¡Behemoth!, crítica previa: Tony Gilroy vuelve a Los Ángeles con un violonchelo bajo el brazo
Cuando el nombre de Tony Gilroy aparece en el cartel de un drama musical, uno mira dos veces para asegurarse de que ha leído bien. El responsable de Michael Clayton y Andor vuelve con la historia de un violonchelista que regresa a casa, y el reparto parece sacado de la lista de actores favoritos de cualquier cinéfilo. Todavía no la hemos visto, pero ya podemos explicar por qué ¡Behemoth! nos tiene tan impacientes.
Con Gilroy al mando y un reparto sorprendentemente variopinto, puede ser una de las películas más interesantes de la temporada. Eso sí, detrás de una sinopsis tan esquiva lo mismo puede esconderse una obra maestra que un ejercicio de autor demasiado ensimismado.
Ficha de la película
| Original | Behemoth! |
|---|---|
| Dirección | Tony Gilroy |
| Reparto | Pedro Pascal, Olivia Wilde, Eva Victor, Matthew Lillard, Margarita Levieva, Will Arnett |
| Género | Dramas cinematográficos |
| Duración | 124 min |
| País | Películas estadounidenses |
Un violonchelista, veinte años y una ciudad que ya no es la misma
La sinopsis oficial es escueta, pero va al grano: Alex Serian es un violonchelista de talento que vuelve a su ciudad natal, Los Ángeles, después de veinte años fuera. Su vida siempre la ha guiado la música, como un río que lo arrastra todo y no deja de fluir, y ahora esa corriente lo empuja hacia aventuras que lo cambiarán para siempre.
No sabemos mucho más, y la verdad es que se agradece. El regreso a casa es uno de los esquemas más antiguos del cine: el protagonista vuelve al lugar del que huyó y descubre que ni él ni el sitio son lo que recordaba. Veinte años dan para una vida entera. Lo que de verdad me intriga es la palabra «aventuras». Del drama de un músico clásico uno esperaría más bien una lucha íntima y silenciosa, no aventuras. Si Gilroy tiene pensado algo más movido e inesperado, la cosa puede ponerse muy interesante.
El título también promete. Ese ¡Behemoth! entre exclamaciones puede ser cualquier cosa: el mote de un instrumento enorme, la descripción de una personalidad, el propio Los Ángeles o algo que ahora mismo ni se nos pasa por la cabeza. Habrá que esperar al estreno para salir de dudas.
Tony Gilroy, el hombre preciso que por fin puede soltarse
Gilroy es de esos cineastas a los que el público no siempre conoce por su nombre, aunque haya visto su trabajo. Fue uno de los guionistas clave de la saga Bourne, como director se presentó con Michael Clayton y Andor, una de las series mejor valoradas de los últimos años, también lleva su firma. Lo que une todo eso es la precisión. Sus diálogos son afilados, sus escenas van al milímetro, sus personajes son inteligentes y jamás trata al espectador como si fuera tonto.
Por eso la combinación resulta tan rara como atractiva. Un drama musical que, según la sinopsis, habla de corrientes y de dejarse llevar no parece a primera vista el terreno natural de un cineasta tan controlador. Quizá ahí esté justo la gracia: ver a un director meticuloso permitiéndose por fin que la película respire. Si lo consigue, puede salir algo muy especial. Si no, podemos acabar con una película sobreescrita, lista pero fría, sobre un tema que pide calidez.
Yo apuesto por lo primero. En el cine de Gilroy siempre ha habido un núcleo emocional, solo que escondido bajo una superficie gélida.
Pedro Pascal y una pandilla extrañamente genial
El reparto es el momento en que uno levanta la ceja y acto seguido sonríe. Desde The Last of Us y The Mandalorian, Pedro Pascal es ese actor al que se le puede confiar cualquier cosa, y pocos lo hacen mejor que él con un personaje cansado pero de buen corazón. El material oficial todavía no aclara quién interpreta a quién, así que no voy a hacer apuestas; solo diré que Pascal será, en cualquier caso, uno de los grandes reclamos de la película.
A su lado está Olivia Wilde, que ya ha demostrado lo que vale como directora y que hace tiempo que no recibe como actriz un papel a su altura. Eva Victor es una de las voces independientes más interesantes del momento, y su presencia sugiere que esto no será un simple desfile de estrellas.
