Annabelle, crítica: la muñeca más terrorífica es la que nunca se mueve
Hay muñecas que no sacarías de la estantería de la tienda ni loco, y luego está Annabelle, a la que encima alguien regala con un lazo. La secundaria más memorable de Expediente Warren dio el salto a su propia película en 2014, y aunque su cara sigue siendo perfectamente aterradora, la historia que la rodea muchas veces llama a la puerta con educación en lugar de echarla abajo. Aun así, para una noche lluviosa de otoño puede funcionar sorprendentemente bien.
Terror de muñecas con buena atmósfera y una factura correcta, pero demasiado previsible, que debe su fama más a la cara de porcelana de su protagonista que a su guion.
Ficha de la película
| Estreno en España | 10/10/2014 |
|---|---|
| Dirección | John R. Leonetti |
| Reparto | Annabelle Wallis, Ward Horton, Tony Amendola, Alfre Woodard, Eric Ladin, Kerry O'Malley |
| Género | Películas de terror |
| Duración | 99 min |
| Calificación | 16 |
| País | Películas estadounidenses |
Un regalo que habría sido mejor devolver
El planteamiento es clásico, casi de manual. John Form sorprende a su mujer embarazada, Mia, con una muñeca antigua. Un detalle precioso, al menos hasta que una noche miembros de una secta satánica irrumpen en la casa de la joven pareja. Tras el ataque no solo quedan sangre y dolor, sino algo mucho peor que los propios intrusos: en la casa se desata una fuerza, y esa fuerza tiene cara. La cara de Annabelle.
Eso es todo lo que conviene saber de antemano, y la verdad es que basta. La película no se apoya en giros, sino en esa sensación que aprieta poco a poco: el hogar que creías seguro, y en plena espera de un bebé, se vuelve de pronto territorio hostil. La combinación de futura madre vulnerable y amenaza invisible es una receta antigua y probada del género, y la película no esconde de dónde bebe.
Mia, John y una muñeca que se come la pantalla
El papel protagonista es para Annabelle Wallis, que interpreta a Mia, y la coincidencia de nombres ya es una pequeña broma cósmica de la que el equipo seguro se rió bastante. Wallis resulta cercana y creíble como mujer angustiada y cada vez más sola, y buena parte de la película sucede en su rostro: vemos cómo la sospecha madura lentamente hasta convertirse en certeza. A su lado, Ward Horton es John, el marido bienintencionado pero algo relegado, un personaje al que por desgracia le faltan capas.
Entre los secundarios destaca la Evelyn de Alfre Woodard, una de esas actrices capaces de darle peso a un personaje en un par de escenas. Tony Amendola pone cara al imprescindible sacerdote del cine de terror como el padre Pérez, Eric Ladin es el detective Clarkin y Kerry O'Malley y Brian Howe aparecen como el matrimonio Higgins. Un reparto apañado y bien ordenado, pero seamos sinceros: el espectáculo se lo lleva la muñeca, que no mueve ni un músculo de la cara.
De director de fotografía a director
Tras la cámara está John R. Leonetti, que antes trabajó como director de fotografía, entre otras en Expediente Warren de James Wan, la película donde nació Annabelle. Y se nota: las imágenes están cuidadas, los encuadres pensados, y la casa antigua, los pasillos oscuros y el cuarto del bebé en penumbra lucen exactamente como deben lucir en una buena película de fantasmas. Leonetti sabe dónde colocar la cámara para que el espectador empiece a escudriñar los bordes del plano.
Donde se muestra menos seguro es en el ritmo. La película alarga demasiado la tensión con los mismos recursos, y cuando por fin llega la explosión, ya hemos adivinado por dónde va a venir. Es como si el director confiara más en sus imágenes que en su propia historia. Algo, en parte, comprensible.
