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Crítica previa al estreno

El Unico Carterista vivo de Nueva York, crítica previa: las manos de John Turturro siguen siendo más rápidas que la ciudad

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Hay repartos que, en cuanto los veo en un cartel, ya estoy comprando la entrada, y Turturro y Buscemi en la misma película entran de lleno en esa categoría. El Unico Carterista vivo de Nueva York tiene, sobre el papel, todo lo que puede pedirse a un drama urbano, discreto, sobre delincuentes que se hacen mayores. Si en la pantalla cumplirá lo prometido todavía está por ver, pero hay motivos de sobra para tenerla en el radar.

7,5/10
Nota esperada
Sobre el papel, una de las pequeñas películas de crímenes más entrañables de la temporada, que se sostendrá o se hundirá según rindan sus actores y su atmósfera.
Historia
7
Interpretación
9
Dirección
7
Apartado visual
7
Música y sonido
7
Emoción
8

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

OriginalThe Only Living Pickpocket in New York
DirecciónNoah Segan
RepartoJohn Turturro, Giancarlo Esposito, Will Price, Tatiana Maslany, Victoria Moroles, Steve Buscemi
GéneroDramas cinematográficos
Duración88 min
PaísPelículas estadounidenses

Un bolsillo equivocado, un mal día

El planteamiento, por suerte, es sencillo, y eso me encanta. Harry, interpretado por John Turturro, es un carterista veterano que lleva años trabajando las calles de Nueva York. No es un pez gordo ni un atracador de bancos: es simplemente un hombre de manos hábiles que sabe cuándo meterlas en un abrigo ajeno. El botín se lo pasa a su amigo Ben, prestamista con casa de empeños, al que da vida Steve Buscemi. El negocio funciona y la rutina también.

Hasta que llega el error, que es el motor de cualquier historia de este tipo. Un día Harry roba a quien no debe: al misterioso y recién enriquecido Dylan, interpretado por Will Price, le quita un pendrive. Dylan es un ciberdelincuente y no es de los que se encogen de hombros cuando pierden un dispositivo. Se lanza tras el veterano, y Harry tiene que huir antes de que no solo él, sino también su familia, acaben pagando las consecuencias.

Eso es lo que sabemos, y con eso basta. No voy a contar más porque tampoco tengo más datos seguros, pero la premisa ya genera una tensión estupenda: la vieja escuela con la mano en el bolsillo frente a la nueva escuela con la mano en el teclado.

Un ladrón analógico en un mundo digital

Lo que de verdad me atrapó de la sinopsis no es la persecución en sí, sino la idea que hay detrás. Según la presentación, se trata de una película de atracos melancólica sobre la vejez y la brecha generacional. Esa frase dice mucho de las intenciones. Aquí, probablemente, lo importante no serán los golpes enrevesados ni el montaje frenético, sino qué se siente al envejecer en un oficio que poco a poco pierde su razón de ser.

Pensémoslo un momento: el carterismo es un oficio delictivo clásico, casi romántico, hecho de destreza, atención y sentido del tiempo. En una época en la que el dinero vive en tarjetas y móviles, y lo que de verdad vale cabe en un pendrive, el carterista es literalmente el último de su especie. Por eso el título es un acierto. El choque entre Harry y Dylan apunta a ser algo más que un enfrentamiento entre dos hombres: un duelo entre dos épocas. Si el guion lo maneja con inteligencia, de ahí puede salir algo agridulce y muy emotivo.

Turturro y Buscemi: una pareja difícil de mejorar

No voy a fingir objetividad: ver juntos a John Turturro y Steve Buscemi en pantalla es para mí una pequeña fiesta. Los dos son iconos del cine independiente y de autor estadounidense de los noventa, caras habituales de los hermanos Coen, y ambos tienen ese don poco común de convertir a un personaje mezquino y algo patético en alguien humano y querible. ¿Un carterista en horas bajas y su amigo prestamista? Son papeles hechos a su medida.

Según la presentación, Turturro está en plena forma, y no cuesta creerlo. Es de esos actores capaces de contar con una sola mirada toda una vida malograda. A su lado está Giancarlo Esposito, cuya mera presencia ya genera tensión: desde Breaking Bad sabemos lo inquietante que puede resultar incluso en silencio. Tatiana Maslany demostró con Orphan Black que es capaz de interpretar prácticamente cualquier cosa, y Victoria Moroles completa el reparto.

