Moscas, crítica previa: las reglas de la soledad y un niño de nueve años dispuesto a saltárselas todas
Hay una soledad que no se padece, sino que se construye con mimo, ladrillo a ladrillo, como una fortaleza. Moscas viene a derribar sus muros, y si todo encaja, no lo hará a golpe de ariete sino de la mano de un crío de nueve años. La nueva película de Fernando Eimbcke, una coproducción entre México y España, llega a los cines españoles el 11 de diciembre y, por lo que sabemos hasta ahora, apunta a ser una de las sorpresas más discretas y a la vez más entrañables de final de año.
La promesa de una comedia dramática pequeña y callada, hecha de gestos mínimos, en manos de un director que sabe sacar emoción casi de la nada.
Ficha de la película
| Estreno en España | 11/12/2026 |
|---|---|
| Dirección | Fernando Eimbcke |
| Reparto | Enrique Arreola, Teresita Sánchez |
| Género | Comedias, Dramas cinematográficos |
| Duración | 102 min |
| País | Películas mexicanas, Películas españolas |
¿De qué va Moscas? Sin spoilers
El planteamiento es sencillo, y precisamente por eso puede funcionar. Olga vive en un enorme bloque de viviendas y lleva una vida de normas estrictas, sin amigos y sin pareja. No es la típica protagonista que suspira junto a la ventana esperando al gran amor. Es más bien alguien que lo ha colocado todo en su sitio y que no quiere, bajo ningún concepto, que nadie le mueva nada.
Y entonces aparece el dinero, o mejor dicho, su falta. Por necesidad, Olga tiene que alquilar una habitación. Se instala un hombre y ahí empieza el lío: el inquilino cuela a escondidas en el piso a su hijo de nueve años. Y Olga, para su propia sorpresa, empieza a encariñarse con el niño. Su mundo, tan cuidadosamente ordenado, empieza a agrietarse, y la vida de los tres se va enredando cada vez más, por mucho que ella se resista.
Eso es lo que sabemos, y la verdad es que basta. No es una película que dependa de un giro final. Aquí la cuestión es cómo se deshiela alguien que había decidido no volver a hacerlo nunca.
Fernando Eimbcke, maestro de los silencios
Si el nombre os suena, no es casualidad. Eimbcke es el cineasta mexicano que con su debut, Temporada de patos, convirtió a unos adolescentes encerrados en un piso y una tarde de domingo cualquiera en una película memorable. Después, Lake Tahoe y Club Sándwich dejaron claro que lo suyo no son los grandes acontecimientos, sino las pausas que hay entre ellos.
Por eso la premisa de Moscas resulta tan prometedora. Un piso, unas pocas personas, un secreto y un niño: es el hábitat natural de Eimbcke. En su cine el humor no nace de los chistes, sino de lo absurdo de las situaciones, de los silencios incómodos, de la torpeza con la que la gente intenta conectar. Si mantiene ese tono, la etiqueta de comedia dramática no será un reclamo publicitario, sino una descripción exacta.
Lo confieso: es justo por esto por lo que tengo tantas ganas de verla. Un director capaz de hacer una película emotiva a partir de unos sándwiches seguro que tiene algo importante que contar sobre una mujer solitaria y un niño escondido.
El reparto: caras que no conoces de los carteles
Los papeles principales corren a cargo de Teresita Sánchez y Enrique Arreola. No son estrellas de Hollywood, y en una película así eso juega a favor. No estás viendo a una actriz famosa interpretando a una mujer solitaria, estás viendo a una mujer solitaria.
El personaje de Olga es a la vez una gran oportunidad y un riesgo enorme. Es muy fácil que alguien hermético y aferrado a sus normas acabe resultando antipático o aburrido. El secreto está en las grietas sutiles: una mirada, un gesto que se alarga, ese instante en que un rostro rígido se permite una sonrisa durante un segundo. Si eso sale bien, la película tendrá el corazón en su sitio.
La gran incógnita es el niño de nueve años. Una película así se sostiene o se hunde por su actor infantil, y viendo los trabajos anteriores de Eimbcke, confío en que sabe dirigir a intérpretes jóvenes y sacarles una naturalidad sin empalagos.
¿Qué puede hacerla realmente buena?
Unas cuantas razones para el optimismo:
- La mezcla de géneros. En un tema así, que se encuentren la comedia y el drama es casi obligatorio. Lo del inquilino clandestino ya trae de serie el humor de situación: esconder a un niño de una casera tan estricta no es ninguna tontería.
- El escenario. Un enorme bloque de viviendas es una metáfora estupenda: cientos de personas amontonadas y, aun así, cada una sola. Un buen director puede sacarle mucho partido visual.
- La duración. 102 minutos. No se alarga ni pretende ser una epopeya de tres horas. Una historia tan íntima no necesita más.
- La actualidad del tema. La soledad ya no es un asunto secundario, es un signo de los tiempos. A las salas les viene muy bien una película que hable de ello con honestidad y con humor.
¿Dónde puede tropezar?
No sería justo si me limitara a aplaudir. Lo del adulto huraño que se ablanda gracias a un niño es uno de los clichés más gastados de la historia del cine. Lo hemos visto cien veces, y es muy fácil caer en la cursilería, en la música lacrimógena y en el abrazo previsible antes de los créditos.
El otro peligro es precisamente la gran virtud de Eimbcke: la lentitud. Quien espere una comedia trepidante puede llevarse un chasco. Probablemente no sea de esas películas en las que la sala se ríe a carcajadas, sino de las que te sacan una sonrisa callada y solo de camino a casa te das cuenta de que te han tocado. A mí me parece perfecto, pero no es para todo el mundo.
Y queda una pregunta que no puedo responder de antemano: hasta qué punto resultará creíble la relación entre los tres personajes. Si el padre se queda en simple excusa para las escenas de Olga con el niño, la película puede quedar coja.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes disfrutan del cine pausado y a escala humana, donde el humor y la tristeza se sientan juntos. Imprescindible si os gusta el cine de autor latinoamericano.
- Mejor sáltala si: Para quien busque acción, chistes a lo grande o ritmo frenético en una comedia. Es probable que esos silencios largos y elocuentes se le hagan eternos.
Si te gusta, mira también: Paterson (2016), Roma (2018), Perfect Days (2023), Amélie (2001)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrena Moscas en España?
Moscas llega a los cines españoles el 11 de diciembre de 2026.
¿De qué trata Moscas?
De Olga, una mujer solitaria con una vida muy reglamentada que alquila una habitación a un hombre que, a escondidas, mete en casa a su hijo de nueve años. Olga empieza a encariñarse con el niño y su mundo cambia.
¿Cuánto dura Moscas?
La película dura 102 minutos.
¿Quién dirige Moscas?
La dirige el cineasta mexicano Fernando Eimbcke.
¿Quiénes son los protagonistas de Moscas?
Los papeles principales los interpretan Enrique Arreola y Teresita Sánchez.
¿Dejamos entrar en nuestra sala a este inquilino clandestino?
Yo diría que sí, y con la puerta abierta de par en par. Sobre el papel, Moscas cuenta una historia conocida, pero está en manos de un director que siempre ha sabido exprimir al máximo los momentos cotidianos. Si Teresita Sánchez consigue mostrar a la persona que se esconde bajo la coraza de Olga y la película resiste la tentación de la cursilería, tendremos una película pequeña pero muy difícil de olvidar. El 11 de diciembre estaré en la sala, y sospecho que saldré con el corazón un poco más caliente que al entrar. Valoración prevista: un ocho largo.
