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Crítica · Estreno: 11/10/2007

Fracture, crítica: el duelo judicial entre Anthony Hopkins y Ryan Gosling, ¿se lleva el asesino la última sonrisa?

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Hay thrillers en los que sabemos quién es el asesino desde los primeros minutos, y precisamente por eso nos tienen en vilo. Fracture es uno de ellos: aquí no importa quién apretó el gatillo, sino cómo demonios se puede demostrar. Y el choque entre Anthony Hopkins y Ryan Gosling es un placer tan grande que todavía hoy merece la pena rescatar esta película de 2007.

7,3/10
Nota
Un thriller judicial inteligente, elegante y muy entretenido, cuya mejor baza es el juego del gato y el ratón entre sus dos protagonistas.
Historia
8
Interpretación
9
Dirección
7
Apartado visual
7
Música y sonido
6
Emoción
7

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

Estreno en España11/10/2007
DirecciónGregory Hoblit
RepartoAnthony Hopkins, Ryan Gosling, David Strathairn, Rosamund Pike, Embeth Davidtz, Billy Burke
GéneroThrillers
Duración113 min
Calificación18
PaísPelículas alemanas, Películas estadounidenses

Un asesinato que parece demasiado sencillo

El punto de partida es casi provocador de tan evidente. Ted Crawford descubre que su joven esposa, Jennifer, le engaña, y planea un crimen perfecto. Cuando la policía irrumpe en su casa, lo encuentra con la pistola en la mano, y a Crawford ni se le pasa por la cabeza negar que ha disparado a su mujer. Para complicar aún más las cosas, el detective Rob Nunally reconoce, atónito, que la víctima es su propia amante.

Crawford es detenido, confiesa y acaba entre rejas. Sobre el papel, es el tipo de caso que cualquier fiscal ganaría con los ojos cerrados. Eso mismo piensa el ambicioso fiscal adjunto Willy Beachum, que ve en él una victoria rápida y fácil. Pero cuanto más escarba, más se enreda, y no se da cuenta de que quien mueve los hilos en realidad es Crawford.

No conviene saber mucho más de la trama. La fuerza de Fracture está en que adormece al espectador con la misma sensación de seguridad que a Beachum y luego, poco a poco y con método, le va quitando el suelo bajo los pies.

Hopkins, el depredador sonriente

Pocos actores saben resultar tan peligrosos sin hacer prácticamente nada como Anthony Hopkins. Como Ted Crawford compone a un hombre frío, preciso e infinitamente seguro de sí mismo, que con cada frase va un paso por delante de los demás. Es difícil no pensar en Hannibal Lecter, y la película lo sabe perfectamente, pero Crawford es otro tipo de monstruo: su arma no es la amenaza física, sino la superioridad intelectual.

Se nota que Hopkins se lo pasa en grande, y ese disfrute se contagia. Cada una de sus escenas es una pequeña función en la que conviven la burla, una condescendencia casi paternal y el cálculo más gélido. Sería fácil pasarse de rosca, pero Hopkins sabe exactamente hasta dónde puede llegar. El resultado es un villano por el que, con algo de vergüenza, acabamos animando.

Gosling, el joven fiscal con ínfulas

Por aquel entonces Ryan Gosling era ese actor joven del que todo el mundo intuía que llegaría lejos, y Fracture demuestra por qué. Willy Beachum no es un héroe impecable: es arrogante, trepa y se tiene en demasiada estima, y justo eso lo hace interesante. Frente al mal no hay un caballero sin mancha, sino un chaval con ambición para quien este caso puede ser el primer golpe de verdad de su vida.

El estilo desenfadado y seguro de Gosling le sienta de maravilla al personaje y, sobre todo, no desaparece al lado de Hopkins. Y eso tiene mérito, porque junto a un actor de ese calibre es muy fácil quedar en segundo plano. Las escenas que comparten son lo mejor de la película: una partida de ajedrez en la que uno de los jugadores piensa diez movimientos por delante y el otro aún está aprendiendo las reglas.

