Kinoster
ES ▾

Crítica · Estreno: 05/02/2010

La Carretera, crítica: la carta de amor más silenciosa y más cruel del fin del mundo, de un padre a su hijo

Películas estadounidensesPelículas de aventurasDramasAdaptaciones literariasPelículas de supervivenciaRoad movies

Hay películas que ves una sola vez en la vida y que luego se te quedan años alojadas en algún rincón del pecho. La Carretera es exactamente eso: un drama postapocalíptico sin superhéroes, sin explosiones espectaculares y sin giros redentores. Solo hay un padre, un hijo, un carro de supermercado desvencijado y una pregunta: ¿sigue teniendo sentido ser humano? La película de John Hillcoat no entretiene. Te va retorciendo por dentro, despacio y con método, y precisamente por eso me encanta.

9,0/10
Nota
Un drama de supervivencia cruel, gris y de una honestidad implacable, que Viggo Mortensen eleva a lo más alto del género con una de las mejores interpretaciones de su carrera.
Historia
8
Interpretación
10
Dirección
9
Apartado visual
9
Música y sonido
8
Emoción
10

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

OriginalThe Road
Estreno en España05/02/2010
DirecciónJohn Hillcoat
RepartoViggo Mortensen, Kodi Smit-McPhee, Charlize Theron, Robert Duvall, Guy Pearce, Molly Parker
GéneroPelículas de aventuras, Dramas
Duración111 min
Calificación16
PaísPelículas estadounidenses

¿De qué va La Carretera? Ceniza, hambre y un carro de supermercado

El planteamiento es de una sencillez absoluta, y justo por eso funciona. Hace muchos años, una catástrofe misteriosa golpeó Estados Unidos. Se acabó la energía, llegó la hambruna y los supervivientes se lanzaron unos contra otros. Cuando arranca la película, la civilización ya no es más que un recuerdo: las bandas dominan el territorio, la violencia es la única ley y todo el mundo vive pendiente del siguiente bocado.

En ese mundo, un padre y su hijo emprenden el camino hacia el océano. Todo lo que tienen cabe en un carro de supermercado destartalado. Cada día tienen que pelear por la comida, contra el frío, contra los elementos y contra quienes hace tiempo que renunciaron a su humanidad. Lo único que los sostiene es el vínculo entre ellos: los recuerdos y el cariño que todavía queda entre dos personas.

La película no da explicaciones. Nunca sabemos qué ocurrió exactamente, y me parece un acierto total. La causa del desastre aquí da igual: la pregunta no es cómo se acabó el mundo, sino qué queda de nosotros después.

Viggo Mortensen como nunca lo habías visto

Quien recuerde a Viggo Mortensen sobre todo como Aragorn en El Señor de los Anillos se va a llevar una buena sorpresa. El porte regio, el carisma y el heroísmo de espada desaparecen por completo. En su lugar hay un padre famélico, consumido hasta los huesos y siempre aterrado, en cuyos gestos se nota el agotamiento y el miedo a no poder proteger a su hijo.

Lo genial del trabajo de Mortensen es que nunca busca caer bien. El padre a veces es duro, a veces cruel, y a veces toma decisiones con las que el espectador tampoco está de acuerdo. Aun así, en cada momento sentimos que todo nace de una sola cosa: el amor incondicional por su hijo. Es uno de los retratos paternos más dolorosos que he visto en pantalla.

Kodi Smit-McPhee, en el papel del niño, es asombroso. Pocas veces un actor infantil ofrece una interpretación tan natural y libre de amaneramientos. Él es la brújula moral de la película: el niño es quien todavía pregunta, quien todavía siente lástima por el desconocido, quien todavía cree que existe gente buena. La química entre ambos sostiene toda la película, y no le he encontrado ni un solo momento falso.

Secundarios que se te quedan grabados en pocos minutos

El reparto puede parecer excesivo para un drama tan íntimo, pero Hillcoat sabe administrar a sus estrellas. Charlize Theron interpreta a la madre y, aunque tiene menos minutos, sus escenas pesan y resultan fantasmales. Theron, que ganó el Óscar por Monster, demuestra aquí también que le bastan unas pocas miradas para contar una tragedia entera.

El anciano Eli de Robert Duvall es uno de los episodios más memorables de la película. La leyenda de El Padrino y Apocalypse Now construye en muy poco tiempo un personaje que es a la vez patético, sabio e inquietante. Guy Pearce como veterano, Molly Parker como una mujer amable, Michael Kenneth Williams como ladrón y Garret Dillahunt como miembro de una banda son piezas pequeñas pero precisas del mosaico. Cada encuentro es una nueva prueba: ¿de quién se puede uno fiar todavía en este mundo?

