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Crítica · Estreno: 17/03/2017

Crítica de La bella y la bestia: ¿hay magia suficiente para una nueva versión con actores reales?

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Hay un tipo de nostalgia que te hace sonreír y desconfiar a la vez, y la película de Bill Condon de 2017 despierta justo eso. La versión con actores reales de La bella y la bestia llegó con un presupuesto enorme, un castillo deslumbrante y Emma Watson al frente para volver a contar un cuento que todos nos sabemos de memoria. La pregunta es sencilla: ¿necesitamos lo mismo, solo que más caro?

7,5/10
Nota
Una nueva versión lujosa, entrañable y en ocasiones demasiado prudente, que debe casi todo a su reparto y a su apartado visual.
Historia
7
Interpretación
7
Dirección
7
Apartado visual
9
Música y sonido
8
Emoción
7

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

OriginalBeauty and the Beast
Estreno en España17/03/2017
DirecciónBill Condon
RepartoEmma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Josh Gad, Kevin Kline, Hattie Morahan
GéneroPelículas familiares, Películas de fantasía, Películas románticas
Duración129 min
Calificación12
PaísPelículas estadounidenses

El mismo cuento con ropa nueva

La historia apenas necesita presentación, pero vamos con un breve repaso: Bella, una joven lista, preciosa y llamativamente independiente para el entorno en el que vive, acaba en el castillo de una bestia, donde queda prisionera. Poco a poco vence sus miedos, se hace amiga del servicio encantado del castillo y, con el tiempo, logra ver detrás de ese aspecto aterrador a un príncipe tierno y sensible.

Ese es el esquema y, siendo sinceros, no hace falta saber más. Es uno de esos cuentos cuya fuerza está precisamente en lo familiar: no vamos a verlo para sorprendernos, sino para volver a vivirlo. La película lo sabe perfectamente y por eso no busca ninguna revolución. Prefiere restaurar con mimo y respeto, como un conservador de museo que coloca un cuadro antiguo en un marco nuevo.

Esa es a la vez su mayor virtud y su mayor limitación. Quien quiera recibir exactamente lo que recuerda de la gran pantalla saldrá encantado. Quien esperara una relectura más atrevida puede sentir que estos 129 minutos son, por momentos, más repetición que renacimiento.

Emma Watson y la princesa ratón de biblioteca

Elegir a Emma Watson para Bella era casi demasiado evidente. Después de ser Hermione en la saga de Harry Potter, ¿quién iba a resultar más creíble como la chica que prefiere leer antes que suspirar por el galán más guapo del pueblo? Watson aporta la inteligencia y la terquedad del personaje, y en su mirada se notan la curiosidad y el desafío.

Donde flojea un poco es en el canto. No lo hace mal, pero se nota que no es actriz de musical, y en los grandes números resulta más agradable que memorable. Aun así, su presencia es sólida y cumple como centro emocional de la película. No será una interpretación icónica, pero es una Bella digna.

Dan Stevens lo tiene más difícil en la piel de la Bestia: buena parte del personaje es digital, así que tiene que trabajar con la voz y con los ojos. Se defiende sorprendentemente bien, bajo el mal humor de la Bestia se intuye la herida, y la relación entre ambos, que se va deshelando poco a poco, tiene peso. Aun así, el rostro digital a veces lo aleja de nosotros, y hay momentos en los que se echa de menos una presencia real, de carne y hueso.

Gaston y LeFou, las armas secretas de la película

Si alguien brilla de verdad en esta película es Luke Evans. Su Gaston es engreído, narcisista, ridículo y temible a la vez, justo como debe ser. Evans disfruta a ojos vistas cada segundo, y la agresividad que asoma tras su vanidad aporta una tensión real. No es una caricatura, sino un tipo humano muy reconocible: el héroe del pueblo al que todos aplauden y que no sabe aceptar un no por respuesta.

A su lado, Josh Gad como LeFou carga con buena parte del humor. Su talento cómico es de sobra conocido, ya lo demostró como Olaf en Frozen, y aquí vuelve a dominar el ritmo. Las escenas de la pareja Gaston y LeFou están entre lo más disfrutable de la película, llenas de energía y muy divertidas.

Es un placer especial ver a Kevin Kline como Maurice, el padre de Bella. Kline interpreta con contención y calidez, y en sus pocas escenas saca ese cariño silencioso que hace que la relación entre padre e hija resulte creíble de verdad. Entre los secundarios también destaca Hattie Morahan, con un doble papel: es Agathe y también la Hechicera.

