Street Fighter, crítica previa: Ryu y Ken vuelven y quizá por fin tengan la película que merecen
Hay películas que cargan con treinta años de vergüenza ajena, y esta es una de ellas: nace de un videojuego que conoce todo el mundo y que nadie ha sabido llevar al cine como es debido. El Street Fighter de 2026 nos devuelve a 1993 con un reparto en el que conviven luchadores de wrestling, un rapero y varios cómicos, y precisamente esa mezcla tan rara es lo que me da esperanzas. Ojo: esto no es una crítica de la película ya vista, sino una previa. Qué podemos esperar y por qué tengo más ganas de las que debería.
Sobre el papel es la adaptación de Street Fighter más valiente y más loca que se ha hecho nunca, y si el director tira de su propio humor anárquico, puede convertirse en uno de esos raros éxitos del género.
Ficha de la película
| Estreno en España | 16/10/2026 |
|---|---|
| Dirección | Kitao Sakurai |
| Reparto | Noah Centineo, Andrew Koji, Callina Liang, Joe Anoa'i, David Dastmalchian, Cody Rhodes |
| Género | Películas de acción |
| País | Películas estadounidenses |
¿De qué va? Dos viejos amigos, un torneo y una conspiración
La historia transcurre en 1993, y eso ya es una jugada maestra: es la época dorada de Street Fighter II, de los salones recreativos, las máquinas de cinco duros y los combos secretos que pasaban de boca en boca. La película pone en el centro a dos luchadores callejeros que se han distanciado: Ryu, interpretado por Andrew Koji, y Ken Masters, al que da vida Noah Centineo. Sus caminos se separaron hace tiempo, pero ahora les toca volver a subir al ring.
El detonante es la misteriosa Chun-Li (Callina Liang), que los recluta para el próximo Torneo Mundial de Guerreros. Según la sinopsis oficial, será un choque sangriento de puños, destinos y temperamentos, pero detrás de esa batalla de reyes se esconde una conspiración letal. Eso obliga a nuestros protagonistas a enfrentarse entre ellos y también a los demonios de su pasado. Quién mueve los hilos exactamente es algo que la sinopsis no cuenta, y yo no voy a ponerme a especular. Y al final, como dice muy acertadamente la descripción: si fallan, GAME OVER.
¿Sinceramente? Es la estructura de toda la vida de las películas de torneos de lucha, el mismo esqueleto sobre el que se construyó el cine de artes marciales de los ochenta y los noventa. Y no pasa nada. A una película de Street Fighter no le pido Shakespeare, le pido corazón, humor y peleas que hagan temblar la butaca.
El reparto: wrestlers, raperos y una auténtica estrella de acción
A primera vista, el reparto parece el resultado de un draft de fantasía hecho por alguien con muy poco sentido común, y por eso mismo me encanta. Andrew Koji es de las mejores elecciones que se me ocurren para Ryu: en la serie Warrior demostró que domina tanto las escenas de lucha como esa tensión contenida, silenciosa. Noah Centineo se hizo famoso con las comedias románticas, y a Ken le hace falta justo ese encanto despreocupado y un poco chulesco que a él le sale solo. Si la química entre los dos funciona, media película estará ganada.
Callina Liang tiene quizá el papel más difícil: Chun-Li es uno de los personajes femeninos más icónicos de la historia de los videojuegos, y los fans van a ser implacables con ella. Entre los secundarios hay dos superestrellas del wrestling, Joe Anoa'i, a quien el público conoce como Roman Reigns, y Cody Rhodes. Ambos tienen la presencia física que pide una película de peleas, y la teatralidad exagerada del wrestling encaja sorprendentemente bien con el universo de Street Fighter.
También está David Dastmalchian, capaz de resultar inquietante en cualquier película, además de Andrew Schulz y Eric André, que refuerzan la vertiente cómica. Vidyut Jammwal es uno de los artistas marciales más serios del cine de acción indio, y confieso que es de quien espero más coreografía de verdad, de la que se nota. Y la guinda: 50 Cent. No voy a entrar en quién interpreta a quién, porque no tengo datos fiables, pero la lista ya es una promesa de que esta película no se va a tomar a sí misma demasiado en serio.
Kitao Sakurai: la elección de director más inesperada, y quizá la mejor
Aquí es donde muchos levantan la ceja. Kitao Sakurai no es un director de acción al uso. Está detrás de Bad Trip, la comedia de cámara oculta protagonizada por Eric André, y también estuvo vinculado al mundo absurdo y anárquico de The Eric Andre Show. Dicho así, suena raro al frente de un blockbuster de peleas.
