Historias paralelas, crítica previa: Asghar Farhadi se asoma a las ventanas de París y la cosa acabará mal
Hay repartos que al principio cuesta creer que sean reales, y el de Historias paralelas es uno de ellos. Asghar Farhadi, quizá el maestro más implacable del drama moral contemporáneo, ha reunido a la flor y nata del cine francés para contar la historia de una escritora que mira a sus vecinos demasiado de cerca. El 25 de diciembre sabremos si una receta que parece perfecta lo es de verdad, pero todas las señales invitan a esperarla con muchísimas ganas.
Sobre el papel, uno de los dramas europeos más potentes de la temporada, que según la inspiración de Farhadi puede ser una obra maestra o un experimento elegante pero algo sobrescrito.
Ficha de la película
| Original | Histoires parallèles |
|---|---|
| Estreno en España | 25/12/2026 |
| Dirección | Asghar Farhadi |
| Reparto | Isabelle Huppert, Virginie Efira, Vincent Cassel, Pierre Niney, Adam Bessa, India Hair |
| Género | Dramas cinematográficos |
| Duración | 139 min |
| País | Películas francesas, Películas italianas, Películas belgas, Películas iraníes |
Una ventana a la vida de enfrente: ¿de qué trata sin spoilers?
El punto de partida es sencillo, y justo por eso inquieta. Sylvie es una escritora que busca inspiración para su nueva novela y recurre a la fuente más a mano y también la más delicada: observa a los vecinos que viven en el piso de enfrente. No espía, o al menos ella jamás lo llamaría así; solo recopila material. Una excusa que suena familiar en boca de cualquier escritor que haya tomado prestado algo de su propio entorno.
La historia arranca de verdad cuando Sylvie contrata al joven Adam para que la ayude con las tareas del día a día. Según la sinopsis oficial, ella aún no sospecha que el chico va a poner patas arriba tanto su vida como su trabajo. Y la situación llega hasta el punto de que la ficción de Sylvie acaba desbordando la realidad de todos ellos.
No se sabe mucho más del argumento, y sinceramente tampoco me apetece saberlo. En el cine de Farhadi el mayor placer está en ver cómo situaciones aparentemente inocentes se van envenenando poco a poco, y es mejor entrar en ellas a ciegas.
Farhadi, el contable de los pecados cotidianos
El nombre de Asghar Farhadi basta para marcar el estreno en el calendario. El director de Nader y Simin, una separación y El viajante se ha llevado dos veces el Oscar a la mejor película internacional, y es un cineasta en cuyas manos una frase dicha de pasada o una puerta abierta en el peor momento pesan más que una persecución de coches en las de otros.
No es la primera vez que rueda fuera de Irán: El pasado se hizo en Francia y Todos lo saben, aquí en España. Mucha gente consideró estas películas inferiores a sus trabajos iraníes, y esa es también la gran incógnita de Historias paralelas. La coproducción entre Francia, Italia, Bélgica e Irán garantiza un respaldo económico sólido, pero también supone el riesgo de que el director se mueva en un terreno algo ajeno.
Aun así, el tema, es decir, la ficción y la realidad que se confunden, la ética de mirar y la cuestión de la responsabilidad, parece escrito a su medida. Farhadi siempre ha hablado de cómo las mentiras bienintencionadas acaban creciendo por encima de quien las dice. Una novelista que utiliza a personas como materia prima encarna casi a la perfección esa idea.
Huppert, Deneuve y compañía: un reparto casi demasiado bueno
Basta con leer la lista: Isabelle Huppert, Virginie Efira, Vincent Cassel, Pierre Niney, Adam Bessa, India Hair y Catherine Deneuve. Esto no es un reparto, es una foto de familia de la historia del cine francés.
Todavía no se ha desvelado quién interpreta a quién, así que no voy a hacer cábalas, aunque los nombres ya dicen mucho por sí solos. La carrera de Isabelle Huppert está llena de mujeres frías, indescifrables y controladoras, y si le toca cualquier papel en una película sobre la observación y la manipulación, el aburrimiento está descartado. Virginie Efira se ha convertido en los últimos años en una de las actrices francesas más versátiles, y Vincent Cassel es capaz de desconcertar al público con una sola mirada.
