Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia!, crítica: la misma juerga, pero en Bangkok y con más calor
Llega un momento en que la resaca deja de tener gracia y pasa a ser un diagnóstico. En 2011 Todd Phillips volvió a reunir a la manada, la sacó de Las Vegas, la plantó en Bangkok y, en el fondo, le hizo revivir la misma pesadilla. La pregunta es si una receta que ya funciona sabe mejor solo porque le echas más guindilla.
Una secuela entretenida, ruidosa y a ratos francamente desternillante, pero tan pegada al esquema de la primera parte que el efecto sorpresa se evapora casi por completo.
Ficha de la película
| Original | The Hangover Part II |
|---|---|
| Estreno en España | 24/06/2011 |
| Dirección | Todd Phillips |
| Reparto | Bradley Cooper, Ed Helms, Zach Galifianakis, Justin Bartha, Mason Lee, Ken Jeong |
| Género | Comedias |
| Duración | 102 min |
| Calificación | 12 |
| País | Películas estadounidenses |
¿Dónde ver Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia!?
| En suscripción | |
|---|---|
| En alquiler | |
| En compra |
Una boda en Tailandia, ¿qué podría salir mal?
El planteamiento suena familiar: esta vez es Stu Price (Ed Helms) quien se juega el pellejo, porque es él quien va a dar el sí, quiero, y nada menos que en Tailandia. El dentista, eso sí, ha aprendido la lección, o al menos quiere creérselo. Nada de despedida de soltero, nada de juerga: solo un almuerzo prudente y tranquilo en el jardín, donde lo peor que puede pasar es que se vuelque un tomate cherry.
Sus compañeros de fatigas, Phil (Bradley Cooper), Alan (Zach Galifianakis) y Doug (Justin Bartha), reciben tanta buena educación con una decepción comprensible. Y claro, ya se sabe, y la película lo recuerda con gusto: uno propone y los amigos disponen. No voy a destriparos lo que pasa esa noche, pero sí puedo adelantar que la mañana vuelve a empezar con dolor de cabeza, lagunas totales y un montón de preguntas sin respuesta. A su lado, lo de Las Vegas parece un paseo de domingo.
La misma canción con otros arreglos
Empecemos por lo evidente, porque es imposible hablar de esta película sin mencionarlo. Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia! no es simplemente una secuela, es casi un remake. La estructura, el ritmo, el armazón detectivesco, todo ese juego de "reconstruyamos qué pasó anoche" calca paso a paso la primera entrega. Y eso es a la vez su gran red de seguridad y su mayor debilidad.
Red de seguridad, porque la primera funcionó. La película de 2009 ganó un Globo de Oro, fue el gran fenómeno de aquel verano en los cines y acabó convertida en objeto de culto. En esas circunstancias un estudio no arriesga y, para ser sinceros, buena parte del público tampoco quiere otra cosa que una ración más de aquello que ya le hizo revolcarse de risa. Debilidad, porque una de las armas más potentes de la comedia es lo inesperado. Si sé que viene el giro, el giro deja de ser giro y se convierte en horario de trenes.
A mí esto me molestó bastante en algunos momentos. Hubo escenas en las que medio segundo antes del chiste ya sabía exactamente lo que iba a pasar, y entonces en lugar de la carcajada solo sale un asentimiento cansado. Otras veces, en cambio, la película asume su propia repetición con tanto descaro que eso ya tiene gracia por sí solo.
La manada sigue sosteniendo el invento
Si algo salva esta película es la química del reparto. Estos tipos dan de verdad la impresión de conocerse, de detestarse y, aun así, de no ir a ninguna parte el uno sin el otro.
- Bradley Cooper sigue siendo como Phil el líder chulesco y despreocupado del grupo, con una seguridad que le sale hasta por detrás de las gafas de sol. Es quien mantiene la película con los pies en el suelo cuando los demás se desmadran.
- Ed Helms hace de Stu la auténtica víctima de la función, y borda ese ataque de pánico permanente. El chico formal y crispado al que el destino despedaza una y otra vez es uno de los mejores personajes de la saga.
- Zach Galifianakis divide opiniones con Alan, y aquí todavía más. Para unos es el alma de la película y para otros lo más irritante. Yo me quedo en un punto intermedio: cuando acierta es genial, pero a veces le dejan ir a su aire demasiado rato.