Pero creo que ahí está la clave. Street Fighter nunca fue una historia sombría ni realista. Es un juego en el que un salvaje de piel verde que suelta descargas eléctricas se pega con un maestro de yoga que estira los brazos de punta a punta del escenario. Uno de los grandes fallos de las adaptaciones anteriores fue que o se tomaban demasiado en serio o resultaban ridículas en el peor sentido. Un director que entiende el absurdo consciente y el ritmo de la comedia puede dar con el tono justo: una película ridículamente divertida, no ridículamente mala.
El riesgo, claro, está en el mismo sitio: si el humor se come lo que está en juego y las peleas quedan como relleno entre chiste y chiste, los fans más acérrimos se van a llevar un chasco.
La gran sombra: las anteriores películas de Street Fighter
Hay que hablar del pasado, porque los fans lo van a hacer. El Street Fighter de 1994, con Jean-Claude Van Damme, es hoy una película de culto, pero sobre todo porque es tan disparatadamente mala que acaba siendo buena. Raul Julia como Bison es legendario; la película, en cambio, apenas se parecía al juego. Y Street Fighter: The Legend of Chun-Li, de 2009, desapareció prácticamente sin dejar rastro, y nadie la echó de menos.
Comparada con eso, la nueva película ya hace varias cosas mejor sobre el papel. La ambientación de época, una historia centrada en la amistad de dos hombres y un reparto con luchadores de verdad y wrestlers de buen tamaño indican que sus responsables entienden qué hace funcionar el juego. El reinicio de Mortal Kombat de 2021 demostró que el género sigue vivo, pero también que los fatalities vistosos no bastan si los personajes están vacíos. Espero que aquí hayan aprendido la lección.
¿Qué puede salir mal? La lista de riesgos
Por mucho entusiasmo que tenga, no estoy ciego. Estos son los puntos en los que la película puede patinar:
- Demasiados personajes: diez nombres conocidos y todos se merecen su momento. En las adaptaciones de juegos con muchos personajes es habitual que cada uno tenga dos escenas y ninguno un arco de verdad.
- El tono: entre un director de comedia y la promesa de un torneo sangriento, el equilibrio se puede perder con facilidad.
- La coreografía: si las peleas están sobremontadas y se ven oscuras, la película se hunde, por bueno que sea el humor.
- Las expectativas de los fans: cada uno quiere ver a su personaje favorito, y contentar a todo el mundo es imposible.
Eso sí, que la sinopsis hable abiertamente de un choque sangriento es buena señal: sugiere que no han querido rebajar la película a un producto blandito para toda la familia.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes de pequeños machacaban los botones de las recreativas y para quienes disfrutan del cine de acción pasado de vueltas, consciente de sí mismo, con wrestlers y egos enormes.
- Mejor sáltala si: Quien espere un drama de artes marciales serio y con los pies en el suelo, o a quien le moleste el absurdo deliberado, probablemente se pasará la película poniendo los ojos en blanco.
Si te gusta, mira también: Mortal Kombat (2021), Mortal Kombat (1995), Street Fighter (1994), Bad Trip (2021)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrena Street Fighter en cines?
Street Fighter llega a los cines de España el 16 de octubre de 2026.
¿De qué trata el Street Fighter de 2026?
En 1993, dos luchadores callejeros distanciados, Ryu y Ken Masters, vuelven a pelear cuando Chun-Li los recluta para el Torneo Mundial de Guerreros. Pero tras el torneo se esconde una conspiración letal que también los obliga a enfrentarse a su pasado.
¿Se puede ver Street Fighter con niños?
No parece la mejor idea. La sinopsis promete enfrentamientos sangrientos, así que no es una película pensada para los más pequeños.
¿Quién dirige la nueva película de Street Fighter?
La dirige Kitao Sakurai.
¿Quiénes son los protagonistas de Street Fighter?
Andrew Koji es Ryu, Noah Centineo es Ken Masters y Callina Liang es Chun-Li. En el reparto también figuran Joe Anoa'i, David Dastmalchian, Cody Rhodes, Andrew Schulz, Eric André, Vidyut Jammwal y 50 Cent.
¿Echamos la moneda para esta partida?
Sí, y sin pensármelo mucho. El historial de Street Fighter en el cine está tan por los suelos que solo se puede ir hacia arriba, pero esta película no vive solo de eso. La ambientación de 1993, la pareja formada por Andrew Koji y Noah Centineo, un director con olfato para el humor absurdo y un elenco secundario que es mitad velada de wrestling, mitad noche de monólogos apuntan a que, por fin, alguien ha entendido que este juego es divertido y un poco chalado por naturaleza. Mi valoración anticipada es de optimismo prudente: si las peleas pegan fuerte y la amistad entre Ryu y Ken es de verdad el corazón de la película, puede ser la primera de Street Fighter que no dé vergüenza recordar. Y si no, al menos habremos visto a 50 Cent en una película de tortas. El 16 de octubre sabremos si es KO o GAME OVER.
