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Crítica · Estreno: 22/07/2016

La leyenda de Tarzán, crítica: cuando el rey de la selva lleva traje y solo piensa en quitárselo

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Tarzán no arranca colgado de una liana, sino sentado en un salón londinense con corbata, y esa es la mejor idea de la película. David Yates no quiso contar el enésimo origen del personaje, sino qué pasa cuando el salvaje lleva años convertido en caballero y su pasado vuelve a llamar a la puerta. Cuánto de eso funciona es otra historia, y de eso va esta crítica.

6,5/10
Nota
Una aventura bonita, seria en sus intenciones y a ratos espectacular, que empieza con mejores ideas que las que demuestra al llegar a la meta, pero que para una tarde de lluvia cumple de sobra.
Historia
6
Interpretación
7
Dirección
6
Apartado visual
7
Música y sonido
7
Emoción
6

La nota global es la media de los seis criterios.

Ficha de la película

OriginalThe Legend of Tarzan
Estreno en España22/07/2016
DirecciónDavid Yates
RepartoAlexander Skarsgård, Christoph Waltz, Samuel L. Jackson, Margot Robbie, Djimon Hounsou, Jim Broadbent
GéneroPelículas de fantasía, Películas de acción, Películas de aventuras
Duración110 min
Calificación7
PaísPelículas canadienses, Películas británicas, Películas estadounidenses

¿De qué va? Bajo el frac sigue latiendo la selva

John Clayton es un ciudadano de la Inglaterra victoriana, bien vestido y mejor educado. Al menos esa es la imagen que proyecta desde hace una década. Todos creen que el salvaje que llevaba dentro ha desaparecido para siempre, hasta que le llegan noticias inquietantes: en el Congo, su antiguo hogar, están ocurriendo cosas terribles. Una explotación minera avanza sin escrúpulos sobre nuevos territorios y ya pone en peligro a sus viejos amigos.

Clayton regresa y se enfrenta a la fuerza destructora de la civilización. Y mientras tanto, poco a poco, capa a capa, vuelve a ser quien era al nacer. A medida que la ropa se le cae a jirones, reaparece Tarzán, el rey de la selva, el aliado de lo salvaje. Ese es el planteamiento, y no conviene saber mucho más antes de verla.

La premisa me gusta de verdad. Todo el mundo conoce el mito de Tarzán: las lianas, el grito, Jane, los simios. El cine lleva un siglo exprimiendo esos elementos hasta dejarlos gastados. Aquí, en cambio, tenemos a un héroe que ya ha vivido su leyenda y se ve obligado a recuperarla, quiera o no. Ese punto de partida más adulto y melancólico es el que regala los mejores momentos de la película.

Skarsgård, un coloso de músculo y silencio

Alexander Skarsgård es, físicamente, una elección perfecta para interpretar a John Clayton, es decir, a Tarzán, y eso nadie lo discute. Alto, fibroso, con una paciencia casi animal en cada movimiento. Y lo más importante: consigue que creamos que este hombre sufre dentro de su propia piel civilizada. Habla poco y confía mucho en la mirada.

El problema es más bien que el guion no siempre le da suficiente material. Un Tarzán introvertido y contenido suena muy bien sobre el papel, pero a veces el personaje es tan callado que el espectador tiene que adivinar lo que le pasa por dentro. Aun así, no es el punto débil de la película. Al contrario: en las grandes escenas físicas resulta totalmente creíble.

Jane, Williams y el capitán malvado

Margot Robbie aporta como Jane Porter mucho más fuego del que el papel exige sobre el papel. No es la dama que grita y espera a que la rescaten, como nos acostumbraron las películas de antes: tiene humor y carácter. Es una pena que la historia acabe empujándola de vez en cuando hacia el clásico rol de damisela en apuros, porque se nota que Robbie podía dar mucho más.

Samuel L. Jackson, en la piel de George Washington Williams, es a la vez el corazón y la fuente de humor de la película. Es quien reacciona como un forastero ante la locura de la selva, y pocos actores saben desactivar una escena tensa con un comentario tan bien colocado. Su pareja con Skarsgård funciona sorprendentemente bien y le da a la aventura un aire casi de buddy movie.

