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Crítica previa al estreno · En cines desde el 30/10/2026

Tiempos de ilusión, crítica previa: Nakache y Toledano nos devuelven al París de 1985, al año más confuso de la adolescencia

Películas francesasComedias

Hay un momento en que un chaval de trece años descubre que los adultos tampoco tienen ni idea de nada, y eso lo deja a la vez libre y aterrado. Tiempos de ilusión quiere atrapar justo ese instante, en el extrarradio de París en 1985, de la mano de la pareja de directores de Intocable. Todavía no la hemos visto, pero tiene todos los ingredientes para convertirse en una de las sorpresas más cálidas del otoño en las salas.

7,7/10
Nota esperada
Sobre el papel, es la comedia francesa perfecta para la temporada fría: nostálgica, divertida y dolorosa. Si sus directores no se dejan arrastrar por la cursilería, va directa al corazón.
Historia
7
Interpretación
8
Dirección
8
Apartado visual
7
Música y sonido
8
Emoción
8

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

OriginalJuste une illusion
Estreno en España30/10/2026
DirecciónOlivier Nakache, Éric Toledano
RepartoSimon Boublil, Louis Garrel, Camille Cottin, Pierre Lottin, Alexis Rosenstiehl, Jeanne Lamartine
GéneroComedias
Duración114 min
PaísPelículas francesas

¿De qué va? Un chaval en tierra de nadie entre la infancia y la edad adulta

Estamos en 1985. Vincent está a punto de cumplir trece años y vive en las afueras de París, en una familia corriente de clase media. Su hermano mayor guarda las distancias, sus padres no dejan de discutir y él está atrapado en ese incómodo punto intermedio en el que ya no eres un niño, pero nadie te considera todavía un adulto. A través de su mirada, la película se pregunta por todo lo que se te viene encima a esa edad de golpe: la identidad, la amistad, la familia, la religión, el deseo y, por supuesto, el primer amor.

La sinopsis oficial lo remata con una frase preciosa: una comedia sobre esa etapa de la infancia en la que la esperanza de cambiar el mundo todavía no parecía una simple ilusión. Esa frase me dice más sobre el tono de la película que cualquier resumen argumental. No hay que esperar una comedia adolescente estridente, sino esa melancolía agridulce y sonriente en la que los franceses son imbatibles.

Qué le pasa exactamente a Vincent, quién será su primer amor y adónde desemboca la tensión familiar es algo que por ahora no sabemos, y sinceramente, mejor así. En este tipo de películas la trama nunca es lo importante, sino los momentos: una primera cita que sale fatal, una cena en la que los padres se gritan sin decir palabra, una charla nocturna con el hermano que a lo mejor no es tan distante como parecía.

Los padres de Intocable en terreno nuevo

Los nombres de Olivier Nakache y Éric Toledano suenan de sobra en España: son los responsables de Intocable, la película que demostró que una comedia francesa podía conquistar al público de medio mundo sin renunciar a su corazón. El gran talento de esta pareja siempre ha sido arrancar la risa y la emoción de la misma escena, y rara vez recurren al chiste fácil.

Tiempos de ilusión, sin embargo, es otro tipo de reto. Aquí no hay dos adultos de mundos opuestos cuyo choque genera el humor por sí solo. Aquí hay que llevar a la pantalla el mundo interior de un adolescente, y además en una época que ya no existe. Eso exige un trabajo mucho más fino: si te pasas de dulce, cae en lo cursi; si te pasas de amargo, se pierde la ligereza de la comedia. Por su trayectoria, confío en ellos, aunque reconozco que tengo curiosidad por ver cómo se manejan con un ritmo más pausado e íntimo.

La elección del año y del lugar, además, huele a algo muy personal. No sabemos hasta qué punto la película es autobiográfica, y no pienso afirmarlo, pero el tema tiene toda la pinta de salir de la propia infancia y no de un libro.

El reparto: un adolescente en el centro y nombres curtidos a su alrededor

El primer nombre del reparto es el de Simon Boublil, y eso ya dice mucho: una película así se sostiene o se hunde según lo creíble que resulte su joven protagonista. Si la cámara se pasa dos horas pegada a la cara de un adolescente, esa cara tiene que contar cosas. Que sea él quien interpreta a Vincent no está confirmado en la información disponible, así que prefiero ser prudente, pero por el orden de los créditos parece bastante probable que la película descanse sobre sus hombros.

