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Crítica · Estreno: 08/04/2022

Crítica de Animales fantásticos III. Los secretos de Dumbledore: el mundo mágico por fin habla de política, aunque las criaturas se pierdan por el camino

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Pocas veces se ve una película en la que el villano sea tan contenido y, precisamente por eso, dé más miedo que cualquier despliegue pirotécnico. Animales fantásticos III. Los secretos de Dumbledore es la entrega más adulta y más política de la saga, y Mads Mikkelsen y Jude Law forman una pareja que por sí sola justifica la entrada. Lástima que, mientras tanto, el guion se olvide de quién se supone que protagoniza el título.

6,5/10
Nota
Grandes actores, un apartado visual precioso y un conflicto de fondo apasionante, lastrados por una historia dispersa y sobrecargada que le impide ser realmente memorable.
Historia
5
Interpretación
8
Dirección
6
Apartado visual
8
Música y sonido
7
Emoción
5

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

OriginalFantastic Beasts: The Secrets of Dumbledore
Estreno en España08/04/2022
DirecciónDavid Yates
RepartoEddie Redmayne, Jude Law, Mads Mikkelsen, Ezra Miller, Dan Fogler, Alison Sudol
GéneroPelículas de fantasía, Películas de aventuras
Duración142 min
Calificación7
PaísPelículas británicas, Películas estadounidenses

¿De qué va? Un equipo, una misión y un villano con mucha paciencia

El planteamiento, sin spoilers, es sencillo: Albus Dumbledore recurre a su antiguo alumno Newt Scamander porque Gellert Grindelwald se dispone a hacerse con el control del mundo mágico. Newt acepta liderar un grupo bastante variopinto en el que hay magos, brujas y el auténtico corazón secreto de la saga, el panadero muggle Jacob Kowalski. Juntos emprenden una misión peligrosa en la que se cruzan con criaturas viejas y nuevas y se enfrentan a un séquito de seguidores de Grindelwald cada vez más numeroso.

Eso es lo esencial y, siendo sinceros, la propia película tampoco quiere desvelar mucho más sobre sí misma durante su primera media hora. A lo largo de sus 142 minutos corren en paralelo un montón de tramas, y no todas llegan adonde prometían. Si alguien esperaba que tras las entregas anteriores por fin encajara el gran puzle, mi respuesta es: en parte sí, pero queda cierta sensación de vacío.

Jude Law y Mads Mikkelsen: hemos venido a verlos a ellos

Empecemos por lo mejor. Jude Law ofrece exactamente lo que cabría esperar de un Dumbledore más joven y todavía vulnerable: hay sabiduría, hay ironía y hay también un cansado sentimiento de culpa que da peso a cada una de sus escenas. No es el mentor omnisciente de barba blanca, sino un hombre al que su pasado no deja de perseguir.

El Grindelwald de Mads Mikkelsen, por su parte, es puro carisma frío y calculado. Desde la serie Hannibal y Casino Royale, Mikkelsen sabe hacer muy poco y aun así dominar la pantalla. Aquí tampoco grita ni posa: convence en voz baja, y ese tipo de villano asusta mucho más que cualquier demonio rugiente. La tensión entre ambos regala los mejores momentos de la película y, lo confieso, me habría tragado una película entera solo sobre ellos dos.

Al mismo tiempo, este dúo encarna la mayor contradicción de la película: en teoría la saga trata de los animales fantásticos y de Newt, pero el drama gira claramente alrededor de Dumbledore y Grindelwald. Al menos el título es honesto.

Newt, Jacob y compañía: el equipo que adoramos, aunque le toque poco

Eddie Redmayne sigue siendo encantadoramente torpe como Newt Scamander, un papel que le sienta como un guante. El ganador del Óscar por La teoría del todo se mueve aquí en un registro muy distinto: tímido, esquivo con la mirada y solo realmente cómodo entre sus criaturas. Sigue siendo entrañable, pero la película quiere abarcar tantas cosas a la vez que Newt acaba a veces convertido en secundario de su propia historia.

Dan Fogler vuelve a ser, como Jacob Kowalski, el personaje con el que el espectador conecta con más facilidad. El panadero muggle es la figura a través de la cual la magia sigue pareciendo un milagro, y Fogler lo transmite con calidez, humor y una sorprendente cantidad de corazón. Para mí es el ancla emocional de la película.