El mundo gris ceniza de John Hillcoat

La dirección de John Hillcoat es contenida, y lo digo como elogio. No pretende convertir el fin del mundo en una película de acción ni restregarle el horror al espectador, aunque podría hacerlo. La violencia siempre está flotando en el aire, pero buena parte de la tensión nace de la espera, del silencio, del crujido de las ramas y de los sonidos lejanos.

Visualmente es impresionante, a su manera desoladora. Bosques calcinados, cielos grises, caminos cubiertos de ceniza, casas abandonadas. La imagen está casi completamente desaturada, y cuando en algún recuerdo aparece por fin una luz cálida, duele casi físicamente. Pocas veces he visto una película capaz de transmitir así el frío y el hambre.

La música y el paisaje sonoro refuerzan esa misma melancolía. Nada de partituras estridentes: melodías tristes y delicadas, y mucho, mucho silencio. Durante sus 111 minutos, Hillcoat mantiene ese tono opresivo y, a la vez, tierno.

¿Dónde duele demasiado y dónde se ralentiza?

Seré sincero: La Carretera no es para todo el mundo, y tampoco intenta disimularlo. El ritmo es lento, la historia es episódica, y quien espere un arco narrativo clásico con grandes giros puede salir decepcionado. Hay tramos en los que la película casi se limita a avanzar, paso a paso, y ahí el espectador impaciente puede perder el hilo con facilidad.

El otro riesgo es la atmósfera en sí. La película apenas te deja respirar. Desesperanza, hambre, miedo, y vuelta a empezar. Yo valoro precisamente eso, pero entiendo que a alguien le resulte demasiado en la segunda hora. No es una peli de palomitas para un sábado por la noche, y hay que asumirlo.

¿Por qué es mucho más que una película de supervivencia?

El género postapocalíptico está lleno de armas, persecuciones en coche y héroes guerreros. La Carretera, en cambio, es casi meditativa: muestra el fin del mundo no como espectáculo, sino como prueba moral. ¿Qué significa seguir siendo bueno cuando la bondad es un lujo mortal? ¿Hasta cuándo se puede proteger la inocencia de un niño, y es lícito hacerlo?

El verdadero tema de la película es la paternidad. Ese tipo de amor que se impone a todo, testarudo, a veces ciego, y que es lo último que todavía da sentido a la existencia. Eso es lo que hace que La Carretera sea a la vez cruel y profundamente tierna. Y verla siendo padre o madre es una experiencia muy distinta: que nadie diga que no avisé.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: Hijos de los hombres (2006), El libro de Eli (2010), Mad Max (1979), Un lugar tranquilo (2018)

Preguntas frecuentes

¿De qué trata La Carretera?

Tras una catástrofe misteriosa que ha destruido la civilización en Estados Unidos, un padre y su hijo se ponen en camino hacia el océano. Llevan todo lo que tienen en un carro de supermercado y cada día deben luchar por comida, contra la naturaleza y contra la violencia de las bandas.

¿Cuánto dura La Carretera?

La película dura 111 minutos.

¿Cuándo se estrenó La Carretera en España?

La Carretera se estrenó en los cines españoles el 5 de febrero de 2010.

¿Quién dirige La Carretera?

La película está dirigida por John Hillcoat.

¿Quién sale en La Carretera?

Los protagonistas son Viggo Mortensen (el padre) y Kodi Smit-McPhee (el hijo), acompañados por Charlize Theron, Robert Duvall, Guy Pearce, Molly Parker, Michael Kenneth Williams y Garret Dillahunt.

¿Cuál es el título original de La Carretera?

El título original es The Road, y se trata de una producción estadounidense.

¿Te ves capaz de recorrer esta carretera?

La Carretera no es una película fácil, ni pretende serlo. Es lenta, gris, dolorosa y, por momentos, casi insoportablemente opresiva. Y sin embargo tiene algo que pocas películas sobre el fin del mundo consiguen: una humanidad honda y callada. Por la pareja que forman Viggo Mortensen y Kodi Smit-McPhee, es obligatoria para cualquiera que se tome el cine en serio. Si te animas, prepárate para quedarte un buen rato sentado a oscuras cuando acaben los créditos. Para mí es una de las películas más potentes del género y lo digo sin miedo: una de las mejores historias de padre e hijo de los últimos años.

Nota: 9,0/10 · Historia 8 · Interpretación 10 · Dirección 9 · Apartado visual 9 · Música y sonido 8 · Emoción 10