La niebla, crítica: los monstruos están fuera, pero la verdadera pesadilla vive entre los pasillos del supermercado
Hay películas de terror que te obligan a dormir con la luz encendida, y luego está La niebla, que te quita las ganas de bajar al súper de la esquina. La película que Frank Darabont estrenó en 2007 es, sobre el papel, un relato de ciencia ficción con monstruos. En realidad es un estudio despiadadamente preciso sobre cuánto tarda el vecino amable en convertirse en parte de una turba sedienta de sangre. Aviso: no mucho.
La niebla es uno de los terrores estadounidenses más opresivos e inteligentes de las últimas décadas, y su criatura más espeluznante no se esconde en la niebla: predica junto a la caja registradora.
Ficha de la película
| Original | The Mist |
|---|---|
| Estreno en España | 30/05/2008 |
| Dirección | Frank Darabont |
| Reparto | Thomas Jane, Laurie Holden, Toby Jones, Marcia Gay Harden, Andre Braugher, William Sadler |
| Género | Películas de terror, Películas de ciencia ficción, Thrillers |
| Duración | 126 min |
| Calificación | 18 |
| País | Películas estadounidenses |
Haciendo la compra al borde del apocalipsis: ¿de qué va La niebla?
El punto de partida es sencillo, y precisamente por eso funciona tan bien. Una niebla extraña, casi de otro mundo, cae sobre un pequeño pueblo estadounidense. David Drayton y su hijo pequeño, Billy, están en el supermercado del pueblo cuando ese muro blanco se traga la calle, y de repente se quedan atrapados dentro junto a una docena de vecinos. David es el primero en darse cuenta de que algo se mueve ahí fuera: criaturas aterradoras, letales, que no pertenecen a este mundo.
A partir de ahí, la película lucha en dos frentes. Fuera están las criaturas; dentro, el pánico, la desconfianza y el miedo, que van royendo poco a poco la convivencia. Vecinos, amigos y conocidos se transforman a su vez en monstruos, y la gran pregunta de la película no es qué hay en la niebla, sino a quién hay que temer más.
No voy a destripar nada más; con esto basta y sobra. Es de esas películas que conviene empezar sabiendo lo mínimo posible.
Darabont y el arte del terror a puerta cerrada
A la mayoría de espectadores el nombre de Frank Darabont le suena por Cadena perpetua y La milla verde, es decir, por historias de personas encerradas que intentan, como pueden, seguir siendo humanas. La niebla es el reflejo oscuro y deformado de ese mismo tema. Aquí también hay una comunidad encerrada, pero el protagonismo no es para la esperanza, sino para lo rápido que se evapora.
La dirección es seca en el mejor sentido. Darabont no hace malabares ni llena la película de sustos fáciles: prefiere que la propia situación te vaya asfixiando. Las estanterías, las cámaras frigoríficas, la puerta del almacén: todo es campo de batalla, y todo parece cada vez más pequeño a medida que pasa el tiempo. Aun así, sus 126 minutos no se hacen largos en ningún momento, porque la tensión no nace de los monstruos, sino de las relaciones entre los personajes.
La cámara sigue a menudo la acción con una cercanía casi documental, lo que te encierra todavía más. Acabas sintiendo que tú también estás agazapado detrás de la caja, calculando de qué lado ponerte.
La señora Carmody, una de las villanas más irritantes del cine
Si hay una interpretación que justifica el lugar de La niebla entre los grandes del género, es la señora Carmody de Marcia Gay Harden. Construye un personaje que el espectador detesta por instinto desde el primer minuto, y ese rechazo acaba siendo casi un dolor físico al final de la película. Lo más inquietante es lo creíble que resulta. Todos conocemos a alguien que, en plena crisis, es de los primeros en gritar más fuerte, y al que la multitud termina escuchando tarde o temprano.
Thomas Jane, como David, es la brújula moral de la historia, y acierta al no convertirlo en un héroe de acción infalible. Es un padre que, ante todo, quiere proteger a su hijo y que tiene tanto miedo como cualquiera. Jane, a quien muchos recordarán por The Punisher: El castigador, juega aquí en un registro mucho más humano y vulnerable, y le sienta de maravilla.
El reparto secundario es excepcional. Toby Jones, como Ollie Weeks, es la sorpresa silenciosa de la película: ese tipo modesto al que nadie toma en serio al principio y que resulta ser el más fiable de todos. Laurie Holden, como Amanda Dunfrey, es uno de los últimos bastiones del sentido común, y el Brent Norton de Andre Braugher es un contrapunto magnífico: el escéptico racional que se niega en redondo a creer lo que está pasando. William Sadler, Jeffrey DeMunn y Frances Sternhagen también dejan personajes precisos y memorables. No hay un solo eslabón débil.