Mi mayor interrogante es Will Price. Él interpreta al gran villano, el joven ciberdelincuente, y le toca plantar cara de forma creíble a una cuadrilla de veteranos de este calibre. Si funciona, el conflicto generacional se trasladará también a la interpretación; si no, la amenaza de la película puede diluirse.

Noah Segan tras la cámara

El director es Noah Segan, a quien muchos conocerán sobre todo como actor, habitual en las películas de Rian Johnson. Como director, en cambio, todavía no es un nombre que me garantice qué voy a encontrar. Y eso resulta a la vez estimulante y arriesgado.

A su favor: los actores que pasan a dirigir suelen tratar especialmente bien a sus intérpretes, y en una película tan centrada en los personajes eso vale oro. Si Segan deja que Turturro y Buscemi se luzcan, medio trabajo estará hecho. En su contra: una película de atracos necesita ritmo, la melancolía necesita paciencia, y manejar ambas cosas a la vez no es nada fácil.

Eso sí, sus 88 minutos de duración son una muy buena señal. Ahora que una de cada dos películas se va a las dos horas y media, una pequeña historia urbana de crímenes, tensa y de hora y media, es un soplo de aire fresco. No hay margen para tiempos muertos, y ojalá no los haya.

Sinfonía de la ciudad que nunca duerme

Según la sinopsis, la película no es solo un drama criminal, sino también una especie de sinfonía sobre Nueva York. Eso me convence mucho, porque la ciudad siempre ha sido uno de los mejores personajes del cine. Del Nueva York sucio y vibrante de los setenta a la metrópoli reluciente pero ajena de hoy, la propia ciudad puede hablar de envejecer y de cambiar. Ver a través de los ojos de un viejo carterista cómo las calles de siempre cambian de cara puede ser el as en la manga de la película.

Si Segan y su equipo de fotografía saben aprovecharlo, la atmósfera puede sostener la película por sí sola. Pero si la ciudad se queda en mero decorado, se perderá precisamente lo que podría hacer especial la propuesta.

¿Dónde puede fallar?

Siendo sincero, el mayor peligro es que la película se quede demasiado pequeña. El pendrive como MacGuffin es un recurso bastante trillado, y la línea del «viejo que huye mientras su familia también corre peligro» puede volverse previsible con facilidad. Si el guion no ofrece giros lo bastante originales, unos actores magníficos pueden quedar atrapados en un thriller del montón.

El otro riesgo es el tono. La melancolía y la persecución no siempre conviven con comodidad. Si es demasiado lenta, los aficionados a los atracos se aburrirán; si es demasiado acelerada, se perderá la parte lírica. Encontrar ese equilibrio será la verdadera prueba de la película.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: Fargo (1996), The Old Man & the Gun (2018), Diamantes en bruto (2019), Good Time (2017), Comanchería (2016)

Preguntas frecuentes

¿De qué trata El Unico Carterista vivo de Nueva York?

De Harry, un veterano carterista neoyorquino que le roba un pendrive a un ciberdelincuente y tiene que huir antes de que él y su familia sufran las consecuencias.

¿Cuánto dura la película?

El Unico Carterista vivo de Nueva York dura 88 minutos.

¿Quién sale en la película?

John Turturro, Steve Buscemi, Giancarlo Esposito, Tatiana Maslany, Will Price y Victoria Moroles.

¿Quién dirige la película?

La dirige Noah Segan.

¿Merece la pena rascarse el bolsillo por ella?

Yo creo que sí. El Unico Carterista vivo de Nueva York no tiene pinta de revolucionar el género, pero tampoco es esa su misión. Promete una película de crímenes urbana, breve y con mucha atmósfera, llena de buenos actores, que habla de hacerse mayor y de cómo el mundo acaba dejándonos atrás. Solo el dúo Turturro y Buscemi ya justifica la entrada, y si Noah Segan da con el tono, puede ser una de las sorpresas agradables de la temporada. Yo iré, eso sí, con la cartera bien guardada en el bolsillo interior.

Nota esperada: 7,5/10 · Historia 7 · Interpretación 9 · Dirección 7 · Apartado visual 7 · Música y sonido 7 · Emoción 8