Crítica de Oasis: Don't Look Back in Anger: el final de una guerra entre hermanos que pedía pantalla grande
Si en 2009 alguien nos hubiera dicho que los hermanos Gallagher volverían a sentarse juntos delante de una cámara para una entrevista, nos habríamos reído en su cara. Oasis: Don't Look Back in Anger documenta justo ese imposible, junto a la gira Oasis Live '25 con todo vendido. No es una película perfecta, pero para un fan viene a ser como volver a tener diecisiete años en mitad de un estadio.
Una película de gira festiva que encuentra lo esencial en el escenario y en las caras del público, y que solo por la entrevista conjunta de los Gallagher ya es un documento histórico.
Ficha de la película
| Estreno en España | 11/09/2026 |
|---|---|
| Dirección | Will Lovelace, Dylan Southern |
| Género | Documentales, Musicales |
| País | Películas inglesas, Películas estadounidenses |
De qué va: un regreso por el que nadie se atrevía a apostar
El planteamiento es sencillo, y precisamente por eso funciona. Liam y Noel Gallagher vuelven, y en 2025 Oasis se lanza a la gira Oasis Live '25, que se ha convertido en uno de los acontecimientos más importantes del rock de nuestro tiempo. El documental sigue ese paseo triunfal a escala global, pero no deja de volver a la pregunta que todos nos hacemos: ¿qué significa esta banda para la gente y por qué nunca la han dejado marchar?
No hay que esperar una historia con un arco dramático clásico. Esto es más bien un retrato y una instantánea: los grandes momentos musicales de 2025, los conciertos llenos hasta la bandera, los ensayos y los minutos entre bastidores, colocados uno junto al otro. Quien busque un documental tenso y chismoso sobre viejas rencillas quizá se quede con hambre. Quien quiera sentir lo que fue estar allí, ha venido al sitio adecuado.
Liam y Noel en el mismo plano: el auténtico tesoro de la película
Por muy grande que sea un concierto de estadio, la mejor baza de la película es un momento mucho más tranquilo: la primera entrevista conjunta de los hermanos Gallagher en más de 25 años. Cuesta exagerar lo que supone. Para toda una generación, estos dos se convirtieron en sinónimo de rivalidad fraternal, sus pullas son legendarias y su relación fue durante décadas más carne de prensa rosa que de crítica musical.
No voy a destripar de qué hablan exactamente, pero sí diré que la simple imagen de los dos sentados uno al lado del otro golpea más fuerte que cualquier canción. Hay algo torpe y sincero en ese momento que a una película pensada sobre todo como celebración le hace muchísima falta. Si tuviera que comprar la entrada por un solo motivo, sería este.
Unos directores que saben filmar a una banda
Tras la cámara están Will Lovelace y Dylan Southern, y la pareja no llega de la nada. Firmaron Shut Up and Play the Hits, la película sobre el concierto de despedida de LCD Soundsystem, así que tienen oficio a la hora de convertir un directo en un acontecimiento emocional en pantalla. Aquí también se nota su mano: el montaje no va con prisas, deja respirar las canciones y no tiene miedo de girar la cámara hacia el público.
Para mí, eso último es una de las mejores decisiones de la película. Las caras de los fans, los estribillos coreados a pleno pulmón, padres e hijos cantando juntos: esa imagen cuenta mejor que nada el profundo impacto emocional y cultural que Oasis lleva generaciones ejerciendo sobre la gente. La película no lo sobreexplica, simplemente lo enseña.
Sonido, imagen, estadio: cuando el equipo de la sala se pone a trabajar
La música es, como era de esperar, lo mejor, y no solo porque Wonderwall o la propia Don't Look Back in Anger cantadas por miles de personas sigan poniendo la piel de gallina. La mezcla de sonido transmite a la vez la potencia de la banda y el rugido de la multitud, y en una sala de cine eso vale mucho más que en los altavoces de un portátil. Si puedes, vela en una sala grande y con buen sonido.
Visualmente tira del repertorio habitual del cine de giras: panorámicas de masas, primeros planos, luces de escenario, la penumbra de los camerinos. Nada revolucionario, pero está montado con dignidad y buen gusto, y las imágenes de los ensayos le aportan una capa más íntima y cruda que le sienta muy bien al ritmo.
Donde flojea: mucha fiesta y poco roce
Ahora la mala noticia. La película tiene tantas ganas de celebrar el regreso que a veces se le olvida preguntar. Detrás de una historia así hay una década de tensiones, orgullo herido y frases nunca dichas, y apenas sale a la superficie una pequeña parte. El tono general es más emocionante que incómodo, algo comprensible desde los ojos del fan, pero que desde la crítica sabe a ocasión desperdiciada.
El otro problema es que, para quien no tenga vínculo con la banda, los fragmentos de concierto pueden acabar pareciéndose demasiado entre sí. Esta película no pretende convertir a nadie: es una misa para los ya conversos. No se lo reprocho como un pecado, solo lo advierto para que cada uno sepa a qué entra.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para fans de Oasis, nostálgicos del britpop y cualquiera que disfrute de la gran experiencia colectiva de un concierto y tenga curiosidad por ver cómo están hoy Liam y Noel el uno junto al otro.
- Mejor sáltala si: Para quien espere un documental de investigación profundo y revelador sobre el origen de la pelea entre hermanos, o a quien la música de Oasis le deje frío de entrada.
Si te gusta, mira también: Shut Up and Play the Hits (2012), Supersonic (2016), Oasis Knebworth 1996 (2021), Get Back (2021), Stop Making Sense (1984)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrenó Oasis: Don't Look Back in Anger en España?
La película llegó a los cines españoles el 11 de septiembre de 2026.
¿De qué trata Oasis: Don't Look Back in Anger?
Del regreso de Liam y Noel Gallagher y de la gira mundial Oasis Live '25, con ensayos, momentos entre bastidores y la experiencia de los fans.
¿Quién dirige la película?
La dirigen Will Lovelace y Dylan Southern.
¿Incluye una entrevista conjunta con los hermanos Gallagher?
Sí, por primera vez en más de 25 años podemos ver una entrevista conjunta con Liam y Noel.
¿Merece la pena volver a un concierto de Oasis, esta vez en el cine?
Si alguna vez te ha pasado que media parada de autobús se ha puesto a cantar contigo un estribillo de Oasis, la respuesta es sí, y a ser posible en la sala más grande que encuentres. Oasis: Don't Look Back in Anger no es el documental musical más valiente que he visto, pero sí uno de los más cálidos. Y por la entrevista conjunta de los Gallagher es un testimonio histórico que ningún fan debería perderse. A quien solo le interese a medias le espera una buena noche; quien creció en los noventa con estas canciones probablemente se quedará sentado durante los créditos, tarareando.