Y luego llega el paquete sorpresa: Matthew Lillard, querido por muchos desde Scream, Will Arnett, el favorito de los fans de Arrested Development, y Hank Azaria, cuya voz conoce casi todo el mundo gracias a Los Simpson. Completan la lista Margarita Levieva, Adam Rose, Stephanie Sigman y JoBeth Williams, inolvidable en Poltergeist.
A primera vista la lista parece ecléctica, incluso un poco loca: cómicos, actores de carácter y estrellas dramáticas en la misma película. Precisamente por eso creo que ¡Behemoth! no será un drama sombrío de principio a fin. Con un equipo así, el tono puede oscilar entre el humor socarrón y los momentos que encogen el corazón.
Una música que no acompaña, sino que protagoniza
En una película sobre un violonchelista, la música no es un adorno, es la columna vertebral de la historia. Y el violonchelo es un instrumento perfecto para ello: tiene una voz grave, muy humana, que a veces casi parece hablar. Si la mezcla de sonido y la parte musical están a la altura, en una sala de cine esta película se va a sentir en el cuerpo. Por eso le he dado de antemano una nota tan alta a la música y al sonido: cuesta imaginar que se escatime en eso con un tema así.
Los mejores dramas musicales, como Whiplash o Tár, demostraron que el cine sobre música clásica o jazz puede ser tenso como una cuerda a punto de romperse, e incluso emocionante. La sinopsis de ¡Behemoth! subraya más el dejarse llevar y el viaje interior que la competición obsesiva, pero quién sabe: en manos de Gilroy, hasta eso puede acabar teniendo aristas cortantes.
¿Dónde puede torcerse la cosa?
Seamos sinceros, el riesgo existe. La sinopsis es vaga a propósito, y una fórmula como la de «la música que fluye como un río» puede anunciar una película construida más a base de atmósferas que de historia. Los 124 minutos de metraje no son exagerados, pero en un drama que avanza despacio pueden notarse.
El otro peligro es un reparto demasiado grande. Diez nombres conocidos en una película de dos horas significa que alguno tendrá menos espacio del que nos gustaría. Si Will Arnett o Hank Azaria aparecen solo en un par de escenas, va a fastidiar un poco.
Y queda la cuestión del tono. Un drama de regreso a casa, con aventuras, actores cómicos y un director obsesionado con el control: o encaja de maravilla, o se desmorona. Aquí cuesta imaginar un término medio, y a mí eso me parece de lo más estimulante.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes disfrutan de los dramas adultos centrados en los personajes, para los seguidores de Tony Gilroy y para cualquiera que vería a Pedro Pascal en lo que fuera. Para los amantes de la música, imprescindible.
- Mejor sáltala si: Quien busque acción trepidante o una película de género clara probablemente se impaciente con un drama de dos horas construido sobre un viaje interior.
Si te gusta, mira también: Tár (2022), Whiplash (2014), Michael Clayton (2007), A propósito de Llewyn Davis (2013)
Preguntas frecuentes
¿De qué trata ¡Behemoth!?
Alex Serian, un violonchelista de talento, vuelve a Los Ángeles tras veinte años fuera, y allí la música lo arrastra hacia aventuras que le cambiarán la vida para siempre.
¿Quién dirige ¡Behemoth!?
La dirige Tony Gilroy, responsable de Michael Clayton y de la serie Andor.
¿Quién sale en ¡Behemoth!?
En el reparto están Pedro Pascal, Olivia Wilde, Eva Victor, Matthew Lillard, Margarita Levieva, Will Arnett, Hank Azaria, Adam Rose, JoBeth Williams y Stephanie Sigman.
¿Cuánto dura ¡Behemoth!?
La película dura 124 minutos.
¿Merece la pena sentarse en el cine a ver el regreso de un violonchelista?
Aviso desde ya: no es de esas películas que se ven de reojo mientras miras el móvil. Por todo lo que sabemos, ¡Behemoth! será un drama que pide atención y paciencia, pero que con toda probabilidad las recompensará con creces. Tony Gilroy todavía no ha entregado un trabajo tibio, y Pedro Pascal está en tal estado de forma que podría vendernos casi cualquier cosa.
Mi nota prevista tira sin miedo hacia arriba, porque tanto talento junto rara vez falla del todo. La sinopsis difusa y el reparto tan heterogéneo le dan un punto de ruleta, pero justo por eso intuyo que será la película de la que más vamos a discutir. Yo estaré en una de las primeras sesiones, y si te gustan los dramas para adultos empapados de música, creo que tú también.
