Bumblebee, crítica: el Escarabajo amarillo que por fin le dio corazón a Transformers
¿Quién nos iba a decir que un Volkswagen Escarabajo amarillo y oxidado iba a conseguir lo que cinco películas de Transformers, ruidosas y atiborradas de explosiones, nunca lograron: emocionar? Bumblebee es una película más pequeña, más tranquila y mucho más tierna que las entregas anteriores de la franquicia, y precisamente por eso es mejor. Travis Knight nos lleva de vuelta a 1987 para contarnos la amistad entre una chica y un robot, y no el fin del mundo a todo volumen.
Bumblebee es la entrega más entrañable de la saga Transformers: una aventura hecha con corazón, humor y encanto ochentero que pueden disfrutar incluso quienes nunca han tragado la franquicia.
Ficha de la película
| Estreno en España | 28/12/2018 |
|---|---|
| Dirección | Travis Knight |
| Reparto | Dylan O'Brien, Hailee Steinfeld, John Cena, Jorge Lendeborg Jr., John Ortiz, Stephen Schneider |
| Género | Películas de acción, Películas de aventuras, Películas de ciencia ficción |
| Duración | 114 min |
| Calificación | 7 |
| País | Películas chinas, Películas estadounidenses |
Desguace, Escarabajo, 1987: ¿de qué va Bumblebee?
La historia transcurre en 1987, en un pueblecito costero de California. Bumblebee, el robot capaz de transformarse en coche, se esconde en un desguace convertido en un Volkswagen Escarabajo destartalado y lleno de abolladuras. Allí lo encuentra Charlie, que está a punto de cumplir 18 años y todavía no sabe muy bien cuál es su lugar en el mundo. En cuanto la chica consigue arrancar el cacharro, queda claro que ese Escarabajo no es un coche cualquiera.
Ese es el punto de partida y no voy a contar más, porque la gran baza de la película está justamente en cómo va creciendo esa relación. Esto no es el Transformers de Michael Bay, donde cada minuto se viene abajo un rascacielos. Aquí se encuentran una adolescente solitaria y un robot igual de solo y perdido, y la película se toma ese encuentro en serio. Es la fórmula de las grandes aventuras familiares de los ochenta, y a la franquicia le sienta sorprendentemente bien.
Hailee Steinfeld se echa la película a la espalda
Cuando en una película donde medio protagonista es un robot digital la actriz de carne y hueso sigue robando todas las escenas, es que algo se ha hecho muy bien. Hailee Steinfeld como Charlie Watson es un acierto absoluto. No tira del cliché de adolescente guay, sino que compone a una chica algo marginada, algo cabezota y herida, por la que acabas animando de verdad. Y tiene mérito extra que buena parte de sus escenas las comparta con un compañero que prácticamente no habla y que solo responde con sonidos y gestos.
A su lado, John Cena da vida a Jack Burns, ese militar duro y medio en broma que esperamos de él, y mantiene bien el equilibrio entre la amenaza y la autoparodia. Jorge Lendeborg Jr. resulta simpático como Memo Gutierrez, el vecino atolondrado y algo torpe, y John Ortiz cumple como Dr. Powell, el científico de rigor. La familia de Charlie la forman Pamela Adlon (Sally Watson), Stephen Schneider (Ron) y Jason Ian Drucker (Otis Watson); no tienen grandes arcos, pero las escenas familiares son creíblemente torpes, tal y como se ve el hogar con ojos de adolescente.
La voz del robot es la de Dylan O'Brien, que interpreta a B‑127, es decir, a Bumblebee. Quien conozca al personaje sabe que aquí la voz no siempre hay que tomarla al pie de la letra, pero la presencia de O'Brien está donde tiene que estar.
Travis Knight, un artesano
Al frente está Travis Knight, que antes había dirigido para el estudio Laika esa maravilla en stop‑motion que es Kubo y las dos cuerdas mágicas. Y se nota muchísimo. Knight piensa en personajes y en gestos, no en el tamaño de las explosiones. Su Bumblebee no es un monstruo de acero, sino una criatura expresiva, de una lealtad casi perruna, con un punto de timidez y una enorme dosis de corazón en cada movimiento.
