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Crítica · Estreno: 02/10/2026

Crítica de Verity. La sombra de un engaño: Anne Hathaway y Dakota Johnson en una casa donde cada frase puede ser mentira

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Hay películas que te aceleran el pulso solo con leer el reparto, y Verity. La sombra de un engaño es una de ellas. Anne Hathaway como escritora de éxito envuelta en misterio, Dakota Johnson como negra literaria primeriza y, entre ambas, Josh Hartnett: un triángulo que pide tensión a gritos. El thriller de Michael Showalter construye alrededor de un diario un juego tóxico y seductor en el que la gran pregunta no es qué pasó, sino a quién podemos creer.

7,5/10
Nota
Un thriller oscuro, sensual y hábilmente manipulador que se apoya en sus intérpretes y en el lento veneno de la sospecha, y que casi siempre juega bien sus cartas.
Historia
8
Interpretación
8
Dirección
7
Apartado visual
7
Música y sonido
7
Emoción
8

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

OriginalVerity
Estreno en España02/10/2026
DirecciónMichael Showalter
RepartoAnne Hathaway, Brady Wagner, Asel Swango, Daniel Echevarria, Dakota Johnson, Josh Hartnett
GéneroPelículas de crimen, Thrillers
Duración117 min
Calificación16
PaísPelículas estadounidenses

Una negra literaria, una mansión y un diario que nunca debió abrirse

El punto de partida es sencillo, y precisamente por eso funciona. Verity Crawford (Anne Hathaway) es una de las autoras más grandes y vendidas del oficio. Lowen Ashleigh (Dakota Johnson), a su lado, no es nadie: una novata sin nombre todavía. Aun así, es ella quien consigue el encargo. Se instala en la enorme finca de Verity para escribir en nombre de la famosa autora, es decir, para hacer de negra literaria.

El problema es que Lowen no se queda donde termina el encargo. Mientras trabaja, da con algo que muy probablemente es el diario de Verity, o los apuntes de una autobiografía en marcha. El texto contiene detalles escalofriantes e incómodos sobre el marido de la escritora (Josh Hartnett) y apunta a un secreto terrible y sórdido. A partir de ahí entra en acción el arma más poderosa de la película: la duda. ¿Cuánto hay de verdad en esas páginas y cuánto de la imaginación de una narradora profesional?

Mejor no saber nada más. Verity es de esas películas en las que cada detalle filtrado estropea la experiencia, así que si aún no la has visto, mantente lejos de los comentarios.

Hathaway, Johnson, Hartnett: el triángulo de la sospecha

La carrera de Anne Hathaway siempre ha tirado en dos direcciones: hacia personajes luminosos y entrañables y hacia figuras más frías y enigmáticas. La ganadora del Oscar por Los miserables se mueve con soltura interpretando a mujeres poderosas que tienen la vida de los demás en sus manos; basta pensar en todo lo que ha mostrado desde El diablo viste de Prada. Como Verity, tiene una presencia que pesa sobre las escenas incluso cuando no está en plano. Esa es la clave del papel, y Hathaway la entiende a la perfección.

Dakota Johnson es los ojos del espectador en esta historia, y es una posición más ingrata de lo que parece: le toca hacernos creer que una mujer inteligente puede caer en una trampa así. Su estilo contenido, algo cansado, le sienta especialmente bien aquí, porque la inseguridad de Lowen resulta creíble y no una imposición del guion. Tampoco es ninguna recién llegada al thriller erótico, y se nota: sabe concentrar el deseo y el miedo en una sola mirada.

Josh Hartnett, por su parte, vive uno de los regresos más bonitos de los últimos años. Después de Oppenheimer y Trap, vuelve a tener un personaje del que no sabes si fiarte. El marido es el eje de toda la película, y Hartnett se mantiene con habilidad en equilibrio entre lo simpático y lo inquietante. En los papeles secundarios aparecen Ismael Cruz Córdova y Michael Abbott Jr., aunque los focos son claramente para el trío protagonista.