Christoph Waltz hace como el capitán Leon Rom exactamente lo que se espera de él: un villano cortés, comedido y de una calma inquietante. Y precisamente ahí está el problema. Desde Malditos bastardos, Waltz lleva repitiendo este personaje con distintos vestuarios, y aquí tampoco añade nada que sorprenda. Profesional, disfrutable, pero olvidable. Djimon Hounsou, como el jefe Mbonga, tiene una presencia rotunda, y Jim Broadbent pone una nota de color breve y simpática como primer ministro.

David Yates y el peso de la solemnidad

A David Yates la mayoría lo conoce por haber dirigido las cuatro últimas entregas de Harry Potter, y esa firma se nota también aquí: paleta de colores fría, tono serio, imágenes grandiosas pero muy controladas. Yates no es un cineasta de aventuras alegres, se mueve mejor en los matices oscuros, y La leyenda de Tarzán ha salido así.

Eso es a la vez una virtud y un defecto. Virtud, porque la película no se conforma con ser un producto nostálgico sin sustancia y se atreve a meter en el fondo temas serios como la explotación colonial. Defecto, porque a menudo le falta la ligereza, el impulso y la alegría desatada que pide una película de aventuras. Hay momentos en los que parece tan empeñada en ser importante que se olvida de entretener.

La estructura también resulta algo irregular. Los flashbacks que rescatan imágenes del pasado de Tarzán son bonitos, pero de vez en cuando frenan la historia del presente, y los 110 minutos de metraje se hacen largos en algunos tramos.

Apartado visual: una selva imponente y animales de goma

En lo visual, la película deja sensaciones encontradas. Los paisajes, los bosques envueltos en niebla, los ríos y las grandes escenas de masas son vistosos y tienen verdadera grandeza. Cuando Tarzán por fin corre libre entre los árboles, la película atrapa de verdad esa sensación de libertad primitiva por la que adoramos al personaje.

Los animales digitales, en cambio, no siempre convencen. Los gorilas y el resto de fieras impresionan a ratos, pero en otros momentos se les notan demasiado los píxeles, y en una película cuyo núcleo es el vínculo con la naturaleza eso duele más que en una de superhéroes. La música y el diseño sonoro, por el contrario, están a la altura: los sonidos de la selva, los tambores y la orquesta construyen bien la tensión.

Lo que funciona y lo que no

Al final, la balanza se inclina hacia el lado positivo, aunque solo un poco. Es una película de aventuras honesta y ambiciosa, que llevaba dentro la posibilidad de ser una gran película.

¿Para quién es?

Si te gusta, mira también: Tarzán (1999), Greystoke, la leyenda de Tarzán, el rey de los monos (1984), El libro de la selva (2016), Z, la ciudad perdida (2016), La momia (1999)

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se estrenó La leyenda de Tarzán en España?

La película llegó a los cines españoles el 22 de julio de 2016.

¿Cuánto dura La leyenda de Tarzán?

La película tiene una duración de 110 minutos.

¿Quién dirigió La leyenda de Tarzán?

La dirigió David Yates.

¿Quién interpreta a Tarzán y a Jane?

Alexander Skarsgård da vida a John Clayton, es decir, a Tarzán, y Margot Robbie interpreta a Jane Porter. El villano principal, el capitán Leon Rom, corre a cargo de Christoph Waltz.

¿De qué trata La leyenda de Tarzán?

John Clayton, que vive una vida civilizada en Inglaterra, recibe noticias de que en el Congo, su antiguo hogar, una explotación minera sin escrúpulos se expande y amenaza a sus amigos, así que regresa y vuelve a convertirse en Tarzán.

¿Merece la pena volver a colgarse de las lianas con este Tarzán?

Sí, pero con expectativas moderadas. La leyenda de Tarzán no se convirtió en el clásico moderno que prometían su reparto y su premisa, pero tampoco es ni de lejos el desastre que algunos quisieron ver. Skarsgård resulta creíble, Robbie y Jackson llenan la pantalla de vida, y hay escenas que recuperan de verdad la magia del rey de la selva. Si te apetece una aventura vistosa y de tono serio en una noche perezosa, esta película cumple con dignidad. Eso sí, no esperes que se te quede grabada como las grandes películas de aventuras. Por mi parte, se lleva un siete generoso, pero firme.

Nota: 6,5/10 · Historia 6 · Interpretación 7 · Dirección 6 · Apartado visual 7 · Música y sonido 7 · Emoción 6