La dirección es contenida pero segura. Las peleas se entienden: por fin se ve quién golpea a quién y qué robot es cada uno. Después de las anteriores entregas es casi un alivio no tener que entornar los ojos para adivinar qué está pasando en medio del caos metálico. El ritmo también es más humano y deja espacio a los momentos de calma, que son los que le dan alma a la película.
Lo que de verdad funciona: la magia de los ochenta
Lo de 1987 no es simple decorado. Todo el tono de la película se apoya en esa clase de aventura juvenil que conocen bien los fans de E.T., el extraterrestre o El gigante de hierro: un chaval, una criatura misteriosa a la que hay que esconder del mundo de los adultos y una amistad que los cambia a los dos. La receta es infalible, y aquí vuelve a funcionar.
Lo que más me gustó:
- El humor. Las torpezas de Bumblebee y los primeros minutos de descubrimiento tienen gracia de verdad, sin caer en la broma infantil y vergonzosa.
- La escala. La película se atreve a rebajar lo que está en juego, y así todo parece importar más.
- El diseño. Los robots se parecen mucho más a los de los dibujos animados clásicos, todo un regalo para los fans veteranos.
- La ambientación. Música, ropa, coches: la película adora los ochenta y eso se contagia.
¿Dónde se le cala el motor al Escarabajo amarillo?
Tampoco es perfecta. La historia avanza por caminos muy trillados, y quien haya visto unas cuantas películas de niño solitario con amigo secreto adivinará más o menos hacia dónde va todo. Las sorpresas no vienen de la trama, sino de lo bien interpretado y dirigido que está el conjunto.
Los villanos tampoco son lo más interesante: la amenaza es más una función que un personaje de verdad, y la parte militar a veces se pasa de caricaturesca. Los secundarios, sobre todo la familia de Charlie, merecían algo más. Son detalles que se perdonan fácilmente en una película tan entrañable. Mejor algo previsible y hecho con el corazón que original y sin alma.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes crecieron con los dibujos animados de Transformers o disfrutan de aventuras juveniles entrañables al estilo de E.T. También es una gran opción para ir al cine en familia con niños ya mayorcitos.
- Mejor sáltala si: Quien espere las explosiones sin pausa y las batallas gigantescas de Michael Bay puede quedarse con ganas de más jaleo. Y quien no soporte las historias previsibles también puede torcer el gesto.
Si te gusta, mira también: E.T., el extraterrestre (1982), El gigante de hierro (1999), Transformers (2007), Kubo y las dos cuerdas mágicas (2016), Super 8 (2011)
Preguntas frecuentes
¿De qué trata Bumblebee?
En 1987, Bumblebee se esconde convertido en un Volkswagen Escarabajo en el desguace de un pueblecito costero de California. Charlie, una chica de 18 años, lo encuentra y, al ponerlo en marcha, descubre que no es un coche cualquiera.
¿Cuándo se estrenó Bumblebee en España?
La película llegó a los cines españoles el 28 de diciembre de 2018.
¿Cuánto dura Bumblebee?
La película dura 114 minutos.
¿Quién dirige Bumblebee?
La dirige Travis Knight.
¿Quién protagoniza Bumblebee?
Hailee Steinfeld interpreta a Charlie Watson y Dylan O'Brien pone voz a Bumblebee; en el reparto también están John Cena, Jorge Lendeborg Jr. y John Ortiz.
¿Te subirías a un Escarabajo amarillo una noche?
Yo, cuando quieras. Bumblebee es esa rara película de franquicia que no quiso ser más grande que sus predecesoras, sino mejor, y lo consiguió. Hailee Steinfeld está estupenda y Travis Knight demostró que en el universo Transformers también caben la emoción, el humor y los momentos de calma. No es revolucionaria ni lo pretende, pero es una aventura cálida y nostálgica que apetece volver a ver una noche de diciembre. Si hasta ahora la habías evitado porque estabas harto del estruendo robótico, dale una oportunidad: este Escarabajo llega rodando con un corazón sorprendentemente grande.