Michael Showalter, el director de comedias que se pasó al lado oscuro

Lo confieso: Michael Showalter no era el nombre que esperaba al frente de un thriller tan húmedo y voluptuoso. El director de La gran enfermedad del amor (The Big Sick) y Los ojos de Tammy Faye es más bien hombre de historias cálidas y centradas en las personas. Y eso es justo lo sorprendente: ese bagaje juega a favor de Verity. Showalter se pone al servicio de sus actores, deja respirar las escenas y no ahoga la película en sustos baratos.

Aun así, es también donde noto más concesiones. Una historia como esta a veces pediría una mano más despiadada, casi perversa, ese exceso con estilo al que se atrevieron los grandes clásicos del género. Showalter es más elegante y más prudente. Los 117 minutos de metraje están bien aprovechados en general, pero hay tramos en los que la tensión flota más de lo que aprieta.

Lo que funciona de verdad: el poder de un texto poco fiable

El movimiento más inteligente de Verity es que el origen de la sospecha sea un texto escrito. Hablamos de una escritora, alguien cuyo oficio consiste en mentir de forma convincente. Ese planteamiento abre un terreno de juego fantástico: todo lo que sabemos por el diario puede ser a la vez confesión y ficción, y la película sostiene esa incertidumbre con mucha habilidad. Como espectador, te sorprendes una y otra vez replanteándote lo que cinco minutos antes dabas por seguro.

¿Dónde se resbala?

No es una película perfecta, y conviene dejarlo claro. Por las reglas del género, los aficionados curtidos al thriller quizá olfateen algunos giros antes de lo que la película quisiera. Además, es una película adulta, física, por momentos francamente incómoda, y quien espere un misterio más fino y de buen tono puede llevarse una sorpresa.

El otro riesgo es el tono. Verity oscila a veces entre el drama psicológico serio y el folletín jugoso de placer culpable, y no siempre decide qué quiere ser. A mí eso me divirtió más de lo que me molestó, pero entiendo que a alguien le resulte demasiado, o justo lo contrario.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: Perdida (2014), El escritor (2010), Instinto básico (1992), Atracción fatal (1987), Rebeca (1940)

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se estrena Verity. La sombra de un engaño en España?

La película llegó a los cines españoles el 2 de octubre de 2026.

¿De qué trata Verity. La sombra de un engaño?

Una escritora novata, Lowen Ashleigh, empieza a trabajar como negra literaria para la famosa Verity Crawford y, en la finca, encuentra un texto que parece un diario y que revela un oscuro secreto sobre el marido de Verity. La pregunta es cuánto hay de verdad en él.

¿Cuánto dura Verity. La sombra de un engaño?

La película dura 117 minutos.

¿Se puede ver con niños?

No es recomendable. Es un thriller adulto, con temas opresivos y escenas de contenido sexual, pensado para público mayor.

¿Quién sale en Verity. La sombra de un engaño?

Los protagonistas son Anne Hathaway, Dakota Johnson y Josh Hartnett, acompañados, entre otros, por Ismael Cruz Córdova y Michael Abbott Jr.

¿Quién dirige Verity. La sombra de un engaño?

La dirige Michael Showalter.

¿Merece la pena mudarse dos horas a la casa de Verity?

Yo creo que sí. Verity no revoluciona el género, pero da exactamente lo que buscamos cuando pagamos una entrada para algo así: sospecha, deseo, silencios incómodos y tres intérpretes que se lo pasan en grande poniéndose de los nervios unos a otros. La dirección de Showalter es a veces más prudente de la cuenta, pero la idea central, un diario del que no podemos fiarnos ni de una sola palabra, mantiene la atención despierta de principio a fin. Ve a verla una tarde gris de otoño, a ser posible con alguien con quien discutir largo y tendido a la salida sobre quién tenía razón. Y si al volver a casa miras con algo más de recelo el cuaderno de tu pareja, el mérito será de la película.

Nota: 7,5/10 · Historia 8 · Interpretación 8 · Dirección 7 · Apartado visual 7 · Música y sonido 7 · Emoción 8