Lo que funciona a la perfección
La mayor virtud de La niebla es que utiliza el molde del cine de monstruos para llevar a cabo un experimento social implacable. Las criaturas de la niebla son solo el catalizador; el auténtico drama lo pone la naturaleza humana.
- La dinámica de grupo: pocas veces se ha retratado con tanta verosimilitud cómo surgen los bandos, cómo aparece un líder y cómo una multitud acaba volviéndose contra sí misma.
- El ritmo: la película aprieta la tuerca despacio pero sin pausa, y la tensión no deja de crecer.
- La atmósfera: la niebla como recurso visual es sencillamente genial. No vemos nada, no sabemos qué hay ahí fuera, y nuestra imaginación siempre pinta algo peor de lo que podría crear cualquier estudio de efectos.
- La valentía: Darabont no tiene piedad con el espectador. La película no pretende ser una experiencia agradable, y lo asume hasta el final.
¿Dónde se nota que es de 2007?
Seamos sinceros: el apartado visual es lo que peor ha envejecido. Parte de las criaturas digitales parecen hoy algo de plástico, y hay momentos en los que, en lugar de miedo, piensas en el renderizado. Por suerte molesta menos de lo que cabría esperar, porque la película no vive de sus monstruos. Cuanto menos se ven, mejor, y Darabont lo sabe casi siempre.
Quien entienda el terror sobre todo como sustos y sangre puede encontrar algo lento el tramo central, cuando la película se centra en las conversaciones y en ir acumulando tensión. Para mí es precisamente su parte más potente, pero es comprensible que no sea lo que todo el mundo espera de una película de monstruos.
Un aviso importante: La niebla es una experiencia emocionalmente durísima. No es el típico terror que se despacha entre risas con un cubo de palomitas. Se te queda en la cabeza y tarda días en irse.
¿Por qué es más actual hoy que cuando se estrenó?
La película se estrenó en 2007 y llegó a los cines españoles el 30 de mayo de 2008, pero sorprende lo fresca que resulta todavía. Las crisis de los últimos años, las compras de pánico o el alarmismo que se desata en cuestión de minutos en redes sociales han demostrado que Darabont no exageraba. La niebla habla de lo que ocurre cuando la falta de información se cruza con el miedo, y cuesta imaginar un tema más universal.
La señora Carmody da quizá más miedo hoy que entonces, porque desde aquello todos hemos visto cómo la voz más ruidosa puede reunir seguidores. Eso es lo que convierte a La niebla en algo más que una película de monstruos bien hecha: es un espejo en el que no resulta nada agradable mirarse.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes disfrutan del terror con profundidad psicológica, de los dramas tensos en espacios cerrados y de las historias que se interesan más por el lado oscuro de la naturaleza humana que por la cantidad de sangre.
- Mejor sáltala si: Para quienes buscan una película de monstruos ligera y entretenida para una noche tranquila, o para quienes llevan mal las películas despiadadas y emocionalmente muy duras.
Si te gusta, mira también: La cosa (1982), Alien, el octavo pasajero (1979), Amanecer de los muertos (2004), Un lugar tranquilo (2018)
Preguntas frecuentes
¿De qué trata La niebla?
Una extraña niebla cae sobre un pequeño pueblo estadounidense, y en su interior se mueven criaturas letales que no son de este mundo. David Drayton y su hijo Billy quedan atrapados en el supermercado junto a otros vecinos, donde el miedo y el pánico acaban destrozando a la comunidad.
¿Cuánto dura La niebla?
La película dura 126 minutos.
¿Se puede ver La niebla con niños?
No. Es una película aterradora, violenta y emocionalmente muy opresiva, nada recomendable para el público infantil.
¿Quién dirigió La niebla?
La dirigió Frank Darabont, y en el reparto principal están Thomas Jane, Marcia Gay Harden, Laurie Holden y Toby Jones.
¿Cuándo se estrenó La niebla en España?
La niebla llegó a los cines españoles el 30 de mayo de 2008.
¿Te atreverás a volver al supermercado después de verla?
La niebla no es una película agradable, ni pretende serlo. Es un terror implacable, inteligente y dolorosamente humano que usa el decorado del cine de monstruos para plantear la pregunta más incómoda: ¿en qué nos convertimos cuando la seguridad desaparece a nuestro alrededor? Los efectos acusan a veces el paso del tiempo, pero los actores, con Marcia Gay Harden a la cabeza, y la dirección férrea de Darabont lo compensan con creces. Si aún no la has visto, ponle remedio, pero no un día entre semana en el que llegues agotado, y a ser posible no solo. Y si ya la has visto, seguramente todavía la sientes en el estómago. Un 9 sobre 10 bien merecido, y uno de los mejores ejemplos de que, a veces, el monstruo más aterrador somos nosotros mismos.