Pierre Niney es el intérprete más disciplinado de la nueva generación, y la mera presencia de Catherine Deneuve ya es todo un acontecimiento. Adam Bessa e India Hair son los nombres menos conocidos de la lista, pero Farhadi maneja especialmente bien a esos actores de los que el espectador no sabe qué esperar.
El riesgo, más bien, es que con tanta estrella alguien quede en segundo plano. Pero Farhadi siempre ha pensado en clave coral, con personajes que guardan cada uno un secreto y un punto de vista propio, así que aquí me preocupa menos que con un director cualquiera.
¿Qué puede convertirla en una gran película?
- La actualidad afilada del tema. En una época en la que todos miramos a todos, a través de la pantalla y de la ventana, el voyeurismo de una escritora es un planteamiento clásico y muy de hoy al mismo tiempo.
- La tensión de género. La situación de partida es uno de los tópicos más potentes del cine desde La ventana indiscreta, y en manos de Farhadi no será un thriller sino un drama psicológico y moral, que a menudo resulta mucho más cruel.
- La dirección de actores. En las películas de Farhadi los intérpretes siempre están un poco por encima de sí mismos, y con este equipo eso es una promesa seria.
- La capa metanarrativa. Un cineasta que construye ficción a partir de personas reales rueda la historia de una escritora que hace lo mismo. Ahí cabe la posibilidad de un ejercicio de autocrítica.
Dónde puede tropezar: duración, densidad, terreno ajeno
Los 139 minutos de metraje no sorprenden tratándose de Farhadi, pero tampoco son poca cosa. Hablamos de un drama de cocción lenta, sostenido por conversaciones, y quien espere un ritmo trepidante puede acabar agotado a mitad de la segunda hora.
La premisa, más abstracta de lo habitual, también es un riesgo. Eso de que la ficción desborde la realidad puede derivar fácilmente hacia algo demasiado literario y sabihondo, donde el concepto pese más que los personajes. Las mejores películas de Farhadi funcionaron precisamente porque sus preguntas nacían de situaciones muy terrenales: un divorcio, un allanamiento, una deuda. Si aquí la estructura de novela dentro de la novela hace demasiado ruido, puede perderse esa inmediatez.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes disfrutan de los dramas europeos que asfixian poco a poco y giran en torno a dilemas morales, y para quienes irían al cine en cualquier momento solo por ver a Huppert o a Deneuve.
- Mejor sáltala si: Para quienes buscan acción, ritmo rápido o respuestas claras, y para quienes un drama de diálogos de más de dos horas da más sueño que emoción.
Si te gusta, mira también: La ventana indiscreta (1954), Nader y Simin, una separación (2011), El viajante (2016), El pasado (2013), Swimming Pool (2003)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrena Historias paralelas en España?
La película llega a los cines españoles el 25 de diciembre de 2026.
¿De qué trata Historias paralelas?
Sylvie, una escritora, observa a sus vecinos de enfrente para su nueva novela y contrata como ayudante al joven Adam, que pone patas arriba su vida y su trabajo hasta que la ficción acaba desbordando la realidad de todos.
¿Cuánto dura Historias paralelas?
La película dura 139 minutos.
¿Quién dirige Historias paralelas?
La dirige Asghar Farhadi, y es una coproducción entre Francia, Italia, Bélgica e Irán.
¿Quién sale en la película?
Isabelle Huppert, Virginie Efira, Vincent Cassel, Pierre Niney, Adam Bessa, India Hair y Catherine Deneuve.
¿Nos asomamos a la ventana de Sylvie el 25 de diciembre?
Sí, y creo que no hay mucho que pensar. Incluso en sus películas más flojas, Asghar Farhadi dice más sobre las miserias humanas que la mayoría de sus contemporáneos en las mejores, y con este reparto cuesta imaginar que salga algo mediocre. Puede que se haga larga, puede que el concepto se coma a ratos a los personajes, pero es ese tipo de cine sobre el que seguirás discutiendo en el metro de vuelta a casa. Mi veredicto previo: un 8 sólido, con la esperanza secreta de que al final sea más.