A su lado está Louis Garrel, uno de los rostros más interesantes del cine francés, capaz de ser romántico, ridículo y un poco irritante a la vez, algo que en un drama familiar vale oro. El sentido cómico y la sequedad de Camille Cottin son también justo el condimento que necesita una comedia así. Completan el reparto Pierre Lottin, Alexis Rosenstiehl y Jeanne Lamartine.

Quién interpreta a quién, quiénes son los padres que discuten, quién el hermano y quién el primer amor, por ahora no lo sabemos, y no voy a ponerme a adivinar. Lo que está claro es que el plantel adulto es sólido, así que si los jóvenes están a la altura, el trabajo de conjunto puede ser la gran baza de la película.

¿Por qué 1985? El encanto de la era analógica

La época ya es toda una declaración de intenciones. Un amor analógico: el teléfono con cable en el pasillo, la carta que esperabas durante días, la cinta en la que grababas tu canción favorita de la radio y, si te equivocabas, vuelta a empezar. Un mundo en el que el primer amor no ocurría detrás de una pantalla, sino en el portal, en el patio del colegio o en la parada del autobús.

Esa nostalgia es un arma poderosa y, al mismo tiempo, una trampa. En los últimos años, montones de películas han tirado de los ochenta, y muchas veces me ha dado la sensación de que el decorado importaba más que los personajes. En una buena película de época, en cambio, el periodo no es un escaparate sino el aire que se respira: vive en la ropa y en la música, pero sobre todo en cómo habla y cómo calla la gente. Espero que Nakache y Toledano vayan por ese camino.

La música promete especialmente. La banda sonora de una película francesa de adolescentes ambientada en 1985 puede ser una experiencia en sí misma, y sospecho que los directores no van a desaprovechar la ocasión. Para mí, el apartado sonoro ya suma puntos de antemano.

¿Dónde puede tropezar? Los riesgos

Seamos sinceros: el relato de iniciación es uno de los géneros más trillados. Hemos visto cien veces al adolescente que descubre que sus padres no son perfectos y que se enamora por primera vez. Por eso, la tarea de Tiempos de ilusión no será contar algo nuevo, sino contar lo mismo con honestidad.

Eso sí, estos riesgos chocan precisamente con los puntos fuertes de la pareja de directores: siempre han sabido mover muchas tramas a la vez y siempre han tenido olfato para desactivar la tensión con una salida graciosa justo antes de las lágrimas.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: Intocable (2011), La Boum (1980), Boyhood (2014), Belfast (2021), Licorice Pizza (2021)

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se estrena Tiempos de ilusión en España?

La película llega a los cines españoles el 30 de octubre de 2026.

¿De qué trata Tiempos de ilusión?

Está ambientada en el extrarradio de París en 1985. Su protagonista es Vincent, a punto de cumplir trece años, que entre un hermano mayor distante y unos padres que no paran de discutir busca respuestas sobre la identidad, la amistad, la familia, la religión, el deseo y el primer amor.

¿Cuánto dura Tiempos de ilusión?

La película dura 114 minutos.

¿Quién dirige Tiempos de ilusión?

Esta película francesa está dirigida por Olivier Nakache y Éric Toledano, los directores de Intocable.

¿Quién sale en Tiempos de ilusión?

En el reparto figuran Simon Boublil, Louis Garrel, Camille Cottin, Pierre Lottin, Alexis Rosenstiehl y Jeanne Lamartine.

¿Merece la pena rebobinar la cinta por ella a finales de octubre?

Yo creo que sí. Tiempos de ilusión es justo el tipo de película que no pretende salvar el mundo, solo recordarnos cómo era aquello de creer que podíamos cambiarlo. Los directores de Intocable, un reparto francés de peso y una época irresistiblemente evocadora: con eso me basta para esperar el estreno con muchas ganas. Si su joven protagonista es capaz de cargar con la película y los directores resisten la tentación del almíbar, puede ser una de las comedias europeas más entrañables del año. Si de verdad lo consigue, lo sabremos el 30 de octubre.

Nota esperada: 7,7/10 · Historia 7 · Interpretación 8 · Dirección 8 · Apartado visual 7 · Música y sonido 8 · Emoción 8