No estamos solos, crítica previa: tres alienígenas fugados, un cohete y un amor torpe
Si alguna vez has deseado que el caos navideño durase todo el año, No estamos solos parece hecha a tu medida. Dos enamorados torpes, un cohete y tres diminutos alienígenas a la fuga: sobre el papel, es la receta de oro de la animación familiar. Si de esa masa saldrá una buena tarta o solo un montón de glaseado lo sabremos en marzo de 2027, pero mientras tanto hay mucho de lo que hablar.
Promete ser una película familiar entrañable y caótica que se juega todo a sus alienígenas revoltosos y que, por lo que sabemos hasta ahora, tiene más papeletas para salir bien que mal.
Ficha de la película
| Original | Not Alone |
|---|---|
| Estreno en España | 18/03/2027 |
| Dirección | Jonathan del Val, Claire Dodgson, Eric Guillon |
| Género | Películas de animación, Películas familiares |
¿De qué va? Amor junto a la plataforma de lanzamiento
A primera vista, el planteamiento podría estar sacado de una comedia romántica: Joe y Fran trabajan en un cohete revolucionario que deben preparar para su vuelo inaugural. Mientras colaboran, salta la chispa entre ellos, pero ninguno de los dos se maneja demasiado bien en el terreno sentimental. Dos genios capaces de montar un motor con una mano, pero incapaces de pedir una cita. Es un tipo de personaje que todos conocemos y que, bien escrito, resulta de lo más agradecido.
Y entonces llega el giro que convierte todo esto en una película de animación: tres alienígenas diminutos, revoltosos y adorables encuentran refugio en casa de Joe. Dunk, Welly y Shirm huyen a escala interplanetaria de Zandro, un agente de la ley muy entusiasta pero bastante patoso. Los pequeños visitantes no tardan en darse cuenta de que el cohete de Fran podría ser su billete de vuelta a casa. A partir de ahí no hace falta ser adivino para intuir que ese primer vuelo tan cuidadosamente preparado no va a salir exactamente según lo previsto.
Qué ocurre en concreto, quién engaña a quién y adónde acaba llegando el cohete, no lo sabemos ni vamos a intentar adivinarlo. Lo importante es que la película entrelaza dos historias: un romance humano y modesto y una persecución alienígena a toda velocidad.
Tres pequeños rebeldes y un patoso con mucho entusiasmo
Lo confieso: a mí lo que más me interesa es el trío. En la historia de la animación familiar, los personajes pequeños, numerosos y que hablan de forma más bien ininteligible han demostrado ser un arma tremendamente eficaz. Basta pensar en los Minions, que pasaron de un papel secundario a levantar una franquicia entera. Dunk, Welly y Shirm, según la descripción, encajan justo en ese molde: diminutos, revoltosos, adorables. Y eso es a la vez una promesa y una advertencia.
Una promesa, porque si cada uno tiene una personalidad bien diferenciada, serán ellos quienes carguen con la película y los niños pasarán semanas imitándolos. Una advertencia, porque si la película los trata solo como una bola monísima que no para de chillar, pueden volverse cansinos enseguida. El secreto de un buen trío es que cada miembro tenga su propia manía reconocible.
Zandro, el agente entusiasta pero torpe, es el clásico antagonista que no es malvado de verdad, solo se pasa de celoso. Creo que puede ser el as en la manga de la película. En la buena animación, el perseguidor patoso suele ser el personaje más divertido, porque es el que se lleva todos los golpes. Si además a Zandro le dan un poco de corazón y no lo dejan en simple payaso, saldremos ganando.
¿Quién está detrás de la cámara, o mejor dicho, del tablero de dibujo?
La película lleva la firma de un trío de directores: Jonathan del Val, Claire Dodgson y Eric Guillon. La dirección a tres bandas no tiene nada de raro en animación; de hecho, a menudo sienta de maravilla: uno puede encargarse del ritmo, otro de los personajes y el tercero del humor visual. Tiene su gracia que una película sobre tres alienígenas la dirijan tres personas, como si el propio equipo fuera otro trío revoltoso.
