Heysel 85, crítica anticipada: una de las noches más negras del fútbol, vista de cerca
Hay partidos cuyo resultado nadie recuerda, porque lo que pasó fuera del césped se lo tragó todo. Heysel 85 nos devuelve a una de esas noches: Bruselas, mayo de 1985, final de la Copa de Europa entre la Juventus y el Liverpool, y el caos previo al pitido inicial que acabó costando vidas. Sobre el papel tiene todo lo necesario para convertirse en uno de los dramas europeos más asfixiantes del año, y también en uno de los más necesarios.
Promete ser un drama de catástrofe tenso y concentrado en 91 minutos. Si la directora se contiene, puede golpear con fuerza; si se desliza hacia el melodrama, corre el riesgo de perder todo su peso.
Ficha de la película
| Dirección | Teodora Ana Mihai |
|---|---|
| Reparto | Violet Braeckman, Matteo Simoni, Josse De Pauw, Fabrizio Rongione |
| Género | Dramas históricos |
| Duración | 91 min |
| País | Películas belgas, Películas neerlandesas, Películas alemanas |
Una final que no se recuerda por los goles
El punto de partida de Heysel 85 es sencillo y despiadado. En mayo de 1985, la Juventus y el Liverpool FC disputan la final de la Copa de Europa en el estadio Heysel de Bruselas. Antes del pitido inicial, los hooligans se desatan, decenas de personas mueren y el estadio se convierte en un caos absoluto. No es un guion inventado, sino una de las tragedias reales más dolorosas del fútbol europeo, y la película no pretende en ningún momento pasar por un drama deportivo al uso.
Lo que de verdad me atrapó de la sinopsis es el punto de vista. Heysel 85 no cuenta la noche desde el césped ni desde los ojos de los futbolistas, sino a través de dos personas que están allí por motivos muy distintos y que, de un instante a otro, se ven obligadas a hacerlo todo de forma muy diferente a lo previsto.
Marie y Luca: dos personas, dos responsabilidades
Una de las protagonistas es Marie, de treinta años, hija del alcalde de Bruselas y a la vez su jefa de prensa, que asiste al partido junto a sus padres. El otro es Luca Rossi, de 31 años, que cubre el encuentro para la televisión italiana y ha viajado acompañado de varios familiares llegados desde Italia.
Esa doble mirada me parece la jugada más inteligente de la película. Luca está trabajando: sigue informando mientras busca desesperadamente a su familia entre la multitud. Cuesta imaginar un dilema más duro, con el deber profesional y el pánico más puro chocando dentro de una misma persona. La situación de Marie es igual de grave, aunque por motivos muy distintos: su padre, el alcalde, está ebrio e incapaz de gestionar lo que ocurre, así que es ella quien tiene que tomar el mando. Una mujer joven obligada a decidir en nombre de una ciudad mientras el hombre al que le corresponde hacerlo se desmorona a su lado. Ahí hay un drama familiar, un thriller político y una historia de supervivencia, y si el guion sabe entrelazar bien los hilos, el resultado puede ser muy potente.
Teodora Ana Mihai y la realidad en bruto
La dirección corre a cargo de Teodora Ana Mihai, un nombre quizá poco conocido para el gran público, pero que ha despertado mucho interés en el circuito de festivales. Su película La Civil, sobre una madre que busca a su hija secuestrada, pasó por Cannes y mostraba justo el tipo de puesta en escena tensa, angustiosa y a la vez muy pegada a las personas que pide un tema así. Mihai no es de las que aprietan el estómago del espectador a base de efectismo; prefiere que la propia situación resulte insoportable.
En el caso de Heysel 85, esa es la clave. Con una tragedia real y víctimas reales, es muy fácil hacer una mala película: exceso de solemnidad, explicaciones didácticas o grandes escenas de masas que lo rebajan todo a cine de catástrofes. Confío en que Mihai se centre en los rostros de los personajes, en sus decisiones y en el tiempo que se agota minuto a minuto, y no en la coreografía de la destrucción.
El reparto: peso flamenco y oficio belga
El reparto reúne nombres que sonarán a quien siga el cine belga. Matteo Simoni es un actor versátil y con carisma, y creo que el papel de un reportero atropellado, desesperado y que aun así intenta comportarse como un profesional le puede sentar de maravilla. Josse De Pauw es un veterano de la interpretación flamenca, con un oficio y una presencia que pueden valer oro a la hora de dar vida a una figura de poder que se derrumba. A Fabrizio Rongione lo conocerás seguramente por las películas de los hermanos Dardenne, y eso ya es buena señal: quien ha trabajado con ellos sabe interpretar con verdad, sin ninguna teatralidad.
La gran incógnita, y quizá el nombre más estimulante, es Violet Braeckman. Si no me equivoco, el papel de Marie será la columna vertebral de toda la película, y sostener semejante carga no es poca cosa. Si funciona, es muy posible que estemos ante el descubrimiento de una cara nueva.
¿Dónde puede tropezar?
No sería honesto si me limitara a entusiasmarme. Los 91 minutos de metraje son a la vez una bendición y un riesgo. Una bendición, porque en una situación tan densa, casi en tiempo real, la concisión genera tensión. Un riesgo, porque en tan poco tiempo hay que desarrollar con credibilidad dos tramas paralelas, un conflicto familiar, una crisis política y una tragedia colectiva. Si alguno de esos hilos se queda corto, la película puede parecer a medio hacer.
El otro peligro es el marco de ficción. Marie y Luca parecen personajes inventados dentro de un suceso real, y eso puede dejar la sensación de que la película utiliza la tragedia al servicio de su propio drama. Si el resultado es respetuoso o algo oportunista solo lo sabremos frente a la pantalla. Aun así, que se trate de una coproducción entre Bélgica, Países Bajos y Alemania sugiere que no estamos ante un espectáculo de Hollywood, sino ante una obra europea de mirada más sobria, y eso me tranquiliza.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quien disfrute de los dramas tensos y asfixiantes basados en hechos reales y sienta curiosidad por los capítulos más oscuros de la historia del fútbol. Imprescindible para los amantes del cine de autor europeo.
- Mejor sáltala si: Quien espere una película deportiva ligera o un cine de catástrofes de puro entretenimiento se ha equivocado de sala. También puede resultar muy dura para quienes sean sensibles a la representación de tragedias colectivas.
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Preguntas frecuentes
¿De qué trata Heysel 85?
De la tragedia ocurrida en la final de la Copa de Europa de 1985 entre la Juventus y el Liverpool en Bruselas, cuando la violencia de los hooligans causó la muerte de decenas de personas. La historia se sigue a través de Marie, hija y jefa de prensa del alcalde, y de Luca Rossi, reportero de la televisión italiana.
¿Cuánto dura Heysel 85?
La película dura 91 minutos.
¿Quién dirige Heysel 85?
La película está dirigida por Teodora Ana Mihai.
¿Quién actúa en Heysel 85?
Los papeles principales corren a cargo de Violet Braeckman, Matteo Simoni, Josse De Pauw y Fabrizio Rongione.
¿Seremos capaces de revivir aquella noche una vez más?
Heysel 85 no será una película para ver con palomitas y comentar alegremente a la salida del cine. Precisamente por eso tengo ganas de verla. Una directora con talento, un reparto sólido y con oficio, y un tema del que se habla demasiado poco: juntos forman una promesa seria. Si Teodora Ana Mihai mantiene ese tono contenido y cercano a las personas con el que ya ha trabajado antes, Heysel 85 puede convertirse en una de las películas más memorables de la temporada. Yo pienso ir a verla, y a quien soporte bien los temas duros le recomiendo que haga lo mismo.