- Ken Jeong vuelve a ser como el señor Chow esa incógnita de la que cualquier cosa puede esperarse. En dosis cortas funciona, y por suerte la película lo sabe.
- Justin Bartha como Doug es otra vez más presencia que protagonista, algo que forma parte de la fórmula.
En los papeles secundarios aparecen Mason Lee como Teddy, Jeffrey Tambor como Sid Garner, el padre de Alan, y una auténtica visita sorpresa: Paul Giamatti en el papel de Kingsley. Giamatti es de esos actores capaces de dar peso hasta a la lectura de una guía telefónica, y da gusto verle metido en este caos.
Todd Phillips y Bangkok, el decorado perfecto para el desmadre
Como director, Todd Phillips sabe cómo hacer que una comedia también resulte estimulante a nivel visual. Las Vegas era en la primera parte brillante y artificial; Bangkok, en cambio, es cruda, abarrotada, húmeda, y le da a toda la película un tono más oscuro y más sucio. Para mí es una de las mejores decisiones de la secuela: el escenario aporta algo de verdad, no se queda en mero telón de fondo.
Phillips también maneja bien el ritmo. Los 102 minutos no se hacen largos, la película avanza, las escenas fluyen y en ningún momento tuve la sensación de estar mirando el reloj. Aun así, se nota que el director aquí experimenta menos y se limita más bien a engrasar una maquinaria que ya funciona. Ese tono más oscuro lleva a veces el humor hacia un terreno más incómodo y bestia que gracioso, y eso no va a convencer a todo el mundo.
Donde el chiste se agota
No quiero ser injusto: me reí con esta película, y en algunos momentos a carcajadas. Pero el gran problema de Resacón 2 es que muchas veces recurre a la burrada en lugar de a la creatividad. Si en la primera parte el humor nacía de situaciones absurdas, aquí lo que se busca a menudo es escandalizar. Más desnudos, más excesos, más momentos de "¿de verdad han enseñado esto?".
Llegado cierto punto, eso acaba agotando. Una comedia no mejora por gritar más, y aunque su tono claramente adulto está justificado, algunas escenas parecen estar ahí solo para que haya algo de lo que escandalizarse. La evolución de los personajes también es mínima: todos siguen siendo quienes eran, algo que en una saga puede ser una virtud, pero que aquí se percibe más bien como estancamiento.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes adoraron la primera parte y quieren otra ración del mismo caos en estado puro. Una opción estupenda para una noche de cervezas con los amigos.
- Mejor sáltala si: Para quienes esperan originalidad de una secuela o llevan mal el humor bestia y a veces incómodo. Y por su contenido, en ningún caso para ver con niños.
Si te gusta, mira también: Resacón en Las Vegas (2009), Resacón 3 (2013), Old Dogs (2009), Salidos de cuentas (2010)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrenó Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia! en España?
La película llegó a los cines españoles el 24 de junio de 2011.
¿De qué trata Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia!?
Stu se casa en Tailandia y planea un almuerzo tranquilo, pero él y sus amigos vuelven a despertarse tras una noche que no recuerdan y tienen que averiguar en Bangkok qué ha pasado.
¿Cuánto dura Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia!?
La película dura 102 minutos.
¿Quién dirigió Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia!?
La dirigió Todd Phillips, que también estuvo detrás de la primera parte.
¿Quién sale en Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia!?
Bradley Cooper, Ed Helms, Zach Galifianakis, Justin Bartha, Ken Jeong, Mason Lee, Paul Giamatti y Jeffrey Tambor.
¿Merece la pena volver a despertarse en Bangkok con la manada?
Si la primera parte es una de tus debilidades, sí, pero con las expectativas más bajas. Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia! es como repetir una fiesta que salió redonda con la misma gente: lo pasas bien, te ríes y hay momentos memorables, pero nunca acaba de ser como la primera vez. Los actores lo dan todo, Bangkok es un decorado estupendo y Paul Giamatti es un regalo extra. Eso sí, no esperes que te sorprenda. Como placer culpable sin complicaciones funciona de maravilla; como clásico se queda corta. Para mí es un aprobado alto, y con una cerveza y buena compañía, medio punto más.