A su lado está Callum Turner como Theseus Scamander, que cumple muy bien como hermano mayor fiable y algo rígido, mientras que Jessica Williams en el papel de Lally Hicks es un soplo de aire fresco: segura, ingeniosa, y habría estado bien verla más. La Queenie Goldstein de Alison Sudol y el Credence (Aurelius Dumbledore) de Ezra Miller son personajes cuya trama debería ser importante, pero que en la práctica más bien están presentes sin llegar a desarrollarse de verdad.

David Yates, otra vez al mando: oficio, espectáculo y algo de cansancio

David Yates dirigió las cuatro últimas películas de Harry Potter y también todas las entregas de Animales fantásticos, así que sería difícil encontrar una mano más experimentada para este universo. Y se nota: la película es técnicamente sólida, las escenas mágicas son elegantes, los decorados y el vestuario lucen ricos y el tono es convenientemente sombrío, como corresponde a un mundo que se prepara para la guerra.

Aun así, se percibe cierta rutina. Yates sabe componer imágenes bonitas, pero el ritmo a ratos renquea, las transiciones entre escenas suelen ser bruscas y los 142 minutos se hacen en algunos tramos más largos de lo que son. Hay momentos en que un diálogo estupendo y tenso se ve interrumpido por una secuencia de acción que parece puesta por obligación, y uno tiene la sensación de que la película no confía lo suficiente en sus mejores bazas.

La música y el sonido están francamente bien: vuelven las melodías clásicas y la película pulsa con habilidad el botón de la nostalgia, aunque no siempre consigue disimular con ello que detrás de una escena hay poca sustancia.

¿Qué funciona y dónde se pierde el hilo?

Lo que funciona:

Lo que no tanto:

¿Qué lugar ocupa dentro de la saga?

La primera, Animales fantásticos y dónde encontrarlos (2016), era una aventura ligera y encantadora por las calles de Nueva York; la segunda, Los crímenes de Grindelwald, se volvió más oscura y enrevesada, demasiado confusa según muchos. Frente a ellas, Los secretos de Dumbledore ocupa una especie de término medio: es más seria y más redonda que su predecesora, pero no logra recuperar la frescura de la primera.

Conviene saber que verla por libre no es la mejor idea. Las relaciones entre los personajes, la historia de Credence y las decisiones de Queenie significan mucho más si se han visto las entregas anteriores. Eso sí, los fans de Harry Potter disfrutarán con algunos escenarios y motivos conocidos. No los voy a destripar, pero el factor nostalgia es potente.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: Animales fantásticos y dónde encontrarlos (2016), Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald (2018), Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2 (2011), La brújula dorada (2007), Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario (2005)

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se estrenó Animales fantásticos III. Los secretos de Dumbledore en España?

La película llegó a los cines españoles el 8 de abril de 2022.

¿Cuánto dura Animales fantásticos III. Los secretos de Dumbledore?

La película tiene una duración de 142 minutos.

¿De qué trata Animales fantásticos III. Los secretos de Dumbledore?

Albus Dumbledore pide ayuda a su antiguo alumno Newt Scamander para frustrar los planes de Grindelwald de hacerse con el poder. Newt lidera un equipo formado por magos, brujas y un panadero muggle en una misión peligrosa.

¿Quién dirige la película y quiénes son los protagonistas?

La película está dirigida por David Yates. En los papeles principales aparecen Eddie Redmayne, Jude Law, Mads Mikkelsen, Ezra Miller, Dan Fogler, Alison Sudol, Callum Turner y Jessica Williams.

¿Quién interpreta a Grindelwald en Los secretos de Dumbledore?

En esta entrega, Gellert Grindelwald está interpretado por Mads Mikkelsen.

¿Merece la pena volver al mundo mágico?

Sí, aunque no con los brazos abiertos, sino con algo de cautela. Animales fantásticos III. Los secretos de Dumbledore es mejor película que su predecesora y tiene algunas escenas, sobre todo los momentos que comparten Jude Law y Mads Mikkelsen, que se cuentan entre lo mejor de toda la saga. El apartado visual es rico, el tono es serio y el Jacob de Dan Fogler sigue siendo capaz de reconfortar a cualquiera.

Aun así, cuesta no sentir que estamos ante una historia dispersa que no termina de decidir si quiere ser la aventura de Newt, el drama de Dumbledore o un thriller político. Quien quiera a este universo encontrará motivos de sobra para sonreír; quien busque la magia, en cambio, se topará con un capítulo correcto pero olvidable. Un notable bajo con algunos destellos realmente memorables.

Nota: 6,5/10 · Historia 5 · Interpretación 8 · Dirección 6 · Apartado visual 8 · Música y sonido 7 · Emoción 5