La última ronda en Venecia, crítica: ruta de bares por la llanura véneta, donde nadie perdona la última copa
Hay películas cuyo lema podría pintarse en la pared de cualquier bar: la última copa no se perdona nunca. La comedia de Francesco Sossai, presentada en Cannes, va justo de eso. Tiene a dos cincuentones venidos a menos pero expertos en el arte de vivir, y a un chaval que se cruza con ellos en el peor momento, en el peor sitio y con la peor compañía posible. Y a nosotros nos apetece muchísimo ver qué sale de semejante mezcla.
Promete ser una road movie italiana encantadora, melancólica y con una resaca considerable, capaz de invocar el espíritu de las grandes comedias italianas.
Ficha de la película
| Original | Le città di pianura |
|---|---|
| Estreno en España | 31/07/2026 |
| Dirección | Francesco Sossai |
| Reparto | Filippo Scotti, Sergio Romano, Pierpaolo Capovilla, Roberto Citran, Andrea Pennacchi |
| Género | Comedias |
| Duración | 100 min |
| País | Películas italianas, Películas alemanas |
¿De qué va? Dos zorros viejos y un corderito entre barras de bar
El planteamiento es tan sencillo que casi resulta sospechoso, pero este tipo de historias no se sostienen sobre una trama enrevesada. Tenemos a dos tipos de cincuenta y tantos, siempre cortos de dinero, Carlobianchi y Doriano, que comparten una única filosofía vital: la última copa no se perdona nunca. Esa frase dice más de ellos que una página entera de descripción. Son los de siempre acodados en la barra, los que tienen una anécdota para cada ocasión y los que, de algún modo, se han quedado un poco rezagados en su propia vida.
En su camino se cruza Giulio, un tímido estudiante de arquitectura que tiene sus planes, también en el terreno sentimental. Del encuentro nace una aventura caótica por la llanura véneta en la que los malos consejos, la resaca y una amistad inesperada ponen patas arriba lo que el chico tenía en la cabeza. Hacia dónde gira exactamente la historia no lo sabemos, y sinceramente tampoco queremos saberlo de antemano. La mitad de la gracia de estas películas está en dejarse arrastrar junto a sus personajes.
La llanura véneta, lejos de las góndolas
Lo que más me ha picado la curiosidad es el escenario. No hablamos de la Venecia de postal, sino de la llanura véneta, esa Italia rural de pueblos y ciudades pequeñas que rara vez vemos en pantalla. Aquí no hay panorámicas de la plaza de San Marcos, pero sí carreteras comarcales, bares de pueblo, campos envueltos en niebla y gente que no saldría en ningún anuncio.
La propia película se presenta como un homenaje a la diversidad de Italia, y eso ya se nota en la elección del lugar. Si Sossai sabe sacarle partido al paisaje, la llanura puede convertirse en un personaje más: un sitio donde el tiempo pasa más despacio y donde una noche de bares puede parecer una vida entera. Ojalá la película se atreva a ser lenta cuando toca.
Francesco Sossai y la sombra de los grandes maestros
Es probable que el nombre de Francesco Sossai todavía no le suene a mucha gente aquí, pero las credenciales de la película hablan por sí solas: se estrenó en el Festival de Cannes, toda una carta de presentación para una comedia de coproducción italoalemana. Cannes no es lugar para desfiles de chistes fáciles, así que cabe esperar un humor más fino y agridulce.
El gran desafío, eso sí, es que la película se declara abiertamente un homenaje a los grandes del cine italiano. No es poca cosa. La comedia italiana tiene una tradición apabullante, desde la commedia all'italiana hasta toda esa galería de vagabundos y vividores que resultan a la vez ridículos y profundamente humanos. Si Sossai bebe de esa fuente, parte de un buen sitio. El riesgo, claro, es que la nostalgia se quede en mera colección de guiños. Confío en que no sea así.
El reparto: caras poco conocidas a las que conviene seguir la pista
En el reparto, Filippo Scotti es el nombre más reconocible para el público internacional: protagonizó Fue la mano de Dios, de Paolo Sorrentino, donde retrataba con mucha delicadeza la inseguridad y la sensibilidad de un adolescente. Con ese precedente, parece la elección perfecta para el tímido Giulio, que se deja llevar por los acontecimientos.
A su lado figuran Sergio Romano, Pierpaolo Capovilla, Roberto Citran y Andrea Pennacchi. Fuera de Italia son menos conocidos, pero precisamente esa puede ser una de las bazas de la película: en historias así resulta mucho más creíble ver caras que te crees que estrellas disfrazadas de habituales de bar de cincuenta años. El alma de una buddy comedy siempre es la química, y si la pareja formada por Carlobianchi y Doriano funciona, media película está ganada.
¿Qué puede hacerla muy buena y dónde puede tropezar?
Veamos qué juega a su favor:
- La premisa es sencilla y universal. Todos conocemos a algún Carlobianchi o algún Doriano y, seamos sinceros, alguna vez todos hemos sido Giulio.
- El choque generacional puede ser una fuente estupenda tanto de humor como de emoción. El encuentro entre una generación de vuelta de todo y un joven lleno de dudas rara vez falla.
- El estreno en Cannes sugiere un humor con personalidad y cercano, no estridente.
¿Y los riesgos?
- Las películas de ruta de bares pueden volverse repetitivas: otro bar, otra copa, otro monólogo de borracho. Si no hay un arco detrás, el espectador se cansa pronto.
- El homenaje nostálgico puede ser bonito, pero también demasiado ensimismado.
- Los 100 minutos de metraje son ideales, pero si el ritmo flojea, una película de estructura tan suelta puede atascarse a mitad de camino.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes disfrutan del humor melancólico del cine italiano, de las road movies que se apoyan en sus personajes y de esas historias en las que una noche cualquiera lo cambia todo.
- Mejor sáltala si: Para quien busque una comedia de Hollywood trepidante y repleta de gags, o para quien no soporte que una película se apoye más en la atmósfera que en los giros de guion.
Si te gusta, mira también: La escapada (1962), Fue la mano de Dios (2021), Entre copas (2004), Otra ronda (2020)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrena La última ronda en Venecia en España?
La película llegó a los cines españoles el 31 de julio de 2026.
¿De qué trata La última ronda en Venecia?
Dos cincuentones siempre cortos de dinero, Carlobianchi y Doriano, conocen a un tímido estudiante de arquitectura, Giulio, y el encuentro desemboca en una aventura caótica por la llanura véneta que pone patas arriba también los planes sentimentales del chico.
¿Cuánto dura la película?
La última ronda en Venecia tiene una duración de 100 minutos.
¿Quién dirige La última ronda en Venecia?
La dirige Francesco Sossai, y la película se presentó en el Festival de Cannes.
¿Quién sale en la película?
Los papeles principales son para Filippo Scotti, Sergio Romano, Pierpaolo Capovilla, Roberto Citran y Andrea Pennacchi.
¿Te tomas con ellos una última ronda?
Yo, desde luego, sí. La última ronda en Venecia no pertenece a la liga de los grandes blockbusters, y justo por eso resulta tan apetecible. Se presenta como una comedia italiana pequeña y a escala humana que, por su paso por Cannes y su atrevido homenaje, aspira a algo más que hacer reír. Si Sossai da con el tono justo entre la risa y la melancolía, puede ser una de esas sorpresas agradables que se recuerdan. Mi valoración esperada es un siete sólido: una película que te deja con ganas de llamar a aquel viejo amigo. Eso sí, cuidado con la última copa.