El castillo de Bill Condon: esplendor en cada rincón

Bill Condon no es ajeno al cine musical: como director de Dreamgirls ya demostró que sabe poner en pie grandes números. Esa experiencia se nota. Las coreografías, los decorados y los movimientos de cámara transmiten seguridad, y las escenas grandes son realmente espléndidas.

Lo visual es uno de los puntos más fuertes. El castillo es suntuoso, oscuro y a la vez acogedor, el pueblo está lleno de color y de vida, y el vestuario es precioso. Los sirvientes convertidos en objetos son técnicamente impresionantes, aunque aquí surge una duda: frente a las figuras expresivas y redondeadas de la película animada, estos candelabros y relojes más realistas resultan a veces menos entrañables. Es cuestión de gustos, pero para mí parte de la magia se perdió por el camino.

El principal defecto de la dirección es la prudencia. Condon no quiso tocar lo que funciona, así que la película sigue al original muchas veces casi escena por escena. Es una apuesta segura, pero rara vez sorprende.

Una música que sigue funcionando

Las canciones son la columna vertebral de la película y, por suerte, siguen sonando igual de bien. Las melodías clásicas estrenan nuevos arreglos y los grandes números corales ofrecen auténtica experiencia de cine. En los mejores momentos uno olvida de verdad que está viendo una nueva versión y simplemente se deja llevar.

El sonido es rico, el acompañamiento orquestal tiene grandeza, y la película es más fuerte cuando la música tira de ella. Las partes más tranquilas y habladas, en cambio, a veces se alargan, y los 129 minutos de metraje se notan más largos de lo que la historia pide.

¿Dónde se agota la magia?

El mayor problema de la película es que arriesga poco. Todo es bonito, todo está cuidado, todo está en su sitio, pero rara vez se percibe que sus responsables tengan algo propio que decir sobre el cuento. Una nueva versión tiene sentido de verdad cuando aporta algo, y esta se limita más bien a sacar brillo al original.

El otro punto débil es el choque entre los personajes digitales y los actores de carne y hueso. La Bestia y los habitantes del castillo funcionan técnicamente, pero no siempre transmiten la misma calidez que sus predecesores dibujados. Eso hace que la película resulte emocionalmente algo más distante de lo que debería.

Nada de esto la convierte en una mala película. Solo significa que es una buena película que podría haber sido estupenda si se hubiera atrevido a ser un poco más valiente.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: Cenicienta (2015), El rey león (2019), Aladdín (2019), La sirenita (2023), Maléfica (2014)

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se estrenó en España La bella y la bestia con actores reales?

La película se estrenó en los cines españoles el 17 de marzo de 2017.

¿Cuánto dura La bella y la bestia?

La película dura 129 minutos.

¿Quién dirigió La bella y la bestia?

La película está dirigida por Bill Condon.

¿Quiénes son los protagonistas?

Emma Watson interpreta a Bella y Dan Stevens a la Bestia. Luke Evans da vida a Gaston, Josh Gad a LeFou y Kevin Kline a Maurice.

¿De qué trata La bella y la bestia?

Bella, una joven lista e independiente, queda prisionera en el castillo de una bestia. Allí se hace amiga del servicio encantado y acaba descubriendo al tierno príncipe que se esconde tras el aspecto aterrador de la bestia.

¿Merece la pena volver al castillo de la Bestia?

Sí, aunque sin esperar milagros. La bella y la bestia de 2017 es una película familiar preciosa, agradable y bien hecha, cuyas mayores bazas son lo visual, las canciones y algunos secundarios excelentes, con el desternillante Gaston de Luke Evans a la cabeza. Emma Watson y Dan Stevens sostienen con dignidad la parte romántica, y Bill Condon dirige con mano firme los grandes números.

Lo que falta es valentía. Esta película es más un homenaje que una reinterpretación: quien ya se enamoró del cuento no saldrá decepcionado, pero probablemente tampoco olvidará la versión animada por ella. Eso sí, para una tarde lluviosa de domingo, con una buena taza de té y la familia en el sofá, cuesta encontrar algo mejor.

Nota: 7,5/10 · Historia 7 · Interpretación 7 · Dirección 7 · Apartado visual 9 · Música y sonido 8 · Emoción 7