Cuando funciona: el miedo lento y silencioso
No seamos injustos: hay escenas que están francamente logradas. Los mejores momentos son aquellos en los que casi no pasa nada, solo un objeto fuera de su sitio, solo un ruido en la habitación de al lado, solo la muñeca mirando un poco hacia otro lado que hace un momento. Este terror minimalista se queda grabado mucho más que cualquier susto a todo volumen.
- La atmósfera: el mobiliario de época y una paleta cálida pero opresiva le sientan de maravilla.
- El diseño de sonido: la dosificación de crujidos, silencios y ruidos repentinos funciona por momentos con precisión de relojero.
- La propia muñeca: es preciosamente horrorosa. Basta con mirarla.
Donde tropieza: sustos de manual
El problema es que la película recurre demasiado a la herramienta más barata: el golpe de sonido repentino. Funciona un rato, pero al final el espectador aprende la coreografía y se encoge antes de tiempo, lo que mata justo la sorpresa del susto. Además, el guion es bastante esquemático: los personajes toman la mala decisión exactamente donde y cuando lo dicta el reglamento del género.
Quien haya entrado en este universo con Expediente Warren notará lo poco profunda y poco entrañable que resulta aquí la familia. Allí sufríamos por los personajes; aquí, más bien por nuestra propia tranquilidad. Eso sí, los 99 minutos de metraje son agradablemente ajustados y no estiran la historia sin necesidad.
Muñecas diabólicas, una de las pesadillas más antiguas del género
¿Por qué una muñeca de porcelana asusta tanto? Porque es familiar, tiene forma humana y, sin embargo, no está viva. Se queda justo en medio, y esa zona intermedia es lo que incomoda al espectador. La historia del cine está llena de este miedo, desde el Chucky de Muñeco diabólico hasta las muñecas que vigilan desde las estanterías de las viejas casas encantadas. Annabelle se suma a esa tradición y, en sus mejores momentos, está a la altura.
El motivo del embarazo, por su parte, es desde La semilla del diablo una de las armas más poderosas del terror: un cuerpo que ya no es solo tuyo, un futuro amenazado y un entorno que no te cree. La película explota bien esa veta, aunque no llegue a exprimirla del todo.
¿Para quién es?
- Es para ti si: Para quienes disfrutan del terror clásico de casa encantada, de los que se cuecen a fuego lento, y para quienes ya cayeron alguna vez en el universo de Expediente Warren. Ideal para una noche en compañía con las luces apagadas.
- Mejor sáltala si: Quien busque giros originales, personajes profundos o propuestas novedosas saldrá decepcionado. Y, por supuesto, quien tenga una muñeca antigua sentada en la estantería de casa.
Si te gusta, mira también: Expediente Warren: The Conjuring (2013), La semilla del diablo (1968), Muñeco diabólico (1988), Sinister (2012), El exorcista (1973)
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se estrenó Annabelle en España?
La película llegó a los cines españoles el 10 de octubre de 2014.
¿De qué trata Annabelle?
John Form le regala una muñeca antigua a su mujer embarazada, Mia. Una noche, miembros de una secta satánica asaltan su casa y, tras el ataque, algo terrible se desata en el hogar: Annabelle.
¿Cuánto dura Annabelle?
La película dura 99 minutos.
¿Quién dirigió Annabelle?
La película está dirigida por John R. Leonetti.
¿Quiénes son los protagonistas de Annabelle?
Annabelle Wallis interpreta a Mia Form y Ward Horton a John Form; junto a ellos aparecen Alfre Woodard, Tony Amendola y Eric Ladin.
¿Merece la pena dejar entrar a Annabelle en el salón esta noche?
Si no esperas que reinvente el terror, sino una historia de muñecas bien fotografiada, con atmósfera y a ratos realmente escalofriante, sí. Annabelle no es una obra maestra y nunca llega a salir de la sombra de Expediente Warren, pero la cara de porcelana de su protagonista es tan icónica que la sostiene incluso en sus momentos más flojos. Apaga la luz, siéntate y no mires hacia la estantería. Ella ya te está mirando a ti.
