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Crítica previa al estreno

Le Chant des forêts, crítica previa: cuando la búsqueda de un ave se convierte en el silencio compartido de tres generaciones

Películas francesasDocumentalesPelículas de animales

Hay películas que no se miran, se escuchan. El nuevo documental de Vincent Munier, Le Chant des forêts, ya avisa desde el título de que aquí el oído va a trabajar tanto como la vista. Antes de su llegada a las salas, repaso por qué tengo tantas ganas de verlo y en qué punto podría torcerse este peregrinaje silencioso y brumoso por el bosque.

8,0/10
Nota esperada
Todo apunta a que será una de las experiencias de cine más bellas y serenas del otoño, siempre que estés dispuesto a bajar el ritmo para disfrutarla.
Historia
7
Interpretación
7
Dirección
8
Apartado visual
9
Música y sonido
9
Emoción
8

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

DirecciónVincent Munier
GéneroDocumentales
Duración93 min
PaísPelículas francesas

¿De qué va? Un ave, un bosque, tres generaciones

El planteamiento es sencillo, y precisamente ahí está su encanto. Vincent Munier, fotógrafo de naturaleza y cineasta premiado, se adentra en los bosques envueltos en niebla de los Vosgos, pero no lo hace solo: le acompañan su padre y su hijo adolescente. Tres generaciones, una mochila y muchísima paciencia. Su objetivo es encontrar una especie en declive, el urogallo, y esa búsqueda acabará llevándolos hasta Noruega.

Por el camino aparece todo aquello por lo que uno va al bosque: ciervos en berrea, búhos que se mueven entre las ramas, la fuerza bruta y la belleza frágil de la naturaleza a la vez. Por lo que se sabe, no se trata del típico documental divulgativo con un narrador que no calla, sino de un viaje íntimo y personal cuyo verdadero tema es cómo se transmiten la atención y el amor por la naturaleza de padre a hijo, de abuelo a nieto.

Lo confieso: lo que más me ha enganchado es ese hilo familiar. Documentales de aves hemos visto muchos, pero no tantos en los que la persona detrás de la cámara esté entre su propio padre y su propio hijo, y en los que la búsqueda sea, en el fondo, la entrega de una herencia.

¿Quién es Vincent Munier y por qué hay que seguirle la pista?

En el mundo de la fotografía de naturaleza, el nombre de Munier funciona casi como una marca. Quien conozca sus trabajos anteriores, sobre todo su exitosa película en busca del leopardo de las nieves, sabe que es capaz de esperar inmóvil horas y días por un solo instante, y que de algún modo logra contagiar esa paciencia al espectador. Con él, la espera no es tiempo muerto: es la experiencia en sí.

Por eso resulta prometedor que el escenario sea ahora un bosque francés, un paisaje ligado a sus propias raíces. Nada de cumbres exóticas: niebla, abetos, hojarasca y silencio. Si alguien puede sacar de un material tan contenido un cine de pantalla grande que respire, es él. La propia sinopsis dice que la película está pensada en cada plano para la gran pantalla, y viendo su trayectoria, me inclino a creerlo.

El sonido es el protagonista

El título no es casual, y creo que será el arma más poderosa de la película. La descripción subraya que Le Chant des forêts es una experiencia visual y sonora, una película inmersiva. Para mí eso significa que la mezcla de sonido no es un trabajo de fondo, sino parte de la dramaturgia.

Imagínalo: en una sala a oscuras y con un buen equipo, oír la berrea de un ciervo en algún punto de la niebla, o el leve batir de alas de un búho sobre tu cabeza. Eso no se vive igual en casa con los altavoces del portátil. Y quien conozca al urogallo sabe que es famoso por su canto peculiar, así que tengo la sensación de que los grandes momentos de la película no llegarán tanto por la imagen como por el sonido.

Por eso le he dado de antemano una nota tan alta al apartado sonoro. Si una película lleva el canto en el título y su director ha construido toda su carrera sobre la atención, lo más probable es que esa parte funcione.

¿Qué puede hacerla realmente buena?

Si todo esto encaja, no será un documental de naturaleza más, sino ese tipo de cine del que sales con ganas de apagar el móvil y echar a andar hacia el primer bosque que encuentres.

¿Dónde puede tropezar?

No sería honesto si no lo dijera: esta película no es para todo el mundo. El gran riesgo de los documentales de naturaleza contemplativos es que, si no conectas con ellos, 93 minutos pueden hacerse muy largos. Quien espere acción, montaje rápido o un arco dramático bien atado saldrá decepcionado.

La otra duda es si logrará equilibrar el hilo personal y familiar con la naturaleza. Si hay demasiada ave y poca persona, puede perderse ese núcleo humano y cálido que hace especial la propuesta. Y si ocurre al revés, puede perder esa magia limpia y observadora por la que nos gusta el trabajo de Munier. Por eso he sido más prudente con la nota de la historia: en los documentales construidos sobre una búsqueda, a menudo no es la trama sino la atmósfera la que sostiene todo.

Y tengo un pequeño temor más: el "amor que se hereda de generación en generación" puede derivar fácilmente en almíbar. Espero que Munier mantenga aquí la contención que siempre ha hecho creíbles sus imágenes.

¿Por qué no hay que dejarla para verla en casa?

Es una película concebida expresamente para el cine. La sinopsis insiste en que está pensada en cada plano para la gran pantalla y en que su esencia es la experiencia sonora inmersiva. Más adelante podrá verse en plataformas, claro, pero ahí se pierde justo lo que hace que merezca la pena: la sala a oscuras, el silencio, el sonido que te envuelve.

En pleno otoño, cuando fuera también hay niebla y oscurece pronto, una película así puede ser la compañera perfecta de la estación. Yo, por mi parte, ya la tengo apuntada.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: Nómadas del viento (2001), Microcosmos (1996), Océanos (2009), El viaje del emperador (2005)

Preguntas frecuentes

¿De qué trata Le Chant des forêts?

El fotógrafo de naturaleza y cineasta Vincent Munier recorre con su padre y su hijo adolescente los bosques brumosos de los Vosgos para encontrar al urogallo, una especie en declive. La búsqueda los acaba llevando hasta Noruega.

¿Cuánto dura Le Chant des forêts?

La película dura 93 minutos.

¿Quién dirige Le Chant des forêts?

La dirige Vincent Munier, premiado fotógrafo de naturaleza y cineasta francés, que además es uno de los protagonistas de la película.

¿Qué tipo de película es Le Chant des forêts?

Es un documental francés que se apoya en la experiencia visual y sonora y que está pensado expresamente para la gran pantalla.

¿Merece la pena dedicar una tarde de otoño a escuchar el bosque?

Creo que sí, pero solo si entras a la sala con buena disposición y los oídos bien abiertos. Sobre el papel, Le Chant des forêts tiene todo lo que hace que un documental de naturaleza sea más que una bonita postal: algo personal en juego, una búsqueda real tras un ave que desaparece y un director capaz de convertir la paciencia en arte. Si el hilo familiar y los sonidos de lo salvaje se encuentran, puede ser una de las experiencias de cine más íntimas del año. Yo la espero con ganas, y te recomiendo que elijas una sala con buen sonido. Esta película no la recordarás con los ojos, sino con los oídos.

Nota esperada: 8,0/10 · Historia 7 · Interpretación 7 · Dirección 8 · Apartado visual 9 · Música y sonido 9 · Emoción 8