Por los nombres, espero creadores que dominen la animación rápida, de slapstick y construida a base de gags, que es justo lo que pide una premisa así. Porque una invasión alienígena que pone patas arriba una casa solo funciona si el timing de los chistes es milimétrico y si el humor está también en cómo se mueven los personajes, no solo en lo que dicen.
¿Qué puede funcionar muy bien?
- El doble público. La historia romántica está pensada para los adultos y el caos alienígena para los niños. Si el engranaje funciona, los padres tampoco mirarán el reloj.
- El cohete como objetivo compartido. Es un acierto narrativo que el mismo objeto sea clave tanto para los enamorados como para los alienígenas. De ahí pueden salir montones de conflictos, malentendidos y carcajadas.
- El efecto fiesta en casa. Los seres extraños que irrumpen en un hogar son un motivo clásico: cada objeto de la casa es un chiste en potencia. No es casualidad que esta situación lleve décadas funcionando.
- El corazón. El deseo de volver a casa siempre emociona. Un pequeño ser que solo quiere regresar a su hogar: pocas cosas conectan mejor con el público.
¿Dónde puede torcerse el lanzamiento?
Claro que no todo será polvo de estrellas rosa. El primer riesgo es el equilibrio entre las dos tramas. Si el romance se queda corto, Joe y Fran serán puro decorado detrás de los alienígenas y no habrá valido la pena construirlo. Pero si se le da demasiado tiempo, los espectadores más pequeños empezarán a revolverse en la butaca, porque ellos han venido a ver a los tres fugitivos.
El segundo riesgo es la previsibilidad. La premisa resulta familiar: muchas películas han contado ya la historia de seres de otro mundo que se esconden en un hogar terrestre y quieren volver a casa. La cuestión no es si habrá sorpresas en el argumento, sino si la ejecución, los personajes y el humor serán lo bastante frescos como para que no parezca una copia.
El tercero es el ritmo. Las películas de animación basadas en gags tienden a amontonar chistes uno encima de otro, hasta parecer más un largo anuncio de peluches que una historia de verdad. Confío en que la trama romántica sirva precisamente de ancla.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Familias con niños pequeños que buscan una tarde de cine divertida y cualquiera que adore a los personajes animados diminutos y traviesos.
- Mejor sáltala si: Quien espere una historia espacial con la profundidad de la ciencia ficción seria, o quien acabe agotado con el humor infantil ruidoso y acelerado, probablemente debería buscar otro plan.
Si te gusta, mira también: E.T., el extraterrestre (1982), Lilo & Stitch (2002), Planet 51 (2009), Monstruos contra alienígenas (2009), Gru, mi villano favorito (2010)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrena No estamos solos en España?
La película llega a los cines españoles el 18 de marzo de 2027.
¿De qué trata No estamos solos?
Joe y Fran trabajan en el primer vuelo de un cohete revolucionario y, mientras tanto, se enamoran. A la vez, tres diminutos alienígenas, Dunk, Welly y Shirm, se esconden en casa de Joe de Zandro, un torpe agente de la ley, y quieren usar el cohete de Fran para volver a casa.
¿Quién dirige No estamos solos?
La película está dirigida por Jonathan del Val, Claire Dodgson y Eric Guillon.
¿De qué género es la película?
Es una película familiar de animación.
¿Quiénes son los alienígenas de No estamos solos?
Los tres alienígenas revoltosos se llaman Dunk, Welly y Shirm, y el agente que los persigue se llama Zandro.
¿Merece la pena empezar la cuenta atrás hasta el lanzamiento de marzo?
Yo creo que sí. No estamos solos no seduce con la promesa de revolucionar nada, sino con una receta de eficacia probada: criaturas monas pero descaradas, un perseguidor torpe y entusiasta y dos adultos patosos que no saben muy bien cómo se hace eso de enamorarse. Si el trío de directores da con el ritmo y los tres alienígenas tienen personalidad propia, puede ser una de las películas familiares más agradables de la primavera. Mi nota prevista es un siete sólido, que con buenos chistes y un poco de corazón puede convertirse sin esfuerzo en un ocho. Llevad a los niños sin dudarlo, y que los mayores no se sorprendan si al final son ellos quienes más se ríen con los desastres de Zandro.