El reparto secundario también está a la altura. David Strathairn aporta como Joe Lobruto una presencia sólida y con autoridad, Rosamund Pike da color a la vida de Beachum en el papel de Nikki Gardner y Billy Burke, como el detective Nunally, encarna a uno de los personajes más trágicos de la historia. Fiona Shaw como jueza y Cliff Curtis como el inspector Flores tienen menos minutos, pero ambos dan credibilidad al conjunto.

Gregory Hoblit, maestro discreto de la tensión

La dirección de Gregory Hoblit no busca lucirse, y aquí es todo un acierto. Fracture no es una película de acción: no hay persecuciones ni tiroteos espectaculares cada diez minutos. Es un thriller que se construye despacio, apoyado en los diálogos y en los rostros, donde la tensión nace de las conversaciones, de las miradas y de los enfrentamientos en la sala.

Hoblit entiende que, con dos actores así, lo mejor es dejarles trabajar. La cámara no se entromete, la imagen es elegante y los espacios, sobre todo la casa de Crawford, son fríos y de una precisión aséptica, igual que su dueño. Esa contención visual refleja de maravilla el interior del personaje. En sus 113 minutos apenas hay tiempos muertos, aunque en el tramo central alguna escena hace que el ritmo decaiga un poco.

Donde el engranaje chirría

Perfecta, desde luego, no es. Algunas subtramas, en especial la vida privada de Beachum, interesan bastante menos que el conflicto principal y a ratos parecen puro relleno. Y quien haya visto muchos thrillers judiciales encontrará soluciones conocidas y quizá adivine los giros antes de lo que la película pretende.

La música cumple más de lo que deslumbra: acompaña la tensión, pero no se queda en la memoria. La arquitectura lógica pone a prueba la verosimilitud en más de una ocasión, aunque, siendo sinceros, en un film de este tipo solemos perdonarlo si nos lo estamos pasando tan bien. Y aquí es el caso.

El mayor riesgo es que la película descansa tanto en la pareja Hopkins y Gosling que, cuando ninguno de los dos está en pantalla, la tensión baja de forma evidente. Por suerte, pasa pocas veces.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: El silencio de los corderos (1991), Pactar con el diablo (1997), Las dos caras de la verdad (1996), Veredicto final (1982)

Preguntas frecuentes

¿De qué trata Fracture?

Ted Crawford descubre que su joven esposa le es infiel y planea un crimen perfecto. Aunque confiesa, el ambicioso fiscal adjunto Willy Beachum, que se hace cargo del caso, se va enredando cada vez más mientras Crawford mueve los hilos.

¿Cuándo se estrenó Fracture en España?

La película llegó a los cines españoles el 11 de octubre de 2007.

¿Cuánto dura Fracture?

La película dura 113 minutos.

¿Quién sale en Fracture?

Los protagonistas son Anthony Hopkins (Ted Crawford) y Ryan Gosling (Willy Beachum), acompañados por David Strathairn, Rosamund Pike, Embeth Davidtz, Billy Burke, Cliff Curtis y Fiona Shaw.

¿Quién dirigió Fracture?

La dirigió Gregory Hoblit.

¿Cuál es el título original de Fracture?

El título original también es Fracture. Es una coproducción entre Alemania y Estados Unidos.

¿Sigue mereciendo la pena sentarse a ver el duelo entre Hopkins y Gosling?

Sin ninguna duda. Fracture no revolucionó el género, pero sabe exactamente lo que quiere y lo hace muy bien. Es un thriller tenso, elegante e inteligente que se apoya en el choque entre dos actores estupendos, y eso sube mucho la apuesta. La sonrisa de Hopkins te perseguirá durante días, y Gosling deja claro por qué acabó siendo uno de los actores más solicitados.

Si te apetece una noche en la que no hagan falta explosiones ni mil cortes para estar en el borde del asiento, es una buena elección. Prepárate un té, apaga la luz y observa cómo una confesión se convierte en el caso más difícil de ganar del mundo.

Nota: 7,3/10 · Historia 8 · Interpretación 9 · Dirección 7 · Apartado visual 7 · Música y sonido 6 · Emoción 7