- La libertad de género. La mezcla de ciencia ficción y fantasía permite un universo visual casi sin límites, hecho para la pantalla grande.
- El estreno en diciembre. Las fiestas son temporada de grandes sesiones de cine en compañía, y esta película encaja ahí a la perfección.
Hay también algo nostálgico en todo esto. Muchas películas de superhéroes de los últimos años se han sentido como deberes obligatorios, y el público lo ha hecho notar. Un acontecimiento grande y ambicioso de verdad podría devolvernos la sensación de que no vamos al cine para estar al día, sino porque queremos estar allí cuando ocurre.
¿Dónde puede descarrilar?
No quiero aguar la fiesta, pero una crítica anticipada solo vale algo si también señala los riesgos. El primero y mayor: la saturación. Cuantos más personajes, más difícil es dar a cada uno un arco con sentido. Infinity War lo resolvió de forma brillante, pero allí un villano central muy potente mantenía unidos todos los hilos. Si aquí falta esa columna vertebral, la película puede desmoronarse en una sucesión de episodios.
El segundo riesgo es la fatiga de antecedentes. Parte del público ya no sigue todas las películas y series, y si Secret Wars da por hecho que lo has visto todo, puedes quedarte fuera aun teniendo tu entrada en la mano. El tercero es la trampa de los regresos: el guiño a los fans es estupendo mientras no ocupe el lugar de la historia.
Por eso pongo una nota más prudente a la historia que al resto de apartados. No porque crea que vaya a ser mala, sino porque es lo que menos conocemos y de lo que más depende todo.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para todos los que, desde Infinity War y Endgame, esperan volver a sentir en el cine lo que sintieron entonces. Imprescindible para los fans de Robert Downey Jr. y Pedro Pascal.
- Mejor sáltala si: Para quienes estén cansados de la avalancha de películas de superhéroes y no quieran sentarse ante un capítulo de un gigantesco universo cinematográfico interconectado. Si buscas un drama íntimo y pausado, te has equivocado de sala.
Si te gusta, mira también: Vengadores: Infinity War (2018), Vengadores: Endgame (2019), Capitán América: El soldado de invierno (2014), Spider-Man: No Way Home (2021), Los 4 Fantásticos: Primeros pasos (2025)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrena Vengadores: Secret Wars en España?
La película llega a los cines españoles el 17 de diciembre de 2027.
¿Quién dirige Vengadores: Secret Wars?
La dirigen Anthony Russo y Joe Russo, responsables también de Vengadores: Infinity War y Vengadores: Endgame.
¿Quién sale en la película?
En el reparto están Robert Downey Jr., Pedro Pascal, Vanessa Kirby, Ebon Moss-Bachrach, Wyatt Russell y Joseph Quinn.
¿De qué género es Vengadores: Secret Wars?
Es una película estadounidense de ciencia ficción y fantasía.
¿Merece la pena marcar ya la fecha de diciembre en el calendario?
Sí, y no hace falta fe ciega para ello. El trabajo previo de los hermanos Russo, la fuerza del reparto y el hecho de que esta película se perfile como uno de los puntos culminantes de un enorme universo cinematográfico son motivos suficientes para ir buscando ya la pantalla más grande de la ciudad. Los riesgos son reales: la saturación, la fatiga de antecedentes y unas expectativas gigantescas pueden hundir el resultado. Aun así, soy optimista. Si alguien es capaz de arrancar emoción, humor y algo de verdad en juego a una maquinaria de este tamaño, son ellos. Mi valoración prevista es alta, pero la última palabra la diremos en la sala de cine, el 17 de diciembre de 